Han transcurrido tres días desde que La Tercera publicara una entrevista de Oscar Karadima, hermano del expárroco de El Bosque, y en Roma el Papa Francisco habla, por vez primera, del cura acusado de abusos varios. Conciencia, poder, y sexual.

Es “una persona gravemente perturbada”, le dice el Sumo Pontífice a Reuters.

El máximo representante de la Iglesia Católica en el mundo también sostiene que “el problema de Karadima es un problema muy complejo porque había una mezcla de la elite chilena con situaciones sociopolíticas (…) “es un fenómeno difícil de entender. Algunos piensan que tiene algo que ver con un elitismo escondido allí, pero esto es solo una opinión. Ciertamente es el trabajo del espíritu del mal”.

“Jamás ha pedido perdón”

“Nunca nos ha dado una explicación de nada. Ni siquiera antes de que reventara todo, ni siquiera nos reunió para anticiparnos que venía algo sobre él. Hasta el día de hoy, jamás nos ha pedido que vayamos a hablar con él para explicarnos lo que pasa. Nunca, jamás”, fue parte de lo que dijo a La Tercera el hermano del cura condenado a una vida de penitencia y oración.

Según el médico que lo revisa de vez en cuando “no está en malas condiciones físicas, sí está en malas condiciones psíquicas. Está con una depresión y tristeza muy grande y con angustia, porque cree que es una cuestión injusta lo que le está pasando. Tiene una sensación de injusticia y que existe un exceso de castigo sobre él”.