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Rosa Espinoza Vigueras escribió una carta al director a El Mercurio, donde relata la cantidad de tiempo que perdió su madre fallecida en septiembre por un gliobastoma nivel IV en el caso de Garay. Se trata del mismo cáncer que el autodenomidado economista Rafel Garay afirmó se iría a tratar a Francia.

La clínica desmintió que haya sido su paciente y existen serias dudas sobre la veracidad de la enfermedad luego de los antecedentes recabados por la justicia.

“Señor Director:

Por su intermedio quisiera transmitir un mensaje a Rafael Garay Pita, donde quiera que este se encuentre:

Rafael, no imaginas cuánto tiempo mi madre enferma destinó a conocer tu historia, a buscar los testimonios de tu enfermedad en internet, a esperar los programas de TV en los que aparecerías. En la medida en que el glioblastoma multiforme grado IV crecía en su cerebro, le fue más difícil acceder a información tuya y nos pedía a sus hijos googlearte y leerle, siempre preocupada de tu estado de salud.

No imaginas cuánto de su escaso tiempo destinó a tu fantasía. Ella, incluso durante su agonía, se compadecía de ti porque “eras tan joven y tan preparado”, y de alguna forma sentía que en su propia vida un cáncer de esa magnitud tenía más sentido que en la tuya.

Mi madre murió el 7 de septiembre pasado, tras 11 meses de enfermedad, deseando que el milagro de la recuperación ocurriera en ti y no en ella, a sus 64 años.

Ojalá puedas devolver el dinero que debes. Contigo, mi familia perdió mucho más que eso, pues, como imagino sabrás, el tiempo es irrecuperable.

Rosa María Espinoza Vigueras