Este martes son subastadas en Uruguay una serie de cartas escritas por el cantante argentino, Carlos Gardel, en la que se descubre su lado de cronista, así como también sus puntos más sentimentales, y su sentido de aventurero.

Según consigna Clarín, estas siete cartas, entre ellas algunas escritas de puño y letra, están dirigidas a José Razzano, su amigo íntimo.

“Tienen un valor de investigación”, afirmó sobre los escritos el dueño de la casa de remates, Eduardo Corbo.

Agregó que en los escritos “vemos un Gardel emocional, fraterno, una veta de Gardel poco conocida”.

A su vez resalta que Gardel “era un sudaca, venía del sur con una novedad que gustaba…los años locos. El tango empezaba a gustar”.

Una misiva con fecha enero de 1926 destaca cuando Gardel reconoce que “me tienen loco a contratos”.

En otras cartas habla de la “cortina de seda” que mandó a hacer para sus shows, y su dinero gastado en “propaganda, afiches, clichés”.

“He andado de un lado al otro, en fin, la cuestión es no mostrar la hilacha, pues me creen que trabajo porque me da la gana”, dice.

El artista también aborda algunos romances, como por ejemplo con una empresaria trasandina a la que apodó “la Pajarito”.

“Vos ya sabes el vento (dinero) que tiene, y está enamorada loca”, recuerda Gardel, junto con admitir que le pide a un cercano que le escriba a ella para evitar que se suba al mismo barco que él con rumbo desde París a Buenos Aires, ya que no pueden llegar juntos, afirma.