La tatuadora chilena, Macarena Poblete, mostró y detalló la brutal diferencia al ser mujer en Hawai o en Chile, todo esto respecto a la misoginia, el machismo y el acoso.

En conversación con radio Bíobío, Poblete decidió agarrar sus maletas e irse a vivir a Hawai junto a su marido y sus dos hijos, debido a lo decepcionada que se sentía por el comportamiento masculino hacia las mujeres en el día a día en nuestro país.

De hecho aseguró sentir “rabia, lástima y asco” cuando lee comentarios profundamente agresivos en fotografías de mujeres,y que incluso son avalados por cientos de “me gusta” en las distintas redes sociales.

Al respecto, soltó que “en el reino de Hawai nadie te grita cosas desde los autos, nadie te mira de abajo hacia arriba. Ver mujeres caminado en bikini, por la calle, en las tiendas y nadie se da vuelta a mirarlas es lo normal…”.

Añadió que “imagínense una realidad paralela donde ellas andan sin sostenes con polera, en bikini, con transparencias y nadie les grita asquerosidades. Así es Hawai”.

En otros pasajes, advirtió que en Chile “por una simple foto con calzas negras pueden tratarte así… ¡a pito de nada! Y después dicen que el hombre chileno promedio no es tan malo, que la violencia de género no es algo de geografía, más bien de crianza. Explíquenme porque 8 de cada 10 chilenas han sido violentadas acosadas o abusadas en algún momento de su vida. Leer estas cosas, que el comentario más asqueroso tenga 300 ‘likes’… y después nosotras somos las ‘feminazis con arena'”.

Por estas razones es que la tatuadora planea no volver a Chile, pese a la pena que le da no estar con sus amigos o su pasado.

“Con el dolor de mi corazón, no puedo volver a mi Chile querido a criar a mi hija cerca de su familia ni mis amigos…afortunadamente a ella jamás la van a acosar en el metro ni en la micro.

Hoy por hoy Macarena confiesa ser feliz en Hawai, y ya se está acostumbrando a todo lo que implica radicarse en un nuevo lugar.

“Mi día fue tan lindo y estaba pensando en que sería maravilloso ir a Chile por dos meses en verano… hasta que me acordé lo que es ser una chilena promedio en la calle”, cerró.