“Recuerdo el día que yo finalicé mi relación. 5 años. ¿Cuánto duraste tú, Francisca?”.

Así fue como partió su rutina de humor, algo así como un stand up, Felipe Avello en el espacio que habitualmente ocupa en el programa “Mentiras Verdaderas” de La Red.

“A veces se alarga ese vía crucis, hay veces en que terminas haciéndote daño y haciendo daño (Música de ‘La lista de Schindler’ de fondo), a veces es mejor parar antes una relación torcida, insana.

Me pasó, todo esto es real, yo vivía en Bilbao con Amapolas, Providencia. Decidí marchar de casa, iba con mi maleta, dispuesto a irme. No sé cómo fue en tu caso, ¿te fuiste tú, se fue él? (pregunta a Merino) Mismo caso, en mi caso bolso, bolsa de basura la verdad. Iba saliendo dispuesto a irme cuando ella llega y dice: “Felipe, no te vayas. No hay que ser abogado para defender lo que uno todavía ama. Felipe, no hay que ser arquitecto, para reconstruir algo que todavía no se ha destruido del todo. Felipe, no se requiere ser médico, para sanar un amor que sólo está enfermo”.

Yo estaba dispuesto a irme; maleta, bolso, bolsa de basura, me giré, me acerqué hacia ella, sabía que tal vez era la última vez que la iba a ver. La razón estaba destruida.. pero había un lazo. La miré, le bajé su pijama de polar, la miré le bajé su pijama de polar, ya que ese invierno había sido particularmente crudo y… la penetré. La penetré hasta el fondo de sus entrañas”.