Un estudio realizado por el Instituto Milenio para la Investigación en Depresión y Personalidad (Midap) reveló que un 28% de los estudiantes universitarios chilenos padece síntomas depresivos.

La investigación encabezada por Pablo Jiménez de la Jara, director del mencionado instituto, consideró a 720 alumnos universitarios, hombres y mujeres, de las regiones Metropolitana y de La Araucanía.

“Somos uno de los países cuya población presenta un mayor número de síntomas depresivos en todo el mundo“, afirmó Jiménez.

La investigación determinó que un 28% de los alumnos universitarios presenta sintomatología depresiva clínicamente significativa, índice que es más alto que el de la población chilena en general.

Los resultados también apuntan que hay una mayor sintomatología depresiva en las mujeres, con un 32,2%, frente a un 22,5% en los hombres, aunque no se observan diferencias según la institución de pertenencia, la edad o el nivel socioeconómico.

El estudio determinó además que el 95,6% de los universitarios afectados no sigue un tratamiento psiquiátrico, según el experto.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 12% la población mundial sufre de depresión. En el caso de Chile, la última Encuesta Nacional de Salud (2017) reveló que un 15,8% de la población nacional presenta síntomas, aunque un informe del Centro de Estudios del Conflicto y la Cohesión Social (COES) eleva el índice al 18,3%.

Según Jiménez de la Jara, académico del departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Universidad de Chile, los estudios internacionales han determinado que las tasas de sintomatología depresiva en estudiantes universitarios se sitúan alrededor del 30,6 % en promedio.

La cifra “sugiere que los estudiantes universitarios experimentan tasas de depresión sustancialmente más altas que las encontradas en la población general”, situación que según el estudio es similar en el caso de Chile.

La investigación, que se encuentra actualmente en la etapa de análisis de sus resultados, busca examinar la relación de los antecedentes sociodemográficos con la sintomatología depresiva y el bienestar subjetivo en estudiantes universitarios de pregrado, cuya etapa vital, en su mayoría, corresponde a la adolescencia tardía, con un promedio de 20 años.

El contexto universitario puede jugar un papel en la generación de salud de los estudiantes, imponiendo tareas, exigencias y desafíos propios de un sistema educativo muy diferente, por lo que es espetable el surgimiento de mayores problemas de salud y/o psicológicos entre ellos, señala el estudio.

En ese contexto, el estudio busca ir más allá de las dificultades psicológicas y la depresión y entender como aspectos positivos de la salud mental, como el bienestar sicológico, que puede ser una protección frente al riesgo de deprimirse, indicó Jiménez.

Según la OMS, la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, por lo que el fomento del bienestar psicológico “es el mejor antídoto contra la depresión”, subrayó.

Explicó que el bienestar psicológico es un término amplio, que incluye dimensiones sociales, subjetivas y psicológicas, y se relaciona con el manejo diario de las personas para afrontar los retos que van apareciendo en la vida.

El estudio determinó que la relación entre bienestar psicológico y sintomatología depresiva es inversa y significativa, es decir, a mayor puntaje de bienestar psicológico, menor puntaje de sintomatología depresiva”