Para nadie pasó inadvertida la intervención del empresario y presidente de Colo Colo, Aníbal Mosa, cuando en la asamblea donde se debatía el futuro de la dirigencia del cuadro popular exclamó “Colo Colo es de izquierda, yo también, y el club es del pueblo. Le digo al colocolino que este club seguirá administrado por el pueblo albo y no por la derecha económica”.

Dentro de las reacciones al hecho, como la del periodista Felipe Bianchi, quien le recordó a Mosa el pasado vínculo del equipo de Macul con Pinochet, aparece la del diario La Segunda, que le dedica una columna titulada “Compañero Mosa”.

“El compañero Mosa se vuelve ahora una figura atractiva para los partidos de ese sector que andan a la búsqueda de postulantes”, dice el vespertino en su espacio Segunda Mirada.

A modo de ejemplo, opina que Mosa puede entonces servirle perfectamente a RD como candidato a diputado por el cupo que dejó Javiera Parada, o al PC para “sumarlo a su colección de rostros”, o a la mismísima Beatriz Sánchez, como financista de su campaña.

Para cerrar, dice La Segunda que como el puertomontino debe atender a la coherencia de sus palabras optará, es de esperar, por regalar sus acciones al pueblo albo, equivalentes a la friolera de 8 millones de dólares.