“Proporcionar, con cargo a sus propios recursos institucionales, medidas de protección y seguridad para quienes hayan ejercido el mando superior de Carabineros de Chile”.

Eso dice el decreto que data de 1998 y que confiere a ex jefes de la institución policial, incluido el último en Dictadura como es el general (r) Rodolfo Stange, automóviles, choferes, bencinas y tags para uso personal y por vida.

Tal como publica el diario La Segunda, la institución que hoy encabeza Bruno Villalobos aclara que la asignación de automóviles es porque las exautoridades “deben contar con un vehículo que reúna las características para brindar seguridad”.

Al respecto, Carabineros se remite al decreto de la entonces Subsecretaría de Guerra, documento que -según el Consejo para la Transparencia- tendría el carácter de reservado.

El director de Chile Transparente, Alberto Precht, dice al vespertino que llama la atención que este beneficio considere a exdirectores de tanto tiempo atrás, como el caso de Stange. “Uno esperaría que hubiese mayor explicación en cuanto al porqué ex generales directores tienen que tener este tipo de asignaciones”.

De acuerdo a la información disponible, indica La Segunda, los vehículos asignados son cinco autos marca Volkswagen, modelo Passat Luxuy 2.0 del años 2015.

En total, entre 2015 y 2017, por estas asignaciones se han gastado unos 75 millones de pesos en bencina y otros siete en reparaciones.

Según La Segunda, los seis ex jefes de Carabineros que cuentan con estos beneficios son Rodolfo Stange, Fernando Cordero, Miguel Ugarte, Alberto Cienfuegos, Eduardo Gordon y Gustavo González Juré.