A raíz de las denuncias realizadas por la ex coordinadora de pastoral juvenil, Elisa Fernández, en donde acusa que al interior de la Diócesis de Rancagua existiría un grupo de religiosos que habría incurrido en conductas sexuales impropias y eventuales abusos, el obispo de Rancagua, Alejandro Goic, pidió perdón.

“Quiero pedir perdón por mi actuar en este caso. Reconozco que le di acogida a esta joven que aparece en el reportaje y que actué eventualmente sin la agilidad adecuada en el proceso indagatorio del sacerdote Luis Rubio y otros presbíteros mencionados por ella”, señaló Goic a través de un comunicado.

La denuncia, dada a conocer ayer por T13, recogía el relato de Fernández quien dijo que algunos párrocos tenían conductas que no se condicen con su condición de curas. Entre los personajes mencionados estaba el religioso de Paredones, Luis Rubio, quien reconoció el envío de fotos a un menor en las que aparecía semidesnudo.

“Hemos hecho una denuncia a la fiscalía de Rancagua, con los antecedentes que ha proporcionado Canal 13, sobre Luis Rubio Contreras. En el aspecto canónico se mandarán todos los antecedentes de los que disponemos a la Santa Sede durante esta semana”, señala el comunicado.

Además, Goic aseguró que a las personas que fueron mencionadas en el reportaje les pedirá la suspensión de sus actividades sacerdotales “temporalmente mientras se efectúa la revisión de cada caso particular, en el más breve plazo”.

“Lamento profundamente cualquier acto o situación que atente contra los valores y principios que sustentan a nuestra Iglesia Católica y quiero manifestar mi disposición clara para colaborar en cualquier tipo de procedimiento que se derive del conocimiento de estos hechos”, dijo.