El diputado argentino Héctor Olivares sigue en estado crítico tras el tiroteo de este jueves frente al Congreso en el que murió su asesor Miguel Yadón, mientras el Gobierno afirmó este viernes que el caso ya está resuelto después de lograr la detención de seis personas.

“Argentina, con su presidente a la cabeza, con su sistema de seguridad a la cabeza, en muy pocas horas resolvió un caso que de no haberse resuelto hubiese significado una crisis de carácter político muy profundo para nuestro país”, expresó en una rueda de prensa en Buenos Aires la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Desde ayer jueves, se ha logrado detener a los dos presuntos atacantes y a otros cuatro sospechosos, entre ellos dos con nacionalidad española, por su supuesta relación con el suceso, que la investigación apunta a que se trata de una venganza personal contra Yadón y no por cuestiones políticas.

Para la ministra, que no quiso aventurar acerca del móvil del delito hasta que no avance la Justicia, los arrestados forman un “clan mafioso” que no dudó en matar a una persona por “asuntos de carácter personal, por códigos de sangre mal llamados códigos de honor”.

Las dos personas que las cámaras de seguridad de la plaza del Congreso mostraron que se encontraban en el interior del automóvil desde el que se produjeron los disparos contra Olivares y Yadón, son, según las autoridades, Juan José Fernández, alias “El gitano” -detenido esta mañana en la localidad de Concepción del Uruguay- y Juan José Navarro Cádiz “El Cebolla”, arrestado en Uruguay, tras fugarse.

El Gobierno ya está haciendo las gestiones para la extradición de este último a Argentina.

Si bien en las imágenes difundidas el jueves se veía solamente un auto involucrado en el crimen, que ocurrió poco antes de las 7.00 hora local, hoy viernes Bullrich señaló que se advirtió, al revisar más tomas, que otro vehículo pasó al lado disminuyendo “lentamente” su velocidad.

“Se comenzó a generar una trazabilidad hacia atrás y se vio a las 5 de la mañana un grupo de personas en el que estaban todos los que hoy están detenidos y sobre todo los dos mas involucrados”, añadió la ministra, que no descartó que, después de que se tome declaración a los acusados, el juez ordene otros arrestos.

El resto de detenidos son Miguel Fernández Navarro, un español de 55 años que conducía el vehículo en el que Fernández fue detenido hoy viernes y Stefanía Fernández, hija de Juan Jesús, de 24 años y con nacionalidad española, apresada cuando se presentó en su domicilio, que ya había sido registrado anteriormente.

También Rafael de la Santísima Trinidad Cano Carmona, cuñado de Fernández y titular de la cédula azul -permiso que el dueño emite para que pueda ser conducido por terceros- del auto desde el que se disparó; y Luis Cano, su sobrino.

El operativo policial incluyó ocho allanamientos realizados en propiedades de los que integran el presunto clan, en una investigación dirigida por el juez de instrucción Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrade de Segura.

Mientras, además de la muerte de Yadón -cuya supuesta relación con los atacantes fruto de todo tipo de conjeturas en la prensa local-, el diputado Olivares, integrante de la oficialista Unión Cívica Radical, sigue en “estado crítico con riesgo de vida”, según el doctor Pablo Rossini, subdirector del hospital en el que se encuentra internado.

“Su vida está dependiendo del soporte vital que está recibiendo en terapia intensiva”, señaló el facultativo en el último parte médico.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, según recalcó Bullrich, pidió “celeridad y profesionalidad” y que no se genere de este caso “nada que tenga que ver con una situación de carácter político”, después de que ayer el político kirchnerista Luis D’Elía, en prisión por la toma de una comisaría de Buenos Aires en 2004, apuntara contra el Gobierno.

D’Elía acusó al Ejecutivo de armar un plan para empañar la presentación del libro de la expresidenta Cristina Fernández, que tuvo lugar en la tarde del jueves.

“Los servicios de inteligencia de Macri no tienen límites. El día que vuelve @CFKArgentina al centro del universo político, sucede este episodio. Mi solidaridad con el Diputado Olivares y su acompañante. #NoALaViolencia @Luis_Delia desde la cárcel de Ezeiza”, se leía en su cuenta de Twitter.

La ministra reconoció que le “dolió mucho” que el dirigente saliera a decir que el Gobierno era capaz “de pegarle un tiro a un diputado para tapar un acto de la expresidenta.

“Eso lo tenemos que sacar y erradicar de la Argentina”, concluyó.