Jaime Bellolio, diputado UDI: “El problema no es cambiar al gabinete, es cambiar la estrategia política”

Jaime Bellolio, diputado UDI: “El problema no es cambiar al gabinete, es cambiar la estrategia política”

Lleva más de 70 días con protección policial. “Se está legislando con temor”, dice el diputado UDI al señalar que ha recibido amenazas y mensajes de odio por haber votado en contra del retiro del 10%. Le preocupa la polarización, pero le preocupa más la ausencia de un proyecto político en la UDI y el desgaste del gobierno. También confiesa aquí su desilusión con los jóvenes del Frente Amplio como Giorgio Jackson.

Sorprendió, cuando hace unos días, dijo que votará por el Rechazo para el cambio hacia una Nueva Constitución. Sorprendió, porque Jaime Bellolio, uno de los diputados más jóvenes de la UDI, siempre ha marcado un tono distinto al interior de su partido. No es un díscolo propiamente tal, pero sí la voz de una nueva camada política en las filas de uno de los partidos más tradicionales de la derecha.

De ahí que su anuncio haya marcado un punto de quiebre. ¿Por qué cambió su opinión, luego de haber sido el único parlamentario que se paró frente al Consejo General de la UDI para explicar –en medio de no pocas pifias- que era partidario de votar a favor de un cambio constitucional? Él asegura que hay un nuevo contexto en el que la polarización, la crisis económica y los brotes de violencia no permiten llevar a cabo un proceso constituyente reflexivo. “Me costó esa decisión. Lo siento como una derrota propia, como una frustración grande. Estaba entusiasmado. Pensaba que ése era el mejor mecanismo para solucionar nuestros problemas políticos, sociales e institucionales”, dice al explicar su cambio de postura.

Pero su tono de frustración es más generalizado. Bellolio reconoce que su generación no ha tenido el mismo coraje que los jóvenes del Frente Amplio de avanzar, aunque sea quebrando huevos. También le pesa –dice- que la derecha no tenga hoy un líder que sea capaz de ordenar a los partidos y de dibujar un horizonte, un sentido de hacia dónde ir. 

-La derecha aparece fracturada, derrotada en temas tan esenciales como el retiro del 10% de los fondos de las AFP. ¿Qué les pasó? 

-Primero, hay un tema de orden global que tiene que ver con una distancia entre las necesidades de las personas y las prioridades de la política. No es algo exclusivo de Chile, pero aquí es más duro, porque nuestras instituciones ya venían con una enorme debilidad. Lo otro es que las ideologías más doctrinarias, hoy están en retirada. Y eso ha afectado a la UDI. Culturalmente, es complejo para un partido que era súper doctrinario en sus inicios y en el que ahora cada uno adscribe más a sus propios modelos. Lo segundo que también afecta a la UDI es que hoy los  liderazgos son mucho más horizontales. El clásico liderazgo UDI era como más autoritario.

-¿Y Jacqueline van Rysselberghe tiene un liderazgo más autoritario?

– No quiero hablar de autoritario, porque trae reminiscencias dictatoriales, pero ella tiene un liderazgo vertical, más de rodearse de sus personas cercanas y dirigir el destino del partido sin mucha consulta. Pero en las circunstancias sociales de ahora,  tú necesitas liderazgos más dialogantes.

Lo que hizo transformadora a la UDI en los años 90 no fue ser conservadora y pinochetista. No. A la UDI la hizo distinta su apuesta por lo social. Y lo que la empezó a desdibujar es haber abandonado ese espacio y no entender que la clase media de hoy son las personas vulnerables de los años 90

-¿Y qué ha pasado con tu generación? Como que no han podido tener una voz propia…

-Sin lugar a dudas, a nosotros como generación nos ha faltado tener una posición de mayor poder, sabiendo que eso implica pisar huevos. 

-¿Les ha faltado ambición quizás?

