El entrenador de la selección chilena de fútbol, Juan Antonio Pizzi, afirmó hoy que el favoritismo que le otorgan a su equipo en la Copa Confederaciones no altera su planificación para el torneo que se disputará en Rusia.

“Ser o no favoritos no altera lo que tenemos que hacer”, sostuvo el técnico argentino a la llegada a Moscú. “La gente o los medios especulan con eso, para nosotros no cambia nada y vamos a preparar este torneo como lo hacemos siempre, con la ilusión de competir y en esa competencia tratar de superar a los rivales”, destacó.

En la misma línea, se pronunció el capitán de la Roja, Claudio Bravo, que dijo que “más que sentirnos favoritos nos sentimos respetados”.

“Depende de nosotros hacer un buen papel, pero respetamos a las otras selecciones como ellas a nosotros”, añadió el exportero del Barcelona español y actual del Manchester City inglés.

Pizzi fue preguntado también por la situación del lateral Eugenio Mena, que viajó con la plantilla a Rusia pese a haber sido detenido pocas horas antes tras ser sorprendido conduciendo con exceso de velocidad y en estado de ebriedad en la ruta 68.

Mena, jugador del Sport Recife brasileño, circulaba a 166 kilómetros por hora en una zona de 120 como máximo y registró 1,16 gramos de alcohol por litro de sangre. Por ley, a partir de 0,80 gramos se considera ebrio a un conductor.

El futbolista, de 28 años, fue autorizado a salir del país por la Fiscalía y Pizzi admitió hoy que ha estado al tanto de la situación, aunque sentenció: “Nuestra visión es clara, todos debemos responder por nuestras acciones”.

Informó de que Mena, pese al incidente, llegó a la concentración de la plantilla “en el horario solicitado, en perfectas condiciones”.

“Ya hablaremos internamente sobre algunas cosas, pero no afectará en nada. Todo fue muy reciente, algunos no sabían. Explicamos la situación, y después de evaluar y tener toda la información decidimos no alterar nada”, concluyó.