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Entrevista Canalla

21 de enero de 2022

Carla Guerrero, futbolista: “Yo soy la Mujer Maravilla y el Capitán América al mismo tiempo”

La imagen muestra a Carla Guerrero con los brazos en alto celebrando y sonriendo

La jugadora Carla Guerrero celebra el Premio The Best otorgado a Christiane Endler, detalla aspectos de su relación, de la alegría que ha generado. Y, además, habla de fútbol femenino, de su estilo de juego, de su vida más allá de las canchas, de Arjona y de que aún es una niña.

Por

Carla Guerrero, futbolista del club Universidad de Chile, defensa dotada de carácter, 34 años que resultan imperceptibles, apodada la Jefe por sus virtudes para el liderazgo, estaba viendo la transmisión deportiva ese lunes 17 de enero, el día en que daban los premios The Best. Era todo en inglés y a Carla Guerrero no parece interesarle el inglés. De modo que la Jefa se indignó, vociferó ante un amigo que el fútbol se pronuncia con la pelota, exigió en vano que se hable español, y así, de pronto, guiándose por el instinto, como ocurre en la cancha, escuchó al fin el apellido:

-The Best bsbsbsbsbss bsbs…is…¡Christianeee Endleeeer!

Carla Guerrero pensó: Gol de Chile, carajo.

Gol de la Tiane, la arquera, la inmensa, un metro ochenta y ocho de calidad deportiva y humana. Carla Guerrero, quien se recupera de una lesión en la rodilla y ha tolerado momentos sombríos, perdió el control. Corrió por su pieza, alzó los brazos ante su clóset, mostrò su camiseta ante una barra compuesta por una muchedumbre invisible y gritó:

-¡¡¡Bacán!!! ¡¡¡Bacán!!! ¡¡¡Bacán!!!

Gol de la Roja, gol del equipo, gol de todas. Gol del esfuerzo, gol simbólico, gol glorioso. Desde el enanismo de Chile a los salones de Europa, por toda la nación se desliza el lema de la pequeñez, la frase de Dittborn en el Mundial del 62: Porque No Tenemos Nada Es Que Lo Queremos Hacer Todo. Y así la joven Tiane levanta el trofeo, la heroína enguantada. La primera arquera con un The Best en Sudamérica. 

-Lo encuentro espectacular– revela ahora, más estabilizada.

-¿Qué más gritó?- el reportero, conmovido, reconstruye el éxtasis.

-Bacán, grité- repite Carla Guerrero.

-En efecto…¿y cuántas veces?

-Una y otra vez.

-¿Qué hizo inmediatamente después?

-Le escribí un mensaje.

Querida Tiane: De verdad estoy muy contenta por tu premio, pero te juro que siento que lo gané yo. Abrazos, Carla.

-¿Y ella respondió?- pregunta el reportero, pálido, imbuido de la tensión epistolar.

-¡Sí, claro!

Querida Carla: Gracias por tus palabras. ¡Te mando un abrazo y esto es para todas! Saludos, Tiane.

Al escuchar las palabras de Tiane, dictadas por Carla Guerrero, se produce un silencio místico, como si allí hubiesen brotado palabras que registrará la historia. Ha respondido la mejor del mundo. Y ha dicho que esto es algo para todas, esto es del equipo. 

La imagen muestra a Carla Guerrero celebrando un gol.

Elogios bacanes

-¿El premio es de todas?

-Yo siento que ella se lo merece, es un ejemplo, pero también siento que es un premio al esfuerzo de todas nosotras, a las jugadoras de Chile, por lo que hemos ido logrando.

Y sonríe, prendida, ganadora.

-A grandes rasgos, ¿qué opina de Tiane?

-La admiro. 

-¿Tiene ella una virtud sobresaliente?

-Es sencilla. Pero de verdad, sin poses, es como es.

Y entonces lo dice: 

-La he visto crecer- acota Carla Guerrero, fijando la vista en la ventana.  

-Y vaya que creció- adjunta el reportero.

-Es gigante, señor. En todo aspecto.

-¿Qué le impresiona?

-Todo lo que ha hecho…

Y, con la mente, se va hacia atrás.

Juegan juntas por Chile desde el 2010. Tiane es la Capitana y Carla es la Jefa. Tiane es la arquera y Carla la defensora. Son, futbolísticamente, un dueto, la alianza que evita los goles. Trabajan juntas, aunque una asimetría parece distanciarlas: Tiane y Carla están únicamente separadas por treinta centímetros de altura.

