“Sería un sacrificio a los dioses”. Así resume un conocido parlamentario DC la resolución del Tribunal Supremo (TS) sobre expulsar o no al diputado Ricardo Rincón de su partido después de conocerse la condena por violencia intrafamiliar en 2003, que se dará a conocer en las próximas semanas.

Tras siete meses de investigación y con el informe de la Comisión de Ética del PDC desde fines de enero en las manos de la presidenta del partido, Carolina Goic, ahora el TS tomará la decisión de expulsar del partido o no al parlamentario representante del distrito 33, en la Región del Libertador Bernardo O’Higgins.

Una decisión nada fácil para la falange porque muchos consideran que efectivamente la Democracia Cristiana -y sobre todo la candidatura presidencial de Goic- puede salir muy trasquilada al no tomar medidas ejemplificadoras con un parlamentario condenado por violencia de género.

Sin embargo, aún con una resolución de los miembros del Tribunal Supremo en veremos, la candidata y líder del PDC parece haber dado la primera muestra de lo que ocurrirá con el parlamentario de Rengo, hermano de la exministra y exsenadora Ximena Rincón.

Tribunal Supremo

Carolina Goic recibió el informe de la comisión de ética del PDC la última semana de enero, días antes del suspendida Junta Nacional del partido por los incendios que afectaban diversas regiones de Chile en ese momento. Por eso, el tema se mantuvo en secreto hasta que efectivamente se realizara dicha Junta Nacional, donde la exministra y hermana del diputado, Ximena Rincón, fue encarada por algunas militantes mujeres por este hecho.

Pero eso ya ocurrió hace una semana y media, día en el que fue proclamada oficialmente por el PDC. Desde entonces, el reloj comenzó a correr. Para algunos militantes, este es un tema difícil para la candidata porque puede afectar directamente un aspecto fundamental de su campaña, que es el tema de género. Distintos parlamentarios y militantes DC afirman en privado que mientras más tiempo pase sin resolver el problema, más tiempo pierde para “ganar la partida” y sumar bonos a su candidatura.

De hecho, recuerdan que el slogan de campaña de Goic es precisamente “Volvamos a confiar” y que su agenda de género y probidad son algunos de los pilares de su figura. Otros, sin embargo, detallan que hay una especie de silencio táctico, donde la senadora estaría esperando el momento oportuno para hacer un gesto antes de la resolución del Tribunal Supremo.

Ayer, consultada por The Clinic Online en los pasillos del Congreso, la candidata presidencial confirmó haber recibido el informe emanado de la comisión de ética y recalcó que su contenido, que según información recabada por este medio es contrario a los intereses de Rincón, es reservado. Pero dio una opinión al respecto.

“Lo que sí te puedo decir es que en materia de violencia intrafamiliar ahí quiero ser muy tajante: a mí me parece que todas las situaciones de violencia y agresión hacia las mujeres son inaceptables en este país, vengan de donde vengan, y que nosotros tenemos que dar una señal muy clara al respecto de aquello”, dijo.

Además, la senadora señaló que es el informe es un antecedente que el Tribunal Supremo va a tener a la vista y que como ya “han tenido tiempo suficiente, todos los antecedentes, los testimonios necesarios, espero que lo pueda resolver lo antes posible”.

El problema es que, según diversas fuentes consultadas por este medio, el Tribunal Supremo está en entrevero debido a la defensa que hizo Rincón. Algunos no le creen y otros están confundidos, pero -dicen en el partido- es es delicado de zanjar porque al problema principal del diputado se suman otros factores políticos, como la posible candidatura senatorial de su hermana Ximena.

De todas maneras, desde ahí relatan que probablemente antes del feriado largo por semana santa se deberían conocer el veredicto.

La defensa de Rincón

Desde el Hall El Pensador de la Cámara de Diputados, de la mano con su esposa y sin aceptar preguntas de la prensa, el diputado Rincón respondió a la publicación del diario El Mostrador que reveló la condena por violencia intrafamiliar en su contra.

En esa defensa pública ese 17 de agosto de 2016 el parlamentario rechazó “categóricamente que sea efectivo” y sostuvo que había sido uno de los muchos juicios que enfrentó hace 14 años. “Siempre he condenado todo tipo de violencia y sobre todo la de género. Los hechos que están ahí señalados fueron juzgados en una instancia, lo fueron en varias más y también en sede penal… en esa sede penal fui totalmente sobreseído el 2006 y nada se dijo de ello”, dijo.

Ese mismo 18 de agosto un grupo de militantes DC difundieron una declaración pública condenando el hecho y aseguraron que harían la respectiva denuncia a las autoridades del partido para que se investigara. Eso derivó en dos procesos: uno en la comisión de ética del PDC y otro en el Tribunal Supremo.

En ambas instancias, Rincón presentó sus descargos negando los hechos, pidiendo que se declare la inadmisibilidad de la denuncia presentada para que no continúe su tramitación y, por ende, que se ordenara archivar la causa.

Los fundamentos para ello -según Rincón- son que los hechos denunciados (la agresión física constitutiva de lesiones graves) no existen, que hay un doble juzgamiento ante la Justicia del Crimen y la Justicia Civil, y que los denunciantes en esta causa presentan los hechos de un modo parcial y tergiversado.

El diputado insiste en que la primera denuncia realizada por su expareja fue sobreseída por los tribunales del Crimen “por no haberse acreditado los hechos en los que se fundó”, pero reconoce que sí hay una sentencia dictada por el 16 Juzgado Civil de Santiago y ratificada por la Corte de Apelaciones de Santiago en 2003. De hecho, es esa misma sentencia la que ordenó a Rincón a someterse a un tratamiento psicológico por seis meses, pero el parlamentario se refiera a ella y destaca que ese mismo fallo “no acredita que el denunciado sea responsable de las lesiones”.

