Foto: Archivo personal

Carlos Wormald, el profesor de Antofagasta que hace cosplay durante sus clases virtuales

Durante la pandemia, no ha sido fácil para los profesores adaptar la entrega de contenidos desde un formato presencial a uno online. Han tenido que lidiar con problemas como una menor asistencia, baja participación y las cámaras apagadas durante las clases. Para captar la atención de sus alumnos, un profesor de Lenguaje decidió usar un método clave: caracterizarse como famosos personajes del mundo del cine.

El gusto de Carlos Wormald por la caracterización comenzó alrededor del año 2008, tras ver al Joker interpretado por el fallecido actor Health Ledger, en la película Batman: El caballero de la noche. Quedó fascinado con la actuación de Ledger y no dudó en personificarse como ese personaje para una fiesta de disfraces que organizó una tía suya para Halloween. 

“Me empecé a apasionar con el tema del maquillaje, la vestimenta y poder transformarse en alguien más. Desde ese momento que ya no paro. Para todos los Halloween, para mí era fantástico poder salir disfrazado y sorprender a los demás. Pero ahora, con la pandemia, he tenido la oportunidad de disfrazarme cada semana de un personaje distinto en mis clases online”, explica.

Y efectivamente así ha sido. Lo que era un pasatiempo que practicaba de vez en cuando para entretener a sus amigos, Wormald lo transformó en una efectiva estrategia pedagógica que le ha permitido captar la atención de sus alumnos de quinto y sexto básico de la Escuela Las Américas de Antofagasta durante sus clases de Lenguaje por Zoom. Entre los personajes que interpreta Darth Vader, Willy Wonka, Harry Potter, Edward Scissorhands y Jack Sparrow.

“Para todos los Halloween, para mí era fantástico poder salir disfrazado y sorprender a los demás. Pero ahora, con la pandemia, he tenido la oportunidad de disfrazarme cada semana de un personaje distinto en mis clases online”, explica el profesor de Lenguaje Carlos Wormald.

Caracterización de Willy Wonka. Foto: Archivo personal

¿Cómo es la metodología que usa para las clases?

-Hay un poco de todo. El inicio es lo más importante, porque los motiva a poner atención. Primero hago una introducción donde actúo como el personaje que estoy caracterizando en ese momento, con su música fondo incluida, y luego de eso el personaje sigue haciendo la clase. Los niños saben que realmente soy el profe y todo, pero es el personaje quien explica y da a conocer lo que vamos a aprender en el día de hoy.

¿Se caracteriza para todas sus clases o sólo en algunas? 

-No lo hago en todas. Hay contenidos que a veces son un poco densos, fomes para los niños, y en esos casos me trato de tomar de aquellos personajes que tienen algo importante para poder sacarles provecho. Por ejemplo, en una clase tenía que explicar lo que era un texto instructivo y para hacerlo, di a conocer una empanada loco-queso, porque acá en Antofagasta se come mucho eso. Entonces, se me ocurrió tomar un personaje que venga del mar, el pirata Jack Sparrow, y él mismo explicó el contenido.

Caracterización de Jack Sparrow. Foto: Archivo personal

CLASES VIRTUALES

Durante la pandemia, habilitó un espacio del living de su departamento para instalar un colgador que contiene alrededor de 20 disfraces –la mayoría confeccionados por él mismo–, un estante para sus máscaras, un parlante de música, afiches alusivos a los contenidos de Lenguaje pegados en las paredes y un aro de luz frente a la mesa del comedor, que usa durante sus clases.

“Todos mis colegas me dicen ‘oye, tienes un set de televisión en tu casa’ y sí, traté de hacerlo para que quedara de esa forma y fuera cómodo y me ha funcionado bien”, dice Wormald entre risas.

¿Cómo se le ocurrió empezar a usar esta metodología en sus clases online?

-Al comienzo hacer clases era muy complejo, porque los niños no prendían la cámara, no había una interacción con ellos y eso era bien fome. Revisé los contenidos del sexto básico para ver si venía un contenido o algo donde pudiera yo innovar y así conseguir una instancia más entretenida y llamativa. Quería que mi trabajo destacara para los alumnos. Fue así como pillé que debía pasar el contenido sobre ciencia ficción y ahí se me ocurrió disfrazarme de Darth Vader y que él hiciera la clase. 

¿Cuál fue su reacción cuando lo vieron?

