Muere Chuck Blazer, el hombre que destapó las trucherías de la FIFA

El FBI lo convirtió en su informante durante la investigación contra los más altos ejecutivos de la FIFA y las pruebas más reveladoras, según se supo recientemente, las aportó con grabaciones de comprometedores diálogos que obtuvo con un micrófono oculto.

La jornada de este último miércoles y a la edad de 72 años, falleció Chuck Blazer, el hombre que provocó la caída de Joseph Blatter tras destapar la sarta de trucherías que se urdían en la FIFA. "Su mala conducta, por la cual tomó plena responsabilidad, no debería empañar el impacto positivo que Chuck tuvo internacionalmente en el deporte del fútbol", dijeron sus abogados, quienes anunciaron el deceso. Blazer fue exsecretario general de la CONCACAF, lugar desde donde ayudó al desarrollo de la organización y la creación de la actual Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS) para la que consiguió contratos millonarios de televisión. "Gracias a su dirección y liderazgo, la CONCACAF se transformó de ser una organización empobrecida por las deudas a ser rentable con ganancias millonarias", dice el mismo documento. Desde noviembre del 2013, cuando durante una audiencia en que Blazer se declaró culpable de cargos federales, el exdirigente reveló de manera pública que padecía cáncer de recto, diabetes e insuficiencia coronaria. El exmiembro del Comité Ejecutivo de la FIFA fue acusado en noviembre de 2013 de aceptar 20 millones de dólares de la Concacaf para un centro de desarrollo que pertenecía a miembros de su familia. Accedió a colaborar con el Departamento de Justicia de Estados Unidos tras declararse culpable de 10 cargos entre los que se encuentran conspiración de crimen organizado, fraude electrónico, blanqueo de dinero, evasión de impuestos y por no presentar un balance de sus cuentas en bancos extranjeros. El FBI lo convirtió en su informante durante la investigación contra los más altos ejecutivos de la FIFA y las pruebas más reveladoras, según se supo recientemente, las aportó con grabaciones de comprometedores diálogos que obtuvo con un micrófono oculto. Con estos argumentos el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos a un grupo de altos ejecutivos de la FIFA por soborno, corrupción y blanqueo de dinero. Cual trama cinematográfica, la investigación del FBI se extendió a Suiza y tuvo su estreno el 27 de mayo de 2015 en Zúrich, ciudad sede de la FIFA, con la detención de catorce personas, siete dirigentes de la organización que celebraba entonces su Congreso anual con elecciones a presidente. Como sospechosos de corrupción, fraude, lavado de dinero, extorsión y sobornos fueron detenidos el vicepresidente Jeffrey Webb (Islas Caymán), el presidente de la Confederación Sudamericana (Conmebol), el uruguayo Eugenio Figueredo, los presidentes de las federaciones de Venezuela, Costa Rica, Nicaragua y Brasil, Rafael Esquivel, Eduardo Li, Julio Rocha y José María Marín, junto al británico Costas Takkas, colaborador del presidente de la Concacaf.
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