Los hechos son éstos. Los días 14 y 15 de febrero murieron en la Clínica Alemana dos recién nacidos. El asunto se produjo -se lee en un documento del ISP- tras haberles suministrado una fórmula que habría estado contaminada.

Según informa el diario La Segunda, tanto el Instituto de Salud Pública (ISP) como la Fiscalía de Las Condes investigan el caso.

Este mismo diario dice que fue la propia clínica la que interpuso una denuncia el pasado 20 de febrero. Esto por los decesos de los lactantes y la situación de otros cuatro menores que se encuentran en observación.

El escrito del ISP sostiene que “se ha tomado conocimiento de dos casos de contaminación bacteriana en pacientes neonatales tratados en Clínica Alemana de Santiago, con consecuencias fatales, posiblemente asociado al uso de nutriciones parentales totales (NPT) elaborados en dicha farmacia”.

La farmacia aludida es Redsana, firma que distribuye la citada fórmula sólo a través de centros asistenciales. Los dueños de ésta son Sofocar, mismos de Cruz Verde.

Sobre los hechos, el grupo Sofocar declaró esta mañana que lamentamos “profundamente el fallecimiento de dos pacientes neonatales y el hallazgo de un microorganismo en otros pacientes de una clínica de la Región Metropolitana, a la cual proporcionamos preparados parenterales elaborados por nuestro establecimiento Redsana”:

Además, agregó que “dicha clínica ya finalizó los estudios que buscan determinar el origen de la contaminación y no encontró problemas ne nuestros preparados parenterales”.

La situación -añadieron- está siendo investigada por las autoridades correspondientes.

Documento del ISP

Después de la situación en la Alemana, el ISP distribuyó un documento en que instruían a los centros asistenciales a no suministrar la fórmula mientra se extienda la investigación.