Agencia EFE

Víctimas de Karadima se refieren a su muerte: “Era un eslabón más en esta cultura de perversión y encubrimiento en la Iglesia”

Fernando Karadima, emblema de los abusos sexuales a menores en Chile, fue denunciado hace ya diez años por Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, quienes publicaron un comunicado a través de Twitter, refiriéndose a la muerte de su abusador.

La mañana de este lunes se confirmó la muerte del ex párroco Fernando Karadima, quien fue expulsado del sacerdocio por denuncias de abusos sexuales y cuyas víctimas no tardaron en emitir un comunicado a través de redes sociales.

Tras haber sido ingresado de urgencias en el Hospital Clínico de la Universidad Católica el pasado jueves, el religioso falleció hoy debido a una bronconeumonia, insuficiencia renal, diabetes melitus e hipertensión arterial en las dependencias del Hogar San Juan de Dios.

Fernando Karadima, emblema de los abusos sexuales a menores en Chile, fue denunciado hace ya diez años por Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, quienes hoy publicaron un comunicado a través de Twitter, refiriéndose a la muerte de su abusador.

“Ha muerto Fernando Karadima, exsacerdote católico que abusó sexual y espiritualmente de muchas personas, entre ellas, nosotros”, comienza el escrito.

“Todo lo que teníamos que decir de Karadima está dicho”, continúan. “Él era un eslabón más en esta cultura de perversión y encubrimiento en la Iglesia”.

Asegurando que se encuentran en paz con la noticia, Cruz, Hamilton y Murillo agregaron que “solo nos mueve seguir luchando para que estos crímenes no vuelvan a pasar y por tantas personas que lo han vivido (el abuso) y que aún no tienen justicia”, finalizan.

En febrero de 2021, se cumplieron diez años desde que la Conferencia Episcopal de Chile hacía pública una resolución del Vaticano que evidenció el declive de la institución religiosa como modelo moral, político y social del país: la condena contra el influyente sacerdote Fernando Karadima por abusos sexuales a menores.

Karadima representaba al sector más conservador de la Iglesia y de la sociedad, un sector que mantenía para sí un poder que impedía cuestionamientos profundos a distintas instituciones, que fueron intocables por décadas”, explicó a Efe el sociólogo José Andrés Murillo, director de la Fundación para la Confianza y víctima del religioso en su adolescencia.

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