Ayer se destapó uno de los escándalos más comentados de los últimos años en Gringolandia. Resulta que un montón de celebridades, empresarios y entrenadores aparecen involucrados en coimas a universidades con el fin de que sus hijos pudieran ingresar a estudiar en esos establecimientos.

En este tremendo caso se descubrió que está metido un chileno. Se trata del empresario vitivinícola, Agustín Huneeus Quesney (53), quien pagó 50 mil dólares para modificar la prueba de ingreso que dio su hija para entrar a la prestigiosa Universidad del Sur de California (USC).

Hoy su tío, el escritor Pablo Huneeus, rompió el silencio para aclarar que él no tiene relación con su sobrino, al mismo tiempo que aclaró que le da un “asco enorme” la noticia.

En conversación con La Tercera, Pablo sostuvo que “con mi hermano hace décadas que no nos hablamos y con este niño no tengo relación”.

Añadió que esto de las coimas “me da un asco de estómago enorme, que afecta en mi honra y como persona”.

“No sé si la próxima vez que vaya a Estados Unidos me van a preguntar. No es un apellido muy corriente”, lamentó.