Junto a eso, el diputado dice que “a mayor abundamiento, no impuso ningún plazo para que diera inicio a la terapia”, dando a entender que por eso no la cumplió. Ese punto, el de la terapia, es uno de los temas más graves a juicios de sus compañeros legisladores, ya que constata que no sólo no cumplió lo debido por un tribunal, sino que además se ha jactado públicamente de ello.

También detalla el parlamentario que esta denuncia sería extemporánea porque ya habría ocurrido más de un año desde que ocurrieron los hechos en que se funda. Sin embargo, los denunciantes plantean que la investigación en el Tribunal Supremo se inició por el desprestigio moral que le genera al partido el contar con un diputado condenado por violencia intrafamiliar y no el caso de violencia intrafamiliar en sí mismo, porque eso ya lo juzgó la justicia.

Otro de los puntos de la defensa de Rincón es que se estaría frente a una “cosa juzgada”, es decir, el Tribunal Supremo de la DC no podría referirse a algo por lo que ya existe condena previa. Para ello, el parlamentario cita un informe supuestamente realizado por el abogado Hernán Boselin, quien en ese entonces le habría presentado los antecedentes a Adolfo Zaldívar -presidente de la DC en ese momento- y que ahí se habría llegado a la conclusión de que no era factible concluir su participación en los hechos denunciados.

Ese punto es respaldado por una declaración del propio Boselin. Sin embargo, una exmiembro del Tribunal Supremo dijo también que nunca llegaron a ver ese supuesto informe en el Tribunal de la época. De hecho, los denunciantes postulan que ese informe en realidad no ha sido proporcionado a la causa, lo que no hace posible su consulta y genera dudas razonables sobre su existencia.

Pero más allá de los argumentos jurídicos, Rincón detalla que los hechos denunciados nunca existieron y que en realidad hubo una denuncia falsa en su contra, lo que alimentado por las falencias del sistema en esa época permitieron un abuso del sistema judicial por parte de la denunciante.

Y para sustentar su postura, entrega una serie de elementos médicos para corroborar que no hubo violencia intrafamiliar. Uno de ellos es que, si hubiera existido la golpiza denunciada, ésta no habría dejado solamente la “fractura de huesos propios de la nariz sin desplazamiento”, sino que además habría presentado múltiples lesiones en la cara, brazos, tórax y espalda.

Además, Rincón sostiene que las lesiones en la nariz de Hidalgo “supongo las ocasionó en una oportunidad con una puerta de vidrio la cual se encontraba muy limpia y esta no la vio impactando su rostro en ella”.

El diputado aludió a un informe radiológico de ocho meses antes del caso que supuestamente arrojaría una lesión nasal preexistente, producida por ese choque con un vidrio. De hecho, en el expediente fueron anexadas las radiografías.

Finalmente, Rincón pone en duda la credibilidad de Hidalgo aludiendo a una resolución de Contraloría del año 2001 donde se aprobaba un sumario administrativo instruido contra ella donde se proponía su despido de la Subsecretaría de Minería.

“El PDC se desprestigia si tiene como militante y diputado a un condenado por violencia intrafamiliar”

Con todo, a pesar de las pruebas presentadas por Rincón, desde el grupo de militantes que solicitaron la expulsión comentan que la estrategia del diputado ha estado intentando confundir al Tribunal Supremo DC con argumentos “jurídicamente aberrantes”, ya que es incuestionable que el Diputado Rincón fue condenado por la justicia, específicamente en la sentencia del 16º Juzgado de Santiago de fecha 28 de enero de 2003.

“El problema de la defensa del Diputado Ricardo Rincón claramente no es su abogado, al cual no me corresponde evaluar, sino que es la existencia de una sentencia dictada por un tribunal civil y ratificada por la Corte de Apelaciones de Santiago, en la cual se acoge la denuncia en contra del Diputado Rincón, se oficia al Registro Civil para que el Diputado Rincón sea incluido en el registro de condenados por violencia intrafamiliar y se lo obliga a ir a terapia sicológica por 6 meses, lo cual – como guinda de la torta– el Diputado se ha jactado de no cumplir. Ante ese antecedente tan poderoso, el Diputado Rincón se torna absolutamente indefendible”, recalca el abogado Francisco Tapia.

“Los órganos del Partido tomarán las decisiones que consideren pertinentes. A nosotros nos parece de sentido común que el Partido Demócrata Cristiano se desprestigia si tiene como militante y diputado a un condenado por violencia intrafamiliar, que además ya ha sido sancionado por el Tribunal Supremo por otras infracciones al estatuto”, prosigue Tapia.

El mismo jurista dijo el martes pasado en La Tercera que “el diputado Rincón cree que amenazando las fuentes laborales de algunos de los denunciantes y de algunos de los militantes del distrito N°33 puede amedrentarnos”.

Por último, el abogado recordó que el Tribunal Supremo “ha expulsado a militantes con menos influencia por infracciones mucho menos graves, no vemos porque en este caso actuaría de forma distinta. En la DC no existen militantes de primera y de segunda categoría”.

*Para este artículo, The Clinic Online intentó comunicarse con el diputado para obtener su versión de estos hechos por diversos medios, pero hasta el cierre de esta edición no contestó los llamados ni mensajes enviados. También fue solicitada su versión en persona, pero el diputado prosiguió su camino sin detenerse a dialogar.