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Política

15 de diciembre de 2021

No habrá despidos de «operadores políticos», tampoco rebaja de impuestos: dos cabriolas programáticas de Kast de cara a la segunda vuelta

José Antonio Kast Agencia Uno

En la fiebre de la moderación que ha afectado a los dos aspirantes a La Moneda de cara a los comicios del 19 de Diciembre, hay dos propuestas emblemáticas del abanderado oficialista que han sido descartadas de plano por sus asesores, debido a las ingratas condiciones económicas del futuro: no va el prometido recorte de 30 mil burócratas, y la reducción de tributos queda guardada hasta nuevo aviso.

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Durante el proceso de reajustes programáticos de cara a la segunda vuelta, ambos candidatos presidenciales -José Antonio Kast y Gabriel Boric- han incorporado matices a sus propuestas que más resquemores provocaban en adversarios y sectores ideológicamente moderados.

Así, mientras el candidato del oficialismo y sus adherentes han instalado el apelativo de “volteretas” para referirse al abanderado de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, el ex diputado UDI tampoco se salva de los cambios bruscos en sus posturas.

Con todo, mientras en el debate Anatel del pasado lunes 13 de Diciembre, el líder del Partido Republicano matizó su línea discursiva ante la comunidad LGTQBI+ desde una “dictadura gay” a “lobby gay”, junto a las políticas restrictivas relacionadas al control de la Pandemia -pasó de denominarla “dictadura sanitaria” para exigir el fin de las cuarentenas, a reconocer que «la autoridad tiene que tomar ciertas determinaciones y esto a algunas personas no le gusta”-, también agregó morigeraciones respecto a otra de sus propuestas más llamativas: la desvinculación de 30.000 “operadores políticos” de la planilla estatal, además de una importante rebaja impositiva a las empresas de diez puntos porcentuales.

Así, mientras durante la primera vuelta prometió disminuir significativamente el aparate estatal, su reforma tributaria contemplaba una rebaja del 27 al 17% para las empresas. Hoy, ambas propuestas están a miles de kilómetros de sus formas iniciales.

Así, la vocera económica Sylvia Eyzaguirre -quien participó del equipo de Sebastián Sichel durante la primera vuelta-, y el economista Patricio Rojas, se hacen cargo del repliegue de las posturas del candidato.

De sacar a los «apitutados» a “congelar las contrataciones”

José Antonio Kast lo repitió hasta el cansancio: “Vamos a sacar a 30 mil operadores políticos, familiares y apitutados del Estado”. Lo expuso tanto en anteriores debates como en sus redes sociales como parte de sus propuestas para achicar el Estado.

Sin embargo, en las últimas jornadas, el economista Patricio Rojas ha matizado -por no decir, desechado- la propuesta del candidato, por lo menos en el corto plazo, asegura.

“Yo diría que José Antonio no ha abandonado el tema de tener un Estado más chico. Eso no pasa solamente por afectar la planilla de trabajadores, sino que pasa por modificar y hacer mucho más eficiente los procesos, donde hay factores laborales y tecnológicos; cómo uno organiza las distintas gestiones y los servicios del sector público”, dice Rojas a The Clinic.

“Hay muchos sectores y factores que están ahí y no solamente la mano de obra es uno de ellos. Si queremos ser eficientes, tenemos que serlos en todas las áreas”, complementa el economista, para quien el norte del programa del candidato sigue intacto, no obstante los matices incorporados.

“Hay que considerar que aquí hay una gradualidad, hay que ver un tema de temporalidad y de qué manera es factible llevar a cabo los cambios que propone José Antonio Kast”, comenta Rojas, quien también afirma que ese es el motivo por el que él, junto a otros economistas como José Luis Daza y Sebastián Claro, ingresaron a la campaña del candidato oficialista.

La idea básica de lo que estamos pensando, no en lo que se manifestó en primera vuelta, sino que lo que estamos pensando en el equipo económico que se formó para complementar el programa que tenía José Antonio Kast para que fuera viable y financiable, es que el principio que está de base en el sector público, es que sea un Estado eficiente y que ese Estado no crezca”, afirma Rojas, quien comenta que, una de las tareas prioritarias que tendrá en ese sentido será la revisión de los 637 programas sociales contabilizados en la Dirección de Presupuesto.

“En el contexto de un sector público más eficiente que no tenga grasa, lo primero que uno tiene que hacer es evaluar todos los programas que pueden ser cuestionados, que pueden tener una evaluación que no sea buena y ver de qué manera uno los puede modificar. Por lo tanto, no es un tema en que uno pueda tomar una decisión tan extrema como hacer una desvinculación de personas del sector público”, afirma el economista.

