Sebastián Piñera ratificó este jueves su decisión de enviar a las Fuerzas Armadas para reforzar el control del narcotráfico en las fronteras del país para evitar que “las drogas sigan envenenando a escuelas, hogares y barrios”.

En una declaración pública, Piñera afirmó que la producción de cocaína y otras drogas en países como “Perú y Bolivia”, con quienes Chile comparte extensas fronteras, ha alcanzando “niveles récord” y que una parte de estas sustancias llegan a su país para su “consumo final o como lugar de tránsito”.

“La incautación de drogas en Chile como marihuana, cocaína y pasta base por parte de nuestras policías siguen siendo sustanciales y exigen una mejor protección de nuestras fronteras”, sostuvo el mandatario.

Piñera recordó que “los niños y jóvenes chilenos lideran el ránking de América Latina en el consumo de drogas”.

En este sentido, el miércoles el canciller Teodoro Ribera anunció que se había comunicado con los países limítrofes para expresarles que las Fuerzas Armadas van a reforzar la acción de la policía en las fronteras y que se trata de una medida adoptada desde el punto de vista de “la buena vecindad”.

Según precisó, se va a iniciar una “colaboración y no reemplazo” de las funciones de vigilancia, inteligencia, logística, transporte y tecnología que ya realiza Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI).

“Nuestra frontera norte, tanto marítima como terrestre, por su extensión, pasos no habilitados y características geográficas es muy vulnerable al narcotráfico y crimen organizado y requiere una vigilancia y protección más severa y eficaz”, agregó Piñera.

El mandatario reconoció estar al tanto de “algunas críticas” al respecto y justificó su medida como “protección de los niños y jóvenes frente al letal y perverso efecto de las drogas”.

“Igual como no se puede luchar contra los ladrones dejando abiertas las puertas de nuestras casas, tampoco se puede luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado trasnacional dejando abiertas nuestras fronteras”, añadió.

En esta línea, el ministro de Defensa, Alberto Espina, aseguró el miércoles que “no corresponde a las Fuerzas Armadas de Chile participar en el orden público que pueda ocurrir respecto al narcotráfico en villas y poblaciones. Esa es una labor que corresponde a Carabineros y la PDI”.