Erika Hennings, abuela de Víctor Chanfreau y esposa de Alfonso, detenido desaparecido: “A mi nieto lo apoyo desde el amor y debatimos con ideas”

Valentina Manzano

Erika Hennings, abuela de Víctor Chanfreau y esposa de Alfonso, detenido desaparecido: “A mi nieto lo apoyo desde el amor y debatimos con ideas”

Tras el boicot a la PSU, el Gobierno invocó la Ley de Seguridad Interior del Estado contra los dirigentes que convocaron las manifestaciones. Uno de ellos es Víctor Chanfreau, nieto de Alfonso Chanfreau, dirigente estudiantil desaparecido en la dictadura de Pinochet, y de Erika Hennings, quien nos recibe en Londres 38, centro de tortura donde estuvo detenida junto a su marido y último lugar donde fue visto. Le preguntamos por su historia, por su lucha contra la impunidad y, por supuesto, por su nieto Víctor, con quien, en un comienzo, discrepó del boicot a la PSU, pero a poco andar lo entendió y apoyó: “Yo converso mucho con él porque somos abuela-nieto y compañeros”.

Por Edgar Pfennings 
Fotos: Valentina Manzano

Víctor Alfonso Chandreau tiene 18 años y salió de cuarto medio hace un mes. Estudió en el Liceo Experimental Manuel de Salas y es vocero de la Asamblea Coordindadora de Estudiantes Secundarios (Aces). Desde el 2 de enero se ha convertido en uno de los rostros de las manifestaciones contra la Prueba de Selección Universitaria (PSU) que generaron la suspensión del examen de historia.

“Las instituciones no han hecho nada por este método que consideramos profundamente segregador y que viene a mercantilizar la educación”, fue la respuesta del estudiante ante la prensa.

Cuando entró a la educación media se involucró activamente en política, pero su relación con los movimientos de izquierda parte mucho antes. Sus abuelos son el ejemplo de una genealogía marcada por el activismo político y la represión: Alfonso Chanfreau, su abuelo, fue dirigente estudiantil, detenido y desaparecido en 1974 por la dictadura de Pinochet; Erika Hennings, su abuela, también militante, transformó en su bandera de lucha la búsqueda de verdad y justicia por la desaparición de su marido.

¿Víctor era revolucionario desde chico?

— Era un niño que desde chico ha visto a su padre historiador y su madre profesora de historia y geografía. Su padre hasta iba al baño con un libro. Creció en eso: siempre tuvieron libros de regalo. Muy lectores con su hermano Emilio, que era el nombre político de Alfonso. Víctor era inquieto y le gustaba mucho el fútbol. Compraban El Mercurio y con ese diario grande se iban al fútbol cuando era muy chico, recién aprendiendo a leer. Además, él se quedaba mucho conmigo y siempre quería ver las noticias.

¿Cuándo se interesó por la historia de su familia?

— Yo les contaba cuentos, pero como no sabía ninguno les contaba lo que era mi vida de niña en el barrio, en los juegos y en la escuela. Un día Víctor me dijo: “Erika, ya po’, no me contís más esos cuentos, cuéntame de Londres”. Quería que le contara de Londres 38. Yo de verdad casi me morí. Era incapaz. Le dije que no y le traté de cambiar la conversación, pero él ya estaba interesado. Tenía 7 años.

ALFONSO CHANFREAU, DIRIGENTE ESTUDIANTIL

El abuelo de Víctor Chanfreau, Alfonso, también fue dirigente estudiantil. Desde su paso por el Liceo Gabriela Mistral participó en política como militante de las Juventudes Comunistas. Luego, en Filosofía de la Universidad de Chile, fue parte del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR).

Alfonso y Erika se conocieron en la adolescencia. Ella creció en Independencia, comuna donde quedaba el colegio de Alfonso. También era militante de la Jota (Juventudes Comunistas) e hizo su posterior paso al MIR. Sus abuelos maternos igualmente eran comunistas, aunque fue en su incursión como representante estudiantil del Liceo 4 cuando comenzó una militancia consciente.

¿Cómo conociste a Alfonso?