-… Nos ha faltado mayor coraje para enfrentar decisiones que a veces implican tener que pisar callos. Tenemos la convicción, pero nos ha faltado la fuerza. 

/AGENCIAUNO.

-¿Y qué es lo que hoy tensiona a la UDI? Hay un tironeo entre líderes como Joaquín Lavín, Pablo Longuiera, Van Rysselberghe con parlamentarios que se desengancharon. ¿Es sólo un problema de disciplina?

-Lo que se vio la semana pasada es la consecuencia de que hace mucho tiempo que no hay claridad sobre cuál es el proyecto político de la UDI. En su minuto, me interesó disputar la presidencia del partido, justamente para darle un sentido a nuestro proyecto y determinar  quiénes eran nuestros adversarios políticos. En ese momento, ellos insistían en que el adversario era la antigua Concertación y que por eso nuestra propuesta tenía que seguir siendo la tradicional. 

-¿Y tú qué decías?

-Para mí, era claro que nuestro adversario político era el Frente Amplio, que ahí había una cuestión realmente ideológica. Y, bueno, hoy ha quedado claro. Lamentablemente, ese Frente Amplio y el Partido Comunista han arrastrado a la centro izquierda, que hoy es un espacio inexistente. 

“Somos como una especie de comunidad de techo. Cada uno hace lo suyo, muchas veces votamos juntos, pero no hay una identidad ni un proyecto hacia el futuro. Y ahí es dónde reconozco que como generación hemos fallado”

-¿Y la UDI tradicional no lo vio venir?

-No… No vio venir que esa era una generación dispuesta a romper huevos.  Por eso cobra importancia tener un proyecto político. Lo que hizo transformadora a la UDI en los años 90 no fue ser conservadora y pinochetista. No. A la UDI la hizo distinta su apuesta por lo social. Y lo que la empezó a desdibujar es haber abandonado ese espacio y no entender que la clase media de hoy son las personas vulnerables de los años 90. ¿Y qué nos pasó? Dejamos de entender y de reconfigurar un relato político. 

-¿Y qué es lo que permanece, lo que los mantiene juntos?

-Te diría que hay como una administración del poder, en que somos como una especie de comunidad de techo. Cada uno hace lo suyo, muchas veces votamos juntos, pero no hay una identidad ni un proyecto hacia el futuro. Y ahí es dónde reconozco que como generación hemos fallado.

-¿En qué han fallado?

-En no ser más ambiciosos, más propositivos. Hay un ADN de la gente de derecha más conservadora que cree que la política se trata sólo de defender tus ideas. Yo estoy de acuerdo, pero también tienes que proponer ideas. Si sólo te quedas en tratar de parar la ola, siempre serás minoría. No puedes estar agarrando las riendas para que los cambios sean más lentos o para que nadie se salga del camino.

-¿La UDI ha terminado siendo la guardiana del modelo? 

-La UDI ha cumplido un rol importante en mantener aspectos centrales del modelo de progreso que ha tenido Chile. Pero eso no puede ser con nombre y apellido de personas ni de empresas ni de instituciones privadas. En el tema de las AFP, no creo que haya que tener una especie de dogma de fe, en el que la única manera de financiar pensiones en el futuro sea con el actual sistema de AFP. 

-¿Estarías disponible a hacer cambios en las AFP?

-Claro, hay cosas que tenemos que reformar. Y ahí hay una culpa de la centro derecha -también de las AFP y de los otros gobiernos-, de no querer asumir el costo de lo que significaba cambiar el sistema previsional. Hace 20 años que todos sabemos que el sistema no está funcionando bien para la gente.

“No creo que haya que tener una especie de dogma de fe, en el que la única manera de financiar pensiones en el futuro sea con el actual sistema de AFP”

-¿Y por qué la derecha lo sigue defendiendo? El costo de la discusión sobre el 10% les ha generado un verdadero quiebre político.

