Trump EFE

El gringo e hijo de padres chilenos, Jorge Melo (46), detalló cómo fue el día en que el presidente electo de Gringolandia, Donald Trump, le pidió que por favor se convirtiera oficialmente en su guardaespaldas.

En conversación con Mentiras Verdaderas de La Red, este empresario dueño de moteles en Santiago, relató que “un día estaba en el casino (del Taj Mahal de Atlantic City) y venía bajando Donald Trump con su equipo de seguridad. Siempre andaba con seis personas que eran sus guardaespaldas, y otras seis más que eran de avanzada. En esa época él tenía muchos problemas económicos. De repente había 50 o 60 personas con pancartas que se le tiraron encima”.

Agregó que en ese minuto “yo lo pesqué de un brazo y lo saqué por una salida de emergencia, salimos por la parte de atrás del hotel y paramos un auto, fue una cosa de película. Lo subimos arriba del auto y salimos rajados”.

“Ahí fue cuando yo empecé a ser un guardia de confianza de él”, aseguró.

En otros pasajes de la conversación, Melo se refirió a la vida de lujos que llevaba Trump en su casa: “Se te puede ocurrir que a las 4:00 de la mañana quieres una langosta y se te va a buscar una langosta, y si hay que partir en un helicóptero a buscar una langosta a no sé a dónde, se te va a buscar. Pero si tienes plata para hacerlo, ¿cuál es el problema?”.

“En su casa, en sus departamentos, había muchas cosas enchapadas en oro, harto brillo. Manillas, leones bañados en 24 quilates”, indicó al mismo tiempo que sostuvo que “a él le gustaba mucho que cuando iba, por ejemplo, a un partido de básquetbol y había un basquetbolista importante, una vez vi que uno se sacó las zapatillas y se las pasó. Le gusta coleccionar esas cosas. Tiene cascos, bates de béisbol, diferentes cosas”.