En diálogo con Emol, la historiadora y miembro del directorio del Banco Santander, Lucía Santa Cruz analiza la ola feminista por la que atraviesa la sociedad chilena con, por ejemplo, tomas de mujeres en distintas universidades.

“Me parece que en general se basan en una concepción de que la mujer ha sido históricamente discriminada y que por tanto tiene que ser recompensada por esta discriminación histórica a la cual ha sido sometida, y que ha sido arbitraria e impuesta deliberadamente por los hombres. Yo no comparto esa premisa”, dice al ser consultada por su visión de esta coyuntura.

Respecto de su posición, afirma que no “puedo compartir la idea de esta mujer que va por la vida de víctima, porque considero que de víctimas no salen mujeres empoderadas. Yo a mis nietas les haría defender sus derechos, sentirse orgullosas y no victimizadas ni oprimidas”.

De cajón, le preguntan si es que no le parece que las mujeres hayan sido oprimidas. Como respuesta, sostiene que “los índices demográficos de las mujeres son mejores que los de los hombres, hay más abortos espontáneos de hombres que de mujeres, tienen mejores índices de morbilidad, viven muchos años más en promedio. Eso no da cuenta de un sexo oprimido de una especie. Las mujeres tenemos que aprender a defendernos por nosotras mismas. Para eso, no pueden tener esta imagen de que son siempre víctimas de oprobio”.

Para aportar más al debate, Santa Cruz dice que toda la historia de la humanidad “ha sido una de miseria, de privación material y de sumisión”, situación que ha mermado tanto a hombres como mujeres. “¿Las esclavas mujeres eran más subordinadas que los esclavos hombres? La verdad es que lo grave es la esclavitud”, resuelve.

“Si me preguntan si soy feminista, tendría que decir: depende. Si por feminismo usted entiende que yo quiero empoderar a las mujeres, que se desarrollen plenamente, que sean iguales ante la ley, que tengan las mismas oportunidades, entonces soy feminista. Pero si ser feminista significa aceptar una serie de conceptos y premisas sobre los cuales el feminismo mayoritariamente y casi exclusivamente se basa, entonces no soy feminista”, agrega.