— A Alfonso lo conocí cuando teníamos 17 años, el año 68. Lo conocí en una toma de liceo: el Liceo Gabriela Mistral. Muchos colegios de Santiago, no estoy segura si a nivel nacional, estaban tomados por los estudiantes que decidieron en las reuniones de la Feses (Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago) y en sus centros de alumnos apoyar un gran movimiento, un gran paro, que tenían los profesores. Yo era militante de la Jota de la época. Participábamos de la Feses. En la época se era bastante politizada.

En la toma del 68 conociste a Alfonso…

— Mi liceo todavía no estaba tomado, entonces fui con una gran amiga, Jeannette, a darle el apoyo a los cabros. Fuimos a preguntarles qué necesitaban; todavía no lográbamos que mi liceo se ocupara porque había una democratacristiana de presidenta. Fuimos a darles el apoyo y desde afuera llamaron al jefe de la toma. Y viene un tipo con delantal blanco, alto, lindo; precioso porque era un flaco desgarbado de tez mate y unos ojos de un color, juro que un color… 

¿Te gustó desde el primer minuto? 

— Me gustó po’. Nos dejamos el teléfono por cualquier cosa y nos empezamos a llamar. Desde ahí tuvimos un pololeo. Nunca peleamos, pero tuvimos intermitencias. Alfonso después pasó al MIR, a fines del 68′, y yo me demoré más. No estaba tan adelantada en la reflexión como Alfonso, pero sí tenía una reflexión crítica respecto de mi trabajo en la Jota o el Partido Comunista. Me demoré también más en salir porque soy feminista y tampoco quería que lo asociaran con que Alfonso pasó al MIR y yo lo seguí. Hice mi propio proceso y pasé como dos años y medio después que él.

¿Cómo era pololear con un mirista siendo de la Jota?

— Él llegaba a buscarme y me decían que no podía pololear con un mirista (ríe), porque los comunistas y los miristas se enfrentaban. El Alfonso era un joven cálido, muy cálido, muy reposado, muy ecuánime, no era de pelearse a combos con quien tenía diferencias, era algo conciliador, aunque no me gusta mucho el concepto. Era muy estudioso, muy reflexivo, muy generoso. Y no digo todo esto porque esté desaparecido.

¿Cómo fue su paso por Filosofía en la Chile?

— Fue, sobre todo, dirigente del MIR en las estructuras estudiantiles por sus características de liderazgo porque era un buen orador, un buen líder a nivel estudiantil; entendiendo que el MIR era un movimiento nuevo, obviamente no ganábamos las elecciones. 

En 1972 Erika y Alfonso se casaron y tuvieron una hija: Natalia. Meses después, el 11 de septiembre de 1973, su vida cambió radicalmente. Los días que siguieron el bombardeo a La Moneda, Erika y Alfonso se separaron hasta que decidieron seguir juntos en Chile. Allanaron las casas de sus familiares hasta que los detuvieron en la casa de la hermana de Erika. “Ya empezábamos a saber que a compañeros nuestros los llevaban a casas, no sabíamos todavía qué era la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional)”, recuerda.

OMNIPOTENCIA DE LA JUSTICIA”

La pareja fue llevada al “Cuartel Yucatán”, denominación que lo militares le daban a Londres 38, donde sufrieron terribles torturas y agresiones. Posteriormente fueron separados y Erika fue trasladada a los campos de prisioneros Cuatro y Tres Álamos. Por intervención del gobierno de Francia fue expulsada del país. Francia exigió esto para ocho ciudadanos franceses que estaban detenidos por la dictadura. Erika tenía la nacionalidad francesa por Alfonso, quien la tenía gracias a su padre.

De los ocho franceses solo siete pudieron salir del país. Lo militares nunca reconocieron a Alfonso Chanfreau. “Yo lloré cuando no le respondieron al gobierno francés… Para mí fue sentir ‘Alfonso está muerto’”, recuerda su esposa.