-Porque hay un temor fundado de que el problema no es el 10%, sino que es el 100%. Cuando tienes grupos de izquierda que presentan proyectos inconstitucionales todas las semanas, ¿qué nos están diciendo? ¡Que no quieren seguir con la institucionalidad actual! En la Cámara de Diputados presentaron un proyecto que nacionalizaba los fondos de pensiones. ¿Qué es eso? Es la estrategia de Argentina, pero con una parada previa en la experiencia de Perú. 

-Pero también hay una mayoría ciudadana, según se ve en las encuestas, que quiere su 10%. ¿Será sólo un artilugio de la izquierda?

-Eso es distinto. La solicitud ciudadana por el 10% es porque ahí ven una oportunidad concreta para tener recursos, sin tener que llevar hasta el certificado de vacunación del perro para conseguir el beneficio que te están ofreciendo. Pero el foco de la izquierda radical no es mejorar las pensiones, sino que el foco es hacer pedazos uno de los pilares del desarrollo de Chile.  En el fondo, es trizar la represa y ahora van por el resto. 

CONVICCION DEMOCRATICA

-¿La derecha está viviendo una derrota cultural? 

-Todavía no estamos en una derrota cultural, pero existe la probabilidad de que nos pueda pasar. Hay una debilidad de convicción impresionante dentro de la centro derecha. Veo parlamentarios UDI –que ahora son ex UDI- que cambian su voto, porque la noche anterior escucharon cacerolazos o porque les mandaron 100 tuits ofendiéndolos. Sin embargo, la falta de convicción democrática de la izquierda me preocupa muchísimo más.

-A pesar de que dices que tu adversario es el Frente Amplio, por corte generacional se te vio bastante cercano a Gabriel Boric, Camila Vallejo, Giorgio Jackson. ¿Tomaste distancia de ellos? ¿Algo te desilusionó? 

-…Siento un poquito de desilusión. Con Gabriel Boric no tanto, porque hemos hablado harto y respeto sus posiciones. Estamos en desacuerdo en millones de cosas, pero él tiene convicción democrática. Con él se puede hablar y puedes confiar en lo que está diciendo. No veo lo mismo con otros. Al revés, muchos de ellos, en vez de ser líderes políticos son como followers y sólo siguen lo que dicen sus seguidores en Twitter.

/ AGENCIAUNO.

-¿Quiénes? ¿Giorgio Jackson, Camila Vallejo, Karol Cariola?

 -No quiero ponerle nombre para no ser mala onda, pero a Giorgio Jackson no lo he visto tomando posiciones de avanzada en cosas que pueden ser buenas para el país, pero impopulares para sus seguidores. Él se sentó en la mesa del acuerdo con el gobierno por los 12 mil millones de dólares. Contribuyó con ideas y era un acuerdo razonable para el país, porque daba estabilidad. ¿Y qué pasó? Se va. Se sale del acuerdo. Yo pienso que lo hace por falta de convicción. Eso ha sido un poquito frustrante. Ahora, lo del PC es distinto.

-¿Porque es más ideológico?

-Es mucho más ideológico. Pero además ha sido muy agresivo y violento. Ellos han querido retomar la línea de la lucha de clases, el mensaje de odio y desequilibrar las instituciones. Entonces, toda esa idea de que había un PC más joven, más socialdemócrata, retrocedió en 50 años. 

Todavía no estamos en una derrota cultural, pero existe la probabilidad de que nos pueda pasar. Hay una debilidad de convicción impresionante dentro de la centro derecha”

-¿Camila Vallejos y Karol Cariola no son un nueva camada del PC?

-Lo eran, pero dejaron de serlo completamente. Hoy no son distinguibles. Salvo en temas nuevos que antes no estaban dentro del repertorio de los comunistas, como el feminismo, en el resto  sus acciones van orientadas a que Piñera no termine su mandato. Y ahí toda la izquierda cae como un castillo de naipes.

-¿Cómo? 