-No sé cómo describirte las caras que tenían los niños cuando prendí la cámara y me vieron con el casco puesto. No lo podían creer. Preguntaban dónde estaba el profesor y qué hacía Darth Vader ahí. Fue ahí cuando les empecé a hablar con la voz del personaje, explicándoles que yo era el profesor. Todos se reían y sus caras de alegría fueron lo máximo para mí. Ahí me dije: “El objetivo está cumplido, porque logré subirles el ánimo en este complejo momento que estamos pasando”.

Caracterización de Darth Vader. Foto: Archivo personal

¿Qué otros efectos ha conseguido en los niños con sus caracterizaciones? 

-Es complicada la actitud que pueden tener los alumnos frente a una clase cuando se realiza a distancia, por el momento que estamos pasando. Cuando empecé a usar esta modalidad, fue bien bonito porque noté que les gustaba interactuar con cada personaje nuevo. Sentí que cambió su forma de estar en la clase, su disposición para participar e incluso empezaron a prender sus cámaras voluntariamente. 

¿Cree que han aprendido mejor?

-Claro. Muchas veces, los niños leen cosas obligados y no por gusto y por eso interpreto a los personajes del cine también. Les explico que todos ellos salieron originalmente de un texto, como una forma de acercarlos a la lectura. A su vez, hacer esto me ha permitido conectar con sus emociones y eso dura para siempre, porque ellos se van a acordar de que, en algún minuto, un profesor los invitó a aprender de esta manera.

“Cuando empecé a usar esta modalidad, fue bien bonito porque noté que les gustaba interactuar con cada personaje nuevo. Sentí que cambió su forma de estar en la clase, su disposición para participar e incluso empezaron a prender sus cámaras voluntariamente”. 

El “estudio” de Carlos Wormald. Foto: Archivo personal

¿Cómo hace para confeccionar los disfraces?

-Por ejemplo, el del Sombrerero, el sombrero me lo hizo una tía del jardín de la escuela y le quedó perfecto. La peluca me la compré yo y para el abrigo, le pedí a mi hermana que me regalara uno suyo color verde turquesa y me quedó bueno, por suerte. También le coloqué yo mismo sus tiritas de colores. Ese lo armé y tengo unos pocos que son comprados en internet, principalmente en grupos de Facebook.

¿Se demora mucho preparando cada personaje?

-Todo depende del personaje. Por ejemplo, con Jack Sparrow no me demoro tanto, porque lo único que me tengo que maquillar son los ojos un poco de color negro y hacerme la cicatriz que tiene en la cara. En cambio, cuando tengo que hacer al Sombrerero… ¡Uf!, ahí me demoro por lo menos una media hora, porque no es fácil. Hay que ver los detalles del maquillaje, que lleva muchos detalles y colores distintos.

Caracterización del Sombrerero. Foto: Archivo personal

Es harto trabajo entonces…

-Sí, dependiendo del personaje es la demora y la incomodidad del traje también. Pero creo que todo eso pasa a segundo plano, porque cuando yo veo la cara de los niños no estoy ni ahí con nada. Puedo estar con el tremendo sol aquí en Antofagasta y estar vestido de Darth Vader, de negro entero y con un casco que pesa por lo menos unos 5 kilos (risas).

¿Qué es lo que más le gusta de caracterizarse en sus clases?

-Ver la emoción en los alumnos. Para mí es impagable ser capaz de alegrarlos y es por eso que me muevo de esta manera y trato de ser lo más proactivo que puedo. Creo que el profe típico y serio, que anda con su terno, delantal blanco y que se limita a dar órdenes no va conmigo. Los profes no debemos olvidar que trabajamos con niños.

“Cuando yo veo la cara de los niños no estoy ni ahí con nada. Puedo estar con el tremendo sol aquí en Antofagasta y estar vestido de Darth Vader, de negro entero y con un casco que pesa por lo menos unos 5 kilos”.

¿Cuál es el siguiente paso?

-Tengo planeado hacer un canal de youtube y hacer clases de Lenguaje por ahí. Aunque primero tengo que aprender a ocuparlo, porque no sé hacerlo. Me gustaría seguir explicando contenidos y acercar a las personas a la lectura mientras me disfrazo de distintos personajes. Pero siempre de una forma llamativa y divertida, porque esa es la mejor forma de enseñar. 

Foto: Archivo personal
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