Después de eso vinieron años de exilio en que Erika asumió un rol diferente respecto al MIR. El movimiento comenzó a compilar los testimonios de los y las testigos. Erika afirma: “Me convertí en una testigo. No es lo que hubiese esperado para mi vida, pero no tuve ni quise otra alternativa”. Tras años enviando solicitudes para poder volver, durante los 80’ lo logró y se sumó de manera activa en las protestas contra la dictadura.

Erika recuerda esos años: “Me tomaron muchas veces detenida los pacos. Bombas, gas pimienta en la cara, combos, lumazos, guanacos, balines. Estaba adelante. Las veces que caí presa me tenían horas y me liberaban. Yo vivía la omnipotencia de la justicia, estaba denunciando una dictadura y estaba pidiendo justicia”.

Tras el plebiscito del 88 y la transición a la democracia las víctimas de la dictadura no conocían la justicia. “No obstante se fue Pinochet, no logramos una democracia en tanto quedó clavada una Constitución y todas las razones que conocemos por las que se terminó llegando al 18 de octubre del 2019”, reflexiona Erika.

La organización y el trabajo conjunto de las víctimas de Londres 38 permitió que el espacio se transformara en un sitio de memoria. “Yo siento que es un logro. Al principio me costó estar sentada en una silla en Londres 38. Había momentos fugaces en que me conectaba con donde estaba porque era una sala de tortura. Me conectaba pero a la vez sentía que aquí estábamos tomando decisiones. Entonces tiene un significado de vida”. 

En el contexto de las masivas movilizaciones sociales que se han vivido en Chile desde el inicio del estallido social, se entregó a la justicia Ricardo Lawrence, ex jefe de operaciones de la DINA condenado por la Corte Suprema por secuestro del desaparecido Alfonso Chanfreau.

¿Qué sentiste al saber que Lawrence se entregó a Carabineros?

— Me sentí obviamente muy contenta, pero a la vez con cierta frustración de que no lo capturaron sino que se entregó, pero lo que importa en este caso es el resultado. Saber qué lo hizo entregarse es muy raro. Aun no tengo un respuesta de eso.

¿Crees que influyó que la historia de Alfonso estaba teniendo presencia en los medios por Víctor? 

— Quién sabe. Lo que yo quiero tener como respuesta es dónde estuvo, quién lo ayudó y cómo vivió estos cinco años. Yo te juro que voy a exigir esa respuesta en tribunales. Además, siempre me ha parecido inusitada la impunidad máxima de que estos personajes siniestros estén con la posibilidad de que Víctor se encuentre con él, que yo me encuentre con ellos, que mis compañeras, compañeros, tú o ella nos encontremos con ellos. El secuestrador de Alfonso se entregó a cinco cuadras de mi casa…

VÍCTOR CHANFREAU, NIETO DE ALFONSO

El 8 de enero, tras dos días de manifestaciones contra la PSU que generaron la suspensión de la prueba de historia y la recalendarización de las otras pruebas, el Gobierno presentó querellas y denuncias invocando la Ley de Seguridad Interior del Estado contra dirigentes estudiantiles. Entre ellos se encuentra Víctor Chanfreau. Con esta acción judicial del gobierno de Sebastián Piñera la justicia podría condenar hasta con diez años de cárcel a los dirigentes estudiantiles que participaron del llamado a manifestarse.

Víctor respondió a esto a través de su cuenta de Twitter recordando a su abuelo con una foto: “Cuando me tocó asumir la vocería tenía un objetivo: acabar con injusticias que vienen hace más de 40 años. Él es mi abuelo por el que se me ha insultado, detenido desaparecido y aún buscamos justicia. La querella del gobierno no nos asusta, #NoMasPSU no es violencia sino justicia”.

Esta no es la primera ocasión que Víctor Chanfreau participa de acciones que ha recibido cuestionamientos por parte de actores de la política institucional. En noviembre del año pasado, días después de la firma del “Acuerdo por la paz social y una nueva constitución”, Víctor fue parte del grupo que echó a Beatriz Sánchez de Plaza de la Dignidad (ex Plaza Italia) cuando intentó hacer un punto de prensa.

