El expresidente Sebastián Piñera presentó un texto de 14 páginas en donde informa algunas de las medidas que tomará en un eventual segundo mandato. De lo más llamativo, el magnate ofrece acabar con el Transantiago de una vez por todas.

El plan contempla que en un plazo de ocho años se termine con el actual modelo de transporte de la capital chilena. La idea es reforzar el Metro e implementar un sistema de rieles que permita conectar los sectores más periféricos a través de tranvías.

Piñera habla además de construir las líneas 7 y 8 del Metro en lo que denomina “Transporte Urbano Tercer Milenio”.

“Uno de los temas más importantes del Transantiago tiene que ver con la dificultad de la congestión de tráfico, entonces si uno puede hacer redes troncales que puedan movilizar a la mayor cantidad de personas y una red de modo que hayan hartas interconexiones que permitan elegir distintos caminos en el Metro, libera mucho el tiempo de viaje que es el recorrido más largo de los buses”, dice Pedro Pablo Errázuriz, quien precisamente fue ministro de Transportes durante el gobierno de Piñera.

Tras conocerse la propuesta, en Twitter fustigaron al exmandatario por el fallido mejor censo de la historia, su promesa de acabar con la delincuencia y el error de la construcción de Puente Cau-Cau.



La voz de los expertos

Para el académico UDP, experto en Transporte, Louis de Grange, la propuesta de Piñera es viable, “se puede hacer. Las líneas 6 y 3 añadirán varios kilómetros a la actual red y si se avanza a 10 kms por año se puede alcanzar”.

Opinión disímil es la del ex subsecretario de Transporte, Cristián Bowen, quien dice que “son sólo ofertones de campaña. La inversión del Metro debe ser gradual”.