Al cantante ex Oasis Liam Gallagher le dio una pataleta durante su concierto en Lollapalooza y dejó el escenario ante todos los espectadores que quedaron incrédulos.

Había muchas cosas que, según él, no iban bien con su performance. El retorno lo estaba dejando sordo durante la canción “Rock ‘N’ Roll Star” y después, “Morning Glory” la dejó de cantar.

Tras eso lanzó una especie de maraca que tenía en la mano y abandonó a sus músicos en el escenario. Se dirigió al público diciendo que “todo era una pérdida de tiempo”, que su voz estaba dañada y no iba a cantar más.

La gente empezó a pifiarlo y a gritar el nombre de su odiado hermano Noel.