Según explica su familia, tras estos hechos han recibido numerosas amenazas donde incluso se indican datos personales como la dirección de su casa.

Erika al ver a su nieto reconoce algo de Alfonso. “Víctor es reflexivo y estudioso como el Alfonso. Imagínate que yo conocí a Alfonso a los 17 años, Víctor acaba de cumplir 18. Alfonso también era dirigente estudiantil hasta pocos meses antes del golpe, cuando pasó a otra estructura en el MIR”, recuerda.  

¿Se parece su carácter?

— Sí. Yo encuentro que se parecen porque es reflexivo y porque no se sale de madres. He visto entrevistas que le han hecho y, no obstante las agresiones que le han hecho, él se mantiene, como cuando Montserrat Álvarez fue agresiva con él cuando le habló de dictadura. Es ponderado, lo que no tiene que ver con el tipo de acciones que hace, eso no tiene que ver con su propia forma de afrontar la vida, las diferencias y el debate.

Acciones como la funa a Beatriz Sánchez…

— Incluso en la funa que le hicieron a la Beatriz Sánchez, cuando la vieron al día siguiente de ese acuerdo, ellos la ven y obviamente le dijeron cosas porque la noche anterior habían estado con la Van Rysselberghe y llegan a meterse ahí, a Plaza de la Dignidad, ¿cómo es posible? Entonces ellos le dijeron cosas, pero nadie le pegó. De hecho alguien le va a dar un “tarjetazo” o tocarla con un papel pero él agarra a la persona para que no vaya.

¿En ideas políticas Alfonso se parecía a Víctor?

— No me atrevo a hablar por Alfonso, pero era mirista. 

Creía en una vía revolucionaria…

— Yo creo que todos creemos en una vía revolucionaria. Pero lo revolucionario no tiene que ver con matar o enfrentarse a balas, aunque hay momento que tal vez eso pudiera ser válido. Yo cuando supe lo del boicot a la PSU fue fuerte para mí. Tuve discusiones.

¿Qué opinas del boicot a la PSU?

— Al comienzo yo no estaba de acuerdo, pero es tanto lo que supe luego de la PSU que ahora sí estoy de acuerdo. De qué otra manera crees que habríamos podido si quiera saber a nivel país qué es la PSU. Cuántos años llevamos con eso. Problablemente Alfonso estaría ayudando a su nieto. No sé si totalmente con las ideas, pero desde el amor; yo a mi nieto lo apoyo desde el amor, creo en él, sé que no es un joven loco. Nos moviliza el amor por él y debatimos con ideas. Nos mueve el amor en general.

¿No te da miedo que le pase algo?

— Eso no lo hablo, pero no se va a repetir la historia. Víctor está protegido por Alfonso, estoy cien por ciento segura de que lo está protegiendo. Lo estoy protegiendo yo con la vida, lo protege su mamá, su papá, su otros abuelos. Víctor está protegido por sus compañeros y porque es un joven sano y generoso, solidario. Tiene un pensamiento que no está de acuerdo con Blumel ni Piñera porque su lucha es justa, no obstante haya habido un porcentaje de jóvenes que no haya podido dar la PSU y eso se lo tiene que resolver el gobierno, jóvenes que a lo mejor ni siquiera iban a poder entrar a la universidad. Es que no se puede repetir la historia. 

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Sabía ud que... NO SOY NI DEL SEXO DÉBIL NI DEL SEXO FUERTE, SOY DEL “SEXO, POR FAVORCITO”. -------------------------------- Sabía ud que... CUANDO HANNIBAL LECTER LEE UN LIBRO DE COCINA, PARTE POR EL ÍNDICE. -------------------------------- Sabía ud que... ME GUSTAN LAS ESCULTURAS GRIEGAS, AUNQUE A VECES NO TENGAN NI PIES NI CABEZA. -------------------------------- Sabía ud que... EN LOS CARRETES DE LOS ZANCUDOS SIEMPRE HAY ALGO PA PICAR. -------------------------------- Sabía ud que... LA CONVENCIÓN DE IMANES SE REALIZARÁ EN UN PARQUE DE ATRACCIONES. --------------------------------