Siento que (el premio de Tiane) es un premio al esfuerzo de todas nosotras, a las jugadoras de Chile, por lo que hemos ido logrando

-Sí, sí, jajaja- admite Carla Guerrero. 

La arquera ronda los 190 centímetros de altura; la defensa, vistosa por su coraje, se compone de 160 centímetros. Conforman juntas una dupla quijotesca, la gigante y la agrandada. La Número 1 y la Número 3. En una corre sangre alemana, en la otra corre sangre enfurecida. Y así, a fin de cuentas, defienden el arco.

-¿Puede decir otra virtud de Tiane?

-¡Es humilde!

-¿Qué más?

-¡Tiene un gran espíritu!

Y agrega: 

-Adora competir, es una gran competidora, siempre quiere ganar.

-¿Qué la hace especial a nivel valórico?

-¡Busca unir al grupo por sobre todas las cosas!

El reportero nota que Carla Guerrero está muy emocional. Diversos medios de prensa han intentado extraerle un pensamiento llamativo sobre Tiane. Chile está endlernizado, Chile es una sola Tiane. El padre de Tiane dijo: “Se la peleaban los equipos”. El suegro de Tiane, el cantante melódico Cristóbal, dijo: “Es un orgullo”. Un hermano de Tiane dijo: “Jugaba conmigo”. Un entrenador de su etapa formativa dijo: “Atajaba todo”. Y Carla, su compañera, ha optado por sumar signos de exclamación a su estado de ánimo:

-¡¡Qué bacán!!  

-¿Y qué le ocurre a usted, a nivel psíquico, cuando sabe que ella está en el arco?

-Yo, bueno, miro para atrás y la veo. Y siento paz. 

-…como si ella fuera una diosa…- complementa la prensa, admirada. 

-Yo simplemente siento que estoy con la mejor, con la que da más seguridad. Es muy relajante verla allá atrás, dando instrucciones, gritando.

En plena cancha, Carla Guerrero se voltea y allí está Tiane, The Best Arquera del Mundo, la paz interior para cualquier defensora: titular del Olympique, domina el francés y el alemán, ha cumplido recién ocho meses de matrimonio con Sofía, el amor de su vida. Es la ídola, la figura, la fotografiada. La joven leyenda de 30 años.  

-Es un ejemplo- resume Carla Guerrero.

Y el reportero pregunta, más allá del fútbol:

-¿Y cómo tomó el camarín de la Roja el que Tiane haya hecho público su matrimonio con Sofía?

-Lo tomamos súper bien. Hay que normalizar el tema y sólo valorar que ella está feliz. Y, bueno, ahora a la Tiane ya no le decimos Tiane.

-¿Cómo le dicen?

-La Señora Endler.

Y ríe y luego da un grito romántico:

-¡Es que el amor no se puede esconder! ¡El amor es el motor de todo! ¡De todo!- y da la sensación que la Jefa abraza una almohada. Y que le brillan los ojos. Y que, por un momento, ya no es la fiera del área.  

Dos en una

La verdad es que nadie quiere ser marcado por la futbolista Carla Guerrero. Esa mujer es la pierna fuerte, el forcejeo de camisetas, es otra pitbull. La Jefa, alguna vez, ha tenido el brazalete de capitana. Le colgaron al cuello una medalla de plata el 2014, en el sudamericano. Se formó en la U, pero alzó dieciséis trofeos con Colo-Colo. Jugó en Colombia y en España. Se encandiló brevemente con la vida europea y volvió al país, a la Universidad de Chile, y aquí ella es una Gary Medel vitoreada, la que se tira al piso, tranca, mete, putea, dirige, lidera. Y la que, incluso, en pleno partido, en la antelación de un tiro de esquina, susurra en la oreja de la contrincante la siguiente frase:

-Erei mala.

-¿Qué dices?- la rival, desconcertada, se voltea.

-Erei malísima- desafía la Jefa. Y tal vez ríe con sarcasmo táctico. Porque el fútbol implica competencia y sicología impulsiva. El fútbol es una lucha, es la jungla, y  la Jefa estará siempre ahí, transpirada, el pasto pegado en la frente.

-Y yo siempre quiero ganar. Soy exigente. Odio perder- recalca Carla.

-¿Qué busca?

-¡La victoria!

