La actriz trans Talisa García profundizó en su dramática historia antes ser conocida por su papel en la serie de la BBC, “Baptiste”. En febrero pasado, había confesado a medios británicos inesperadamente que “soy transexual”, prácticamente al mismo tiempo que su personaje revelaba lo mismo en la producción.

Sin embargo, apenas se sabía que además era chilena. En conversación con La Tercera, relató su infancia como niño huérfano en Santiago. Fue encontrada por Carabineros junto a otro niño en 1974, quienes los llevaron a un albergue. Hasta la fecha no tiene registro de sus padres biológicos.

En esa residencia, apareció “una pareja que quería adoptar y les contaron de mí, de que habían encontrado un niño en la calle”. Lo llamaron José y determinaron que su fecha de cumpleaños iba a ser el 14 de mayo. Su madre adoptiva era profesora de ciencias sociales, mientras que su padre ingeniero civil y militante del Partido Socialista.

Talisa recuerda que “mis padres eran de izquierda y adoraban a Allende. Tengo la imagen patente en Chile de cuando los militares venían a buscar a mi papá y se lo llevaban en un camión. Mi mamá nos escondía en un ropero y nos decía a mí y a mis hermanos que nos quedáramos calladitos y que no iba a pasar nada. Yo salí del ropero, miré por la ventana y vi a los militares con armas que se llevaban a mi papá. Estuvo en la cárcel un año y tanto, fue torturado. Mi madre también”.

Cuatro años después, el matrimonio decidió partir al exilio y llegar a Inglaterra. Si bien reconoce que “mis primeros recuerdos en Chile ya tienen que ver con sentirme mujer”, lo cierto es que los problemas comenzaron en la ciudad de Swansea a los siete años.

Mis padres al principio pensaban que iba a ser gay, porque era muy afeminado y no me gustaba cortarme el pelo. Para cortarme el pelo era una pelea de seis meses. Entonces siempre lo tuve un poco más largo”, recuerda.

Sin embargo, todo fue más radical a los 13 años, cuando ya estaba viviendo en Londres. A esa edad fue la primera vez que intentó quitarse la vida. “Yo dije ‘no quiero estar más aquí’, luego me corté las venas y tomé pastillas para dormir“, relata con la voz quebrada.

Mi madre me encontró llena de sangre. Para ella fue un shock tremendo porque vio que me corté porque quería morir. Me llevaron al hospital, y me salvaron. Esa vez me encontraron viva, pero yo estaba decidida a matarme, porque tenía un problema muy serio y necesitaba un especialista”, aseguró.

Fue internada por sus padres en una clínica psiquiátrica para menores, donde les aclararon que José era transexual. El médico le regaló el libro “I am a Woman: la historia de Caroline Cossey”, que relata la vida de una modelo transexual que fue una de las chicas Bond. “Lo leí y entendí que tenía lo mismo que yo”, cuenta Talisa, quien además encontró su vocación de ser actriz.

Tras un año de terapia hormonal y al mes de haber cumplido los 18 años, Talisa se sometió a una operación de reasignación de sexo. Una cirugía que en los años 90 duraba seis horas y era sumamente riesgosa. Sin embargo, tuvo éxito y el inesperado respaldo de sus padres.

“Mi papá es bien hombre y tengo tres hermanos que son bien machotes. Son de la vieja escuela. Pero me acerqué y le dije ‘mire papá, yo me voy a operar para ser mujer a los 18 años; y si no lo puede aceptar, me despido de usted ahora’. A mi mamá le dije lo mismo. Yo ya no podía vivir más así. Ellos me dijeron que no me preocupara, que siempre me iban a querer. Mi papá me dio un abrazo y me dijo ‘tú vas a ser una mujer muy bella’. Uno no espera eso de este tipo de hombres, porque es machote y chileno”, sostuvo.

“Baptiste” fue la serie que la lanzó a la fama. Recientemente asistió a un casting en el National Theatre de Londres y hay rumores que la vinculan a una producción de Netflix. “Me gustaría hacer una dupla con Daniela Vega. Me encantaría actuar con ella. Hay tantas ideas para eso. Dos chilenas trans que lo estamos haciendo bien entre el cine y la televisión. Estamos llevando la bandera”, cerró.