La risa sobre el realismo teatral de Manuela Infante

“Realismo” fue estrenada por primera vez en julio de 2016 tras un largo proceso de creación entre todos los miembros de Teatro de Chile. En el marco del festival Santiago a Mil, la compañía se despide con esta misma obra tras 17 años de creación y representación.

Al finalizar la primera función, en medio de los aplausos del público el pasado domingo 15 de enero, una familia no se levanta de inmediato de sus asientos y comenta entre ellos: “Es que había fantasmas en la casa”. Luego, ya en las afueras del teatro Corpartes, dos mujeres también ansiosas por comentar lo que vieron, detallan  “al final, es la última generación de la familia la que soluciona el problema. Había que conversar las cosas no más”.

A simple vista, la palabra “cosas” es la que más se repite en “Realismo” de la dramaturga chilena Manuela Infante, desatando risas en el público en el primer cuadro que muestra a una familia de 1910, y luego en la cuarta generación de esta misma, ambientada en 2015. Resulta que las cosas y su nuevo orden son las protagonistas de la obra: se mueven solas alterando -¿o simplemente cambiando?- la rutina de una familia, las luces se apagan y vuelven, las tablas del living se tornan flúor, toman otro orden al determinado por el estándar decorativo de un hogar normal.

Infante explica que la obra deja intencionalmente un “espacio oscuro” que prescinde de la explicación y significado de las cosas: “Es algo que venimos explorando hace un tiempo en obras anteriores, que es hacer que la obra tenga momentos más contemplativos que informativos. Son momentos más opacos a la hora de dar explicaciones de qué son y qué significan, entonces ahí se mete el espectador e interpreta, y eso me parece fantástico”.

Un ejemplo de espacio oscuro podría ser una escena en que un hombre con aparente mal de diógenes, intenta ser rescatado por su familia. El hombre, con un abrigo de piel, pelo largo y canoso y de postura encorvada, no quiere que toquen su orden de acumulación de objetos. De pronto las luces se apagan, cuerdas bajan de techo y se enganchan a algunas tablas del piso, levantándolas. “¿Qué chucha está pasando?”, dice uno de los hermanos del hombre. El otro hermano, empieza a preguntar: “Ya, sí, ¿qué quieren?”, como si le hablara a una presencia paranormal. Un tercer personaje parece tener la respuesta: “No quieren nada de nosotros. Tenemos que ser realistas”, añadiendo que mejor deberían dejar que las cosas pasen. Así, la cuarta generación de una familia pareciera dejar de atormentarse ante sucesos de otro orden.

Las risas del público entre medio de una obra basada en la corriente filosófica del realismo especulativo- principalmente desde textos de Bruno Latour- no son extrañas ni casuales. Manuela Infante dice que su obra, de hecho, se ríe intencionalmente del teatro realista, y es parte de su intertextualidad: “Esta obra de alguna manera cita, o se ríe del realismo teatral, como obras de (Henrik) Ibsen, hay citas a obras de Chéjov”, dice a The Clinic Online.

“Realismo” es la última producción de la compañía Teatro de Chile, pero Infante ya tiene una obra programada para junio de 2018. Esta vez, se tratará sobre la imposible comunicación entre los humanos y las plantas en el Centro de creación Nave.

Realismo – Manuela Infante

16 y 17 de enero. 21:00 h. CA 660

Compañía Teatro de Chile
País Chile
Disciplina Teatro
Duración 2 horas sin intermedio
Recomendación +14
Elenco Cristián Carvajal, Ariel Hermosilla, Héctor Morales, Rodrigo Pérez, Marcela Salinas

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