Carlos Alberto Délano y Carlos Alberto Lavín comenzaron a cumplir parte de su condena tras ser declarados culpables por el caso Penta y se presentaron a su primera clase de ética en la Universidad Adolfo Ibáñez.

Hasta ahí llegaron un grupo de estudiantes de la universidad pertenecientes a Revolución Democrática para manifestarse y la consigna fue clara. “Cárcel para pobres, clases de ética para poderosos”, se leía en el lienzo que extendieron en el frontis de la casa de estudios de Las Condes.

El programa académico elegido por Gendarmería para Délano y Lavín se extendería de 9:30 horas a las 12:30, curso por el que deben pagar $30 millones. “¿Te parece bien? ¿Te parece bien que estos ladrones vengan a aprender? Ellos quedaron en la impunidad”, fueron algunos de los gritos de los manifestantes.

El curso consta de 100 horas y se extiende hasta diciembre, con clases todos los viernes. Esto se suma a los cuatro años de libertad vigilada intensiva, además de la mitad del monto que eludieron, es decir, $857 millones.