En medio de las denuncias por abuso sexual que sacudieron a la Congregación Marista, en agosto de 2017, el exalumno del Instituto Alonso de Ercilla, Hernán Martínez, se acercó al Comité de Protección de la hermandad, presentándose como defensor de 14 personas que supuestamente habían sufrido estos ultrajes, incluyéndose en el listado.

Para remediar los abusos, Martínez solicitó al Comité que emitiera una declaración pública disculpándose por ello, una misiva personal a cada víctima con el mismo tono y una indemnización económica que luego de varias reuniones se zanjó en $75 millones de pesos. Inicialmente, el Comité propuso que la cifra se destinara a financiar los tratamientos de recuperación sicológica de los afectados algo que, según la versión entregada a The Clinic por la congregación, Martínez habría rechazado, argumentando que gozaban de buena situación económica y no necesitaban los recursos. La contraoferta fue donar ese dinero a distintas ONGs de beneficencia, lo que fue aprobado por el Comité.

A la fecha, sin embargo, todo lo acordado en esa reunión se derrumbó: los Maristas aseguran que no han recibido ningún respaldo sobre el destino de las donaciones y que se contactaron con varias víctimas que habrían negado cualquier relación con Martínez. También les habrían transmitido, aseguran, que no han sido víctimas de delitos sexuales.

“Yo no representé a nadie”

Martínez alcanzó notoriedad pública un mes después del acuerdo con el Comité cuando apareció en un reportaje emitido por Canal 13 titulado “Los pecados del Hermano Abel”, en el que se abordó los abusos cometidos por Abel Pérez, hermano que se desempeñó como profesor en varios colegios de la Congregación y protagonista de la mayoría de los testimonios acusatorios.

Tras ser contactado por The Clinic, Martínez precisó que “en realidad yo no representé a nadie”, sino que habría actuado solamente como “vocero” de esas 14 víctimas.

Además, acotó que el pago y destino de los $75 millones fue negociado con el Comité de Protección, entonces integrado por Mariano Varona, el entonces vocero de la congregación. En la mentada reunión se acordó, asegura, donar la suma a tres ONGs, algo que hasta el momento no ha podido respaldar con los comprobantes exigidos por los Maristas.

¿Esos 75 millones de pesos que te pagó la Congregación, fueron destinados a una ONG?
-A algunas, a tres. Pero no todo el dinero.

¿Por qué no todo el dinero?
-Porque el resto, se conversó, y nadie quería un peso porque no querían saber nada.

Pero entonces, ese dinero que nadie quería, ¿te lo quedaste tú?
-Sí.

¿Cuánto dinero fue? ¿75 millones de pesos?
-No sabría decirte bien.

¿Pero el trato al que llegaron con Varona, fue de 75 millones?
-Ehh, sí.

¿A cuáles ONGs?
-No me acuerdo bien en este momento. Pero es Verdad y Justicia… a ver, este… ¿cómo se llama la del terremoto?

¿Levantemos Chile?
-¡Esa! No, espera, era Desafío… sí, Desafío Levantemos Chile. Y Esperanza.

¿Qué Esperanza?
-Fundación Esperanza, la de Orpis.

¿La del exsenador de la UDI?
-Sí.

¿En qué fecha se hicieron estos depósitos?
-No tengo idea.

La congregación recalca que confiaron en Martínez y le extendieron un cheque nominativo “sin verificar la autenticidad de la supuesta representación”. El documento habría sido cobrado pocas horas después de su entrega.

“Posteriormente hemos constatado que no se contactó con ninguna de las supuestas víctimas, que no hay registro de donación a ninguna ONG, y que esta solicitud fue sólo una acción individual, un ardid, en el que usó el nombre de un grupo de personas para perpetrar este engaño”, comentó la comunidad marista a The Clinic.

Los antecedente habrían sido derivados por los maristas al fiscal Guillermo Adasme. Según el resultado de los peritajes, aseguran en le la congregación, podrían emprender acciones legales contra Martínez.

Misma situación ocurriría con las “falsas víctimas” del listado, que según fuentes consultadas, serían alrededor de cinco personas y que también estarían evaluando querellarse contra Martínez por apropiación indebida.

Paralelamente, los testimonios levantados contra la congregación por delito sexual -que gatillaron la investigación contra los Maristas y que no tienen que ver con el listado original de Martínez- siguen su curso normal en la Fiscalía.