Hace una semana falleció la destacada antropóloga feminista, Françoise Heritier, sucesora del francés Claude Lévi-Strauss, estructuralista, autor de la teoría sobre el parentesco que explica la exogamia, por la prohibición del incesto y  por consiguiente  la constitución de las comunidades, basada en el intercambio de mujeres entre los hombres de distintas tribus. Las mujeres fueron sometidas para asegurar la supervivencia de la especie y la cohesión social.

Pues bien, la francesa Françoise Heritier se preguntó ¿por qué no ocurre al revés y no son las mujeres las que intercambian hombres? Ese cuestionamiento la hizo distanciarse de su maestro Lévi-Strauss. La antropóloga trabajó con la hipótesis que para intercambiar las mujeres, previamente tuvo que existir una convicción común a ambos sexos de que las cosas debían ser así .

Como etnógrafa, llegó hasta Burkina Fasso, a convivir a  los Samo, una etnia donde estudió que su sistema de filiación se basaba en relaciones de género y el incesto de segundo tipo –entre una madre y una hija con un mismo amante, por ejemplo-,  con eso demostró que  también es un tabú las relaciones entre parientes políticos y  no tiene que ver exclusivamente con el intercambio entre tribus, como postulaba su mentor.

En su trabajo,  Heritier explicó la universalidad de la subordinación femenina debido capacidad reproductiva de las mujeres. “Ese gran don siempre asombró a los hombres, que han tratado de controlarlo desde la noche de los tiempos. Para apoderarse de sus vientres y su poder generador, se convencieron a sí mismos de que eran ellos quienes introducían el principio sexualizante en la mujer. Aristóteles teorizó esa fantasía al afirmar que todo dependía del esperma”, explica la revista de ciencias Sinc.

Heritier, entre sus planteamientos, explicó que “los dos sexos son diferentes, pero la naturaleza no dice nada en términos de jerarquía”, valores que fueron establecidos por una estructura de poder, el patriarcado.

“Que la subordinación femenina sea universal no significa que tenga nada de natural, como tampoco lo tiene la igualmente extendida violencia machista. No existe un comportamiento semejante en la fauna, afirmaba Heritier  categóricamente. Y aunque se intenta explicar la agresividad masculina como un vestigio bestial, una recaída en el animalismo, se trata de una explicación sin fundamento”, expone Sinc en su artículo sobre la pensadora. 

“Algunos animales matan a las crías de las hembras, pero solo para interrumpir la lactancia y volverlas sexualmente receptivas. Y si es cierto que a menudo los machos pelean entre ellos por la supremacía en una manada, jamás combaten ni matan a las hembras de su grupo”, sostuvo Heritier.

Otras de sus frases célebres son:

-“Decir que las mujeres tienen el derecho de venderse es enmascarar que los hombres tienen el derecho de comprarlas”

-“Se dice que un hombre no puede casarse con tal o cual mujer. Pero jamás se ha dicho que una mujer no puede casarse con tal o cual hombre. De hecho, las mujeres nunca han sido sujeto de derecho con voz en los textos históricos”.

-“Seguimos moviéndonos con patrones de conducta y pensamiento forjados en el Paleolítico Superior”

-“La humanidad es la especie más estúpida: es la única donde los machos matan a sus hembras”

-“No me intriga saber lo que ocurrirá después de mi muerte. Después de todo, nadie se plantea la cuestión de qué era antes de nacer”.

 

Foto: https://www.franceculture.fr/