“Esos programas van a ser revisados y modificados, no solamente en el año 2022, sino que es un tema que va a durar durante todo el período de gobierno. Hay programas que se tienen que terminar, otros programas se van a tener que modificar, pero la idea fundamental es mejorar la eficiencia y que el Estado no crezca», continua el asesor de Kast.

«Prácticamente en materia de contrataciones, lo más probable es que si el Estado no crece, también las contrataciones quedan detenidas”, comenta el economista, evidenciando una postura que dista del despido de 30 mil «operadores políticos» como había prometido el otrora parlamentario gremialista.

No hay tal rebaja tributaria

Otra propuesta insigne del candidato del oficialismo durante la primera vuelta, fue una reforma tributaria radical que disminuía en diez puntos porcentuales la carga impositiva a las empresas, pasando del 27 al 17%.

Sin embargo, de la misma forma que el despido de «operadores» quedó en el velador, la nueva postura del abanderado en este tema es irreconocible con la idea que levantó antes de que pasara al balotaje.

“José Antonio Kast está proponiendo desde el primer minuto que quiere tener impuestos más bajos, esa situación él no la ha abandonado. Lo que ha hecho es que la ha condicionado a que la economía recupere crecimiento y logremos estabilizar las cuentas fiscales. Por lo tanto, en la medida en que eso se va logrando, por supuesto que la posibilidad de evaluar una baja de impuestos sigue vigente”, explica Rojas.

“Lo que pasa es que estamos frente a una situación de la economía chilena, e incluso el Banco Central lo dijo, que en los próximos dos años vamos a crecer en promedio 1,5%, y tenemos una situación en que la inversión va a caer durante el 2022. Adicionalmente, tenemos que hacernos cargo de ciertas demandas sociales que existen, por lo tanto, pensar en el cortísimo plazo en una rebaja de impuestos no parece recomendable ni viable en ese contexto”, agrega el economista.

No obstante, la vocera económica del comando, Sylvia Eyzaguirre, añade que fue el golpe de realidad lo que moderó las expectativas en los análisis del equipo de campaña.

“Sería deseable para crecer y ser más competitivos bajar las tasas tributarias para las empresas, en eso hay acuerdo absoluto en la mesa de economistas. Estamos de acuerdo en el principio del acuerdo anterior, donde no están de acuerdo es en la temporalidad. El próximo año va a haber estrechez económica y hay muchas urgencias económicas con la Pandemia”, afirma Eyzaguirre, quien remata las pretensiones tributarias iniciales de Kast: “No es posible hacer una rebaja tributaria durante el próximo gobierno con todas las urgencias del Estado en temas sociales”.

En esa línea, Rojas enumera las condiciones que tienen que darse para que una de las principales banderas levantadas por José Antonio Kast sea viable fuera del papel.

“Si esta economía logra retomar crecimiento a nivel del 3,5% o 4% del PIB tendencial, si logramos estabilizar la deuda en la segunda parte de la década en niveles más cercanos a 45% del Producto Interno Bruto, la economía y el país va a ser otro en términos económicos. En ese contexto, evaluar una baja de impuestos será factible de hacer, pero en el actual contexto claramente no es viable”, admite el economista.

Sin embargo, la pregunta del millón es ¿Cuando podrían estar las condiciones para que el candidato pueda llevar a cabo su propuesta insigne? Para responder esto, Patricio Rojas baja la pelota al piso.

“Cuando uno hace un análisis un poco más prudente, lo más probable es que durante los primeros tres o cuatro años no sea viable pensar en una baja de impuestos. La baja de impuestos probablemente puede ser viable una vez que alcancemos los temas de crecimiento y de sostenibilidad fiscal, y eso probablemente va a ser más bien hacia la segunda parte de esta década”, comenta Rojas a The Clinic.

Sin hacerle el quite a los cuestionamientos por este radical cambio de postura, que el argot popular sintetizó en «volteretas», Rojas asume el apoyo que recibió el candidato por parte de los partidos de Chile Podemos Más como un factor determinante.

Claramente la propuesta económica que hoy día tiene difiere de la que él presentó en primera vuelta, porque hoy representa a un sector mucho más amplio del que él representaba en primera vuelta”, remata.

También puedes leer: Un test bajo la manga, desmentidos e ironías para la galería: las claves del debate Anatel donde Boric y Kast se jugaron sus últimas cartas


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