-¿El fútbol masculino chileno es superior al fútbol femenino chileno?

-No es así. Hemos demostrado, a nivel de logros, que estamos al mismo nivel.

-¿Qué falta para que tenga el mismo arrastre de público?

-Nada. Ya está el mismo arrastre de público. El ejemplo más reciente es el lleno total en la final de Santiago Morning con la U.

-¿Cuál es su slogan?

-Los Sueños Sí Se Cumplen.

Es, dicen, una mujer chica que jamás se achica. Se escribe con Gay Medel, el pitbull macho. Se encaró una vez con Christine Sinclair, una enorme canadiense, estrella mundial. 

-Soy competitiva- y casi gruñe.

Lo impactante, descubre la prensa, es que Carla es dos Carla a la vez. Es la firmeza en el fútbol, la dupla férrea de Tiane Endler, pero, al terminar un partido, Carla Guerrero se sube a su Yaris e inmediatamente se endulza. A la hora de hablar de amor, ella se pone a titubear. Dice que es soltera, que ama a sus siete sobrinos y declara lo siguiente:

-Me gusta sonreír.

-¿Cómo es usted a puertas cerradas, Jefa?

-Soy mamona. De piel. Cariñosa. Detallista.

Yo siempre quiero ganar. Soy exigente. Odio perder

-¿Es una mujer madura?

-No, señor. Soy guagualona.

Y en un instante, al intercambiar frases con el reportero, Carla Guerrero admite que también tiene dos edades.  

-Yo tengo ocho años. De verdad.

-¿Desde cuándo tiene ocho años?

-Toda la vida. 

-¿Y algún día tendrá nueve años?

-No. Sólo tendré ocho años para siempre.

Juega con sus sobrinos, uno de ellos ya tiene diez años y a Carla Guerrero le parece muy mayor. Y asume su estilo de vida:

-Mi vida es ser Peter Pan. No quiero crecer nunca.

Y si un día tuviera que elegir a tres seres humanos para invitarlos a comer a su casa, Carla Guerrero no elegiría a Alex Morgan, la delantera letal de Estados Unidos, o a Marta Da Silva, la 10 de Brasil, o a la inglesa Sam Kerr. No. Carla Guerrero, la Jefa, elegirìa a las siguientes personas:

-Elegiría al Capitán América, a la Mujer Maravilla y a Ricardo Arjona. Yo soy la Mujer Maravilla y el Capitán América al mismo tiempo.

-¿Y Arjona?

-Lo amo.

Le gusta ver películas románticas, repetirlas, memorizarlas. Soñar. Bailar a solas. A veces le grita a su mamá que se calle porque está mirando un beso romántico en la televisión. Ve teleseries mexicanas con los ojos brillosos. Es fan de la actriz lacrimosa Ludwica Paleta. Ama el amor. Ama la vida. Ama el futuro.

-¿Y qué opina del feminismo?

-Me gusta. Nos tenemos que empoderar. Y somos más fuertes juntas que separadas.

-¿Ha ido a las marchas?

-Me encantan. Me gusta apoyar (Su pancarta: “TODAS JUNTAS”).

-¿Le gusta Chile?

-No está muy bien. Pero los cambios siempre son buenos.

Hemos demostrado, a nivel de logros, que estamos al mismo nivel (que el fútbol masculino)

-Destine una palabra para Boric…

-Esperanza.

Una pausa. Dos sorbos. Hielo.

-¿Su sueldo en el fútbol le parece convincente?

-Una siempre quiere ganar más, pero yo estoy tranquila.

-¿A quién le daría el Premio The Best en categoría Hombres?

-A Claudio Bravo y a Gary Medel.

-¿Son sus ídolos?

-No tengo ídolos, amigo. 

-¿Y a quién le daría el Premio The Best of All The  World, el premio máximo de todos?

-A Christiane Endler.

Es la niña y la mujer, los ocho y los treinta y cuatro años, la Peter Pan y la Jefa. Llora por las lesiones y llora si a Ludwica Paleta la abandonan al interior de una teleserie. La Mujer Maravilla y la compañera de The Best.

-¿Y a quién le daría el Premio The Best of Chile?

Su respuesta demora, pero no titubea:

-A Carla Guerrero- y se queda seria, pero al rato, como siempre le ocurre, la Jefa se empieza a reír.

Mi vida es ser Peter Pan. No quiero crecer nunca.

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