Hace algunos días la historia de Matías Leiva dio que hablar y se viralizó rápidamente a través de las distintas redes sociales.

¿La razón? El joven emprendedor logró formar y desarrollar una gran empresa culinaria en Santiago, tan sólo con las últimas 6 lucas que le quedaban en un momento de mucha angustia y en que las infinitas deudas se lo devoraban de a poco.

El dueño del negocio de panes “La Insolencia”, entregó algunos pensamientos y reflexiones acerca del duro camino que ha debido recorrer.

En conversación con La Tercera, Matías señaló que “esta semana he sentido muchas cosas. Pasé de ser una persona desconocida a un personaje que marcó tendencia. Esto comenzó el lunes y ahora estamos a jueves y me han llamado medios de todo el mundo, incluido Estados Unidos y Japón. Además, acuñamos un término que es “La Insolencia” y muchas personas ya la manejan en su vocabulario”.

Por su parte, añadió que “en mi historia demostré que construí una realidad laboral sin haberlo imaginado. Para la sociedad es importante encontrar referentes, lo que da la esperanza de que también puedes cambiar tu vida. La gente se identifica con las ganas de poder superarse tras la adversidad. El haber encontrado la respuesta a un problema. Creo que lo que la gente reconoce en eso es que la situación era más simple de lo que uno creía: saber administrar seis mil pesos. Con esto, mucha gente se va a atrever a seguir sus sueños”.

Añadió que “la historia tiene un contenido muy potente porque refleja una situación común. No se contó desde la lástima porque lo que yo viví es la realidad de muchas personas”.

Al ser consultado por el mensaje que transmitió su historia de esfuerzo, soltó que “siento que el mensaje que he transmitido es que uno frente a cualquier problema tiene que buscar la mejor solución. La mejor respuesta en todo sentido. En lo afectivo, lo económico, lo familiar y lo laboral. Frente a eso uno tiene que sentarse a pensar en la mejor respuesta que uno puede dar. En mi caso no fue un golpe de suerte, porque uno mismo puede marcar su destino y construir su historia”.

El consejo que entregó a todos los chilenos es que “los emprendimientos tienen que ver con la innovación y mientras alguien quiera emprender tiene que hacerlo atractivo, no se puede seguir haciendo más de lo mismo”.

“Mi historia no va por la televisión, ni por la plata o por la fama. Mi historia va con seguir trabajando en la calle, tal como comencé. Seguir haciendo las cosas de la manera más profesional, con la misma entereza del principio”, resaltó el joven, al mismo tiempo que admitió que más adelante “me gustaría tener carritos en el centro de Santiago, que tengan la forma de carruaje. Luego instalar locales y poder expandirlos por Chile y el extranjero. Cuando me llamaban de los diarios locales me preguntaba cuándo llegarían mis sándwiches a sus ciudades. Hoy todos conocen mi historia. Me han llamado de universidades, de organismos gubernamentales pero yo les recuerdo que tengo que seguir vendiendo, no me puedo volver loco. Para hablar bonito están otros”.

Video: Chileno tapado en deudas explica cómo formó una gran empresa culinaria con sólo 6 lucas – The Clinic Online