-Como el Frente Amplio y el PC comparten electorado y seguidores, si el PC se pone en una posición ultra dura como la que ha tomado desde el 18 de octubre hasta ahora, el Frente Amplio se obliga a asumir una posición más dura. Y como el Partido Socialista le tiene pánico a Revolución Democrática, hace exactamente lo mismo. Y el PPD se suma en la misma inercia de girar más a la izquierda y la mitad de la DC, hace lo mismo. Entonces, al final, es un castillo de naipe. 

-En el Congreso dicen que está todo tan crispado que se está legislando casi con la pistola sobre la mesa. ¿Es tan así?

-Totalmente. Se está legislando con temor… Con temor a qué me va a pasar en mi integridad física.

“Toda esa idea de que había un PC más joven, más socialdemócrata, retrocedió en 50 años”. 

-Un poco como lo que le pasó a Lagos Weber…

-Bueno, yo no quiero exagerar, pero hace 70 días que estoy con protección policial, precisamente, por haber defendido la inadmisibilidad del proyecto que pretendía retirar el 10% de los fondos previsionales. A partir de eso, hubo una campaña organizada desde la izquierda más radical. Me llamaban a mi teléfono para insultarme. Me mandaban mensajes diciendo: “Sé donde vives y cuáles son tus recorridos. Te vamos a pillar”. 

-¿Y ya llevas dos meses con protección?

-Si. Fue la fiscalía la que tomó esta medida de protección. Porque, además, en las últimas dos semanas, después de retomar nuevamente el tema del 10% y como argumenté en contra, me llegaron como 30 mil mensajes de odio y otras 15 o 20 amenazas reales, concretas. Yo no tengo vocación de mártir, pero tengo menos vocación de veleta o debilidad por las encuestas. Y veo que hay muchos diputados y senadores que están apanicados con la idea de que los puedan funar y que después no puedan ser reelectos. Por eso te digo que estamos en un momento institucional tan delicado que la convicción democrática es lo que más importa.

“EL GOBIERNO ESTA DESGASTADO”

-¿Y cómo crees que ha sido el rol que ha jugado el gobierno en este tiempo? 

-Yo me pregunto: ¿Qué habría hecho un Presidente de la República si los dirigentes de sus partidos no se hablan por meses? Yo creo que el mismo Piñera antes les habría dicho: “O se sientan y se ponen de acuerdo, o les pido la renuncia por los medios de comunicación”. Y habrían tenido que renunciar por la presión que se hubiese generado. Hoy, eso es imposible.

-¿Por qué? ¿Por qué el Presidente perdió poder en su mundo político?

-Porque el propio gobierno está desgastado. Y porque ha habido problemas grandes en la manera en que se está haciendo la estrategia política.

Cuando el gobierno pierde a la opinión pública, empieza a perder los proyectos al interior de la Cámara de Diputados. Es así. Y no es sólo un problema comunicacional. Es político

-¿Culpas al segundo piso como lo hacen muchos en RN?

-Es como un mito el poder del segundo piso y de Cristián Larroulet. Es no conocer al Presidente Piñera. Él toma las decisiones. El otro día me preguntaban si se resolvería el problema con un cambio de gabinete. Yo creo que el problema no es cambiar al gabinete. Es cambiar la estrategia política. El Presidente tiene que ser más parecido a un entrenador de un equipo, que ser el que parte el partido, hace los pases, tira el corner, cabecea y mete el gol. 

-Eso pasa por convencerlo, ¿no?

-Claro, pero aquí todos sabemos que estamos en un problema grave. Cuando el gobierno pierde a la opinión pública, empieza a perder los proyectos al interior de la Cámara de Diputados. Es así. Y no es sólo un problema comunicacional. Es político.

/AGENCIAUNO.

-Y está la frustración de la ciudadanía también…

-Así es. La expectativa que tenía la gente con este gobierno era que le diera más certezas, un mejor trabajo, que creciera la economía, mayor seguridad. Nos ha ocurrido lo contrario. Pero vuelvo a lo anterior: lo más delicado es que estamos en un momento extremadamente populista. Y la pregunta es si ese populismo va a ser encauzando institucionalmente o no. 

