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¿Cómo influirá el método d’Hondt en la elección constituyente?: Expertos proyectan escenarios para abril

Muchas dudas y cuestionamientos han surgido en torno al mecanismo que se utilizará para repartir los escaños de la Convención Constituyente. The Clinic conversó con dos cientistas políticos para conocer los reales alcances de esta fórmula matemática y, si bien explican que no está relacionado directamente, advierten sobre un eventual escenario de sobrerrepresentación de la derecha en la redacción de la próxima Carta Magna.

De cara a la votación de convencionales constituyentes el próximo 11 de abril, existen muchas dudas sobre el método d’Hondt, fórmula matemática que repartirá los escaños entre los candidatos de las 79 listas que sean más votados.

Este sistema fue desarrollado por el jurista belga Victor d’Hondt en 1878 frente a la imposibilidad de los sistemas electorales de alcanzar una proporcionalidad exacta entre el número de votos y la cantidad de escaños, ya que independiente de la fórmula que se ocupe, siempre habrá una distorsión.

Este mecanismo consiste en dividir sucesivamente el total de votos obtenidos por una lista o partido, por cifras que van desde 1 hasta el número total de escaños a repartir. Con esos cocientes, los escaños se van asignando a los candidatos más votados de las listas que alcanzaron un mayor número de sufragios.

Kenneth Bunker, doctor en ciencia política de la London School For Economics y director ejecutivo de TresQuintos.cl, explica que este mecanismo existe en Chile desde la reforma electoral de 1925.

De hecho, subraya que el sistema binominal también utilizaba el método d’Hondt, sólo que los distritos repartían sólo dos escaños. “El d’Hont es un poco la tradición chilena. No es la única forma de traducir votos en escaños, pero es la que usamos acá”, añade.

En la votación de convencionales constituyentes del próximo 11 de abril, se utilizará esta misma fórmula bajo la repartición de distritos vigente desde la instalación del sistema proporcional el 2015, y cruzado además por los mecanismos de escaños reservados para pueblos indígenas y de paridad de género.

En ese sentido, el sistema funcionará tal como lo explica @Cotineja muy didácticamente en este video.

¿A QUIÉN BENEFICIA?

El cientista político, Claudio Fuentes, académico de la U. Diego Portales y coordinador de la plataforma Contexto, explica que el método d’Hondt no beneficia ni perjudica a nadie por sí mismo, no obstante, aclara que opera bajo la siguiente lógica: “De la lista más votada, los candidatos más votados van a ser electos”.

“Como el sistema electoral está pensado para las listas más votadas, si una coalición política tiene pocas listas, el voto no se dispersa. Si hay una sola lista, el voto se concentra. Pero la cantidad de listas depende de un elemento político, no tiene nada que ver con el d’Hondt”, añade.

Por otro lado, Javier Sajuria, doctor en ciencia política de la University College London y director de Espacio Público, precisa que aún así este mecanismo “tiende a subrepresentar los partidos más chicos y sobrerrepresentar los partidos más grandes”.

Claro que añade que hay matices porque, a su juicio, el d’Hont “es más representativo que el sistema mayoritario, pero hay otros sistemas, como el Sainte-Laguë, que tienden a representar de mejor manera a los partidos más chicos”.

Por su parte, Kenneth Bunker especifica que “tradicionalmente, lo que hace el d’Hondt es beneficiar a la primera y segunda lista, en desmedro de la tercera lista más votada. Pero no siempre es así, también depende del tamaño del sistema de partidos”.

A su juicio, un ejemplo se dio en las elecciones parlamentarias de 2017, donde el d’Hondt terminó beneficiando a las dos primeras listas (Chile Vamos y Nueva Mayoría) y perjudicó a la tercera (el Frente Amplio), que obtuvo menos escaños que su votación en términos proporcionales.

¿HABRÁ SOBREREPRESENTACIÓN?

Bunker augura que en la elección constituyente “el D’Hondt va a funcionar más o menos de la misma forma que en las elecciones de diputados. Hay listas que son tan pequeñas que casi no van a tener una influencia en su traducción de votos a escaños. Más bien, lo que pueden hacer es quitarle votos a los partidos políticos más grandes”.

Los primeros escaños van a ir para los mismos de siempre. Dado el d’Hondt, el tamaño de los distritos y el total de escaños, la sobrerrepresentación va a ir primero para Chile Vamos”, añade. Según Bunker, la desproporcionalidad electoral podría beneficiar a la derecha en cerca un 10%. Es decir, si obtienen un tercio de los votos, podrían alcanzar entre un 40% y 45% de los escaños.

Javier Sajuria concuerda con este análisis y apunta no sólo a la capacidad estratégica de la derecha, sino a la dispersión de votos, ya que “las fuerzas de oposición, que pueden representar un 55% o 60% de la población, van a tener menos que eso en escaños”.

En esa misma línea, Claudio Fuentes recalca que “los responsables de que se sobrerrepresente la derecha es la centroizquierda, que no se coordinó para ir en poquitas listas”.

Aún así, advierte que hay que prestar atención a otro factor: El comportamiento de los electores. “La oferta política va a ser una lista de derecha y muchas de centroizquierda, por lo tanto, es probable que se subrepresenten los que son dispersos. Pero también importa el comportamiento de la ciudadanía. Si lograran concentrar sus votos en poquitas listas, es probable que la subrepresentación no sea tan alta”, concluye.

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