La Fiscalía solicitó a la Justicia una fecha para imputar formalmente por delitos de abusos sexuales al sacerdote Tito Rivera, acusado de violar a un hombre en la Catedral de Santiago.

La solicitud fue presentada al decimotercer Juzgado de Garantía de Santiago por el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, quien tiene a su cargo las investigaciones por delitos sexuales cometidos al interior de la iglesia católica.

Según las fuentes, el tribunal deberá determinar en los próximos días la fecha de la audiencia, y Rivera, que ha sido condenado por la justicia canónica, pasará a ser investigado ahora por la justicia civil.

El cura es investigado por haber violado a un hombre identificado como Daniel Rojas en un dormitorio de la catedral de Santiago en el año 2015, caso desvelado por la radio Bío Bío hace algunos días por el propio afectado, quien acusó de encubrimiento al arzobispo de la capital chilena, el cardenal Ricardo Ezatti.

Según un reportaje, el hombre llegó a la catedral a pedir ayuda para comprar unos medicamentos para su hija y fue atendido por Rivera, exrector de la iglesia de las Agustinas, quien le ofreció un vaso de agua que al parecer contenía una droga, lo llevó en seguida a un dormitorio del segundo piso y lo violó.

Aseguró también que denunció el caso y que el arzobispo Ezatti tras confesarlo, le entrego 30.000 pesos (unos 45 dólares) y le aconsejó rezar por su violador.

No obstante, la denuncia fue acogida por la justicia canónica y de ella se enteró la Fiscalía en una incautación de documentos llevada a cabo a mediados del año pasado, en la que aparecieron otros casos de violaciones cometidas por Rivera en contra de menores de edad.

En la actualidad, Rivera cumple una suspensión por 14 años del ministerio sacerdotal debido a esos casos.

En una entrevista con la red pública Televisión Nacional (TVN) negó haber confesado al denunciante ni haberle entregado dinero a cambio de su silencio.

“No tengo conciencia de haberle confesado, porque no lo conozco”. Menos todavía de haberle dado un abrazo y haberle dicho que un sacerdote le entregaría un dinero a nombre mío. Eso no, lastimosamente eso no es así. Comprendo que él pueda sentir lo que siente y tengo toda mi estima y todo mi afecto por lo que ha sufrido”, aseguró el cardenal.

Rojas presentó una demanda contra el arzobispado en la que exige una indemnización de 350 millones de pesos (unos 531.000 dólares).

La Conferencia Episcopal de Chile publicó el pasado agosto una lista con los nombres de al menos 42 sacerdotes y un diácono condenados, por la Justicia civil o la canónica, por abusos sexuales a menores.

En tanto, la Fiscalía investiga 148 casos de presuntos abusos sexuales cometidos por personas vinculadas a la Iglesia católica, mientras que el número de víctimas asciende ya a 255, según informó el pasado enero el fiscal nacional, Jorge Abbott.