Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Nacional

11 de Febrero de 2017

Harold Mayne-Nicholls destruye el campeonato nacional de fútbol y dispara contra las sociedades anónimas

En una columna en El Mercurio, el ex presidente de la ANFP criticó la pobreza del campeonato y el divorcio que tienen las sociedades anónimas que administran los clubes con las hinchadas. Al mismo tiempo dijo que la clase política debe hacer un cambio a la ley que las rige.

Por
Compartir

A propósito de la reciente realización del Superbowl en Estados Unidos, uno de los espectáculos deportivos más vistos del plante, el ex presidente de la ANFP escribió una columna en El Mercurio haciendo mierda la organización del campeonato nacional y llamando a repensar las sociedades anónimas que administran a los clubes.

“El sentido del espectáculo ausente, canchas feas, con excesivos manchones amarillos y cafés, poco público, presentación pobre de los estadios (Pasar un paño a los asientos no implica un gran trabajo) y nula difusión institucional para una fiesta que dura meses” señala crítico el ex dirigente.

Mayne Nicholls hace una comparación con eventos como la Eurocopa, donde el Estado invirtó 200 millones de euros con retornos de seis veces esa cifra o el mundial de Rusia con una inversión de 10.800 millones.

El ex dirigente hace una reseña al exitoso campeonato alemán y dice que al preguntarle a un dirigente por la clave de su éxito, le dijeron que “la regla de oro está en la propiedad de los clubes. Al menos el 50.01 debe quedar en manos de la comunidad, es decir, del club original. Así se evita a millonarios, oligarcas, sheiks y a otros personajes les intereses comprar clubes”.

Disparando contra las concesionarias locales, Mayne-Nicholls asegura que “los alemanes entienden que su principal activo social es el fútbol. Y lo protegen”.

El ex presidente de la ANFP dice, siempre en El Mercurio, que los legisladores debieran repensar el fútbol a 10 años de la ley de sociedades anónimas deportivas profesionales, argumentando que “llegó el momento de hacerle ajustes estructurales profundos a dicha ley”.

“Funcionó en buena forma” señala, respecto a pago a tiempo y forma a los deportistas, pero esto “no permite disimular el cuasi total divorcio que hay entre la mayoría de las comunidades y los dueños de los clubes”.

Según Mayne-Nicholls, las buenas cifras del fútbol alemán, con ingresos de 3.200 millones y siete millones de espectadores es “La más clara y tajante confirmación de que los activos sociales también pueden producir millonarios beneficios económicos”.

Notas relacionadas