-Con la debilidad del gobierno, la desconfianza con todos los partidos, ¿cómo lo ves?

-Con lo optimista que siempre soy, en esta pasada, estoy un poco más pesimista.

-¿Tienes temor a que Piñera no pueda terminar su mandato?

-O sea… Veo muy difícil que eso pase, pero veo que hay algunos que están muy entusiasmados en tratar de lograrlo. 

 EL ROL DISTANTE DE LAVIN 

-¿Qué debiera hacer la UDI para desactivar el conflicto y mejorar el ambiente en la derecha? ¿Van Rysselberghe debería renunciar?

-Me carga andar pidiendo renuncias. Lo que sí me parece incompatible es que haya un liderazgo en la UDI que no sea capaz de conversar y coordinarse con los otros presidentes de partidos. Pero el tema es más profundo. ¿Por qué estamos en la UDI? ¿Qué es lo que nos une? ¿Cuáles son nuestros bordes? Y no veo que haya habido una intención por liderar  y convocar tanto al interior de la UDI como en Chile Vamos.

-¿Y qué opinas de que tomara el mando alguien como Andrés Chadwick, como ha planteado Moreira?

-Las elecciones internas son en diciembre. El problema es qué ocurriría si se adelanta la elección. Por ahora lo veo poco probable, pero si ocurriera, es posible que sean personas de liderazgos más antiguos los que asuman y no los liderazgos de mi generación como la Pepa Hoffman, por ejemplo.  

Lavín tiene muchas habilidades para conectar, para sintonizar, para crear cosas fuera de la caja. Pero ahora necesitamos un liderazgo que nos ayude a ordenarnos”

-Sería el regreso de los coroneles…

-Claro, y existiría el riesgo de que, nuevamente, haya otra generación que quede off side. En este caso, la mía. Ahora, la verdad, es que lo que realmente me preocupa es qué va a pasar con Chile Vamos y quién podría ser el líder que nos pueda aunar y que estará disponible para sacar adelante a la centroderecha.

-¿Joaquín Lavín?

-Yo no veo que Joaquín quiera asumir ese liderazgo hoy día. 

-Asumir el liderazgo de Chile Vamos puede ser puro costo hoy…

-Lo sé y lo entiendo. Pero en la ausencia de ese liderazgo, la pregunta es quién es capaz de decir: “Esto es lo que vamos a hacer juntos. Vamos hacia allá”. Lavín tiene muchas habilidades para conectar, para sintonizar, para crear cosas fuera de la caja. Pero ahora necesitamos un liderazgo que nos ayude a ordenarnos. 

-¿Y a Lavín lo ves lejos de eso?

-No veo que quiera sumir esa responsabilidad hoy. En lo del 10%, cuando criticó las medidas del gobierno para la clase media y al mismo tiempo dijo que él votaría por aprobarlo, me pareció totalmente desatinado e injusto. 

Había confusión en al interior de la UDI y RN, y eso fue ocupado como un argumento de la izquierda más dura para sacarnos la cresta. Me pareció que lo de Lavín fue un golpe duro e innecesario en un momento muy complejo para la UDI.

Comentarios
Sabía ud que... A VECES CANTO ODAS, OTRAS VECES SOLO ALGUNOS MINUTOS. -------------------------------- Sabía ud que... EN LOS CARRETES DE LOS ZANCUDOS SIEMPRE HAY ALGO PA PICAR. -------------------------------- Sabía ud que... CUANDO HANNIBAL LECTER LEE UN LIBRO DE COCINA, PARTE POR EL ÍNDICE. -------------------------------- Sabía ud que... ME GUSTAN LAS ESCULTURAS GRIEGAS, AUNQUE A VECES NO TENGAN NI PIES NI CABEZA. -------------------------------- Sabía ud que... “SE VEÍA VENIR” NO ES UN PAJERO NARCISISTA. --------------------------------