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1 de Marzo de 2022El cuento del tío: la historia de la familia que ahorró para irse a Alemania y la mafia los dejó en la calle
Los timadores reclutan latinos para trabajar en supuestas lavanderías, los tienen un tiempo corto trabajando y luego los despiden. Así viven del dinero del Estado.
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Una familia de Bahía Blanca, Argentina, decidió irse a Alemania por una mejor calidad de vida, pero fueron engañados por una mafia dedicada a la estafa de latinos. Así fue la experiencia de Gastón, María Ángel y su hijo de seis años.
Gastón Bossia trabajaba como empleado municipal en la ciudad argentina. Pero estaba seguro de querer tener una mejor futuro en otro país.
“A mi señora no le daban trabajo por ser diabética y con el mío no alcanzaba para pagar los gastos”, constató Crónica a través de TN.
“Yo viví desde el 2000 hasta el 2012 en Alemania y tuve varios trabajos en heladerías, siempre con buenas experiencias. Jamás hubiera podido imaginarme lo que pasó”, agregó.
La familia emprendió viaje el 25 de enero Osterode AM Harz, allí los reclutadores tenías tres lavanderías industriales.
El matrimonio había estado en contacto durante un año con Ricardo Troeger a través de Facebook. El sujeto, según Gastón, hablaba español.
“Empezamos a buscar trabajo de esta forma porque realmente es normal que haya muchas ofertas en Alemania. Pero nos topamos con una mafia”, relató. Efectivamente, era una red con un modus operandi para timar a latinos.
“Reclutan gente solamente latina para traer a trabajar acá a las supuestas fábricas que tienen. Lo que hacen es tomarlas de uno o dos meses a cada persona, echarlos para ellos vivir de los contratos que le paga el estado por cada contrato que hacen de cada operario”, acusó el padre.
Abuso laboral
La familia viajó 19 horas hasta la ciudad. Cuando llegaron, la casa no tenía calefacción, no había cocina y apenas les dejaron un colchón inflable.
Gastón agregó: “La ducha no funcionaba con agua caliente. Dormimos uno arriba del otro esa noche para no congelarnos, pero me agarró una hipotermia terrible“.
Los estafadores habían mandado los contratos de trabajo. Según lo estipulado, Gastón debía trabajar lunes a viernes de 6.00 a 15.00 horas.
“Me hicieron ir desde la una de la tarde hasta las tres de la mañana sábado y domingo; sin firmar un contrato allá, sin seguro social, nada”, añadió.
A los dos días, el padre se contagió covid y posteriormente al resto de los integrantes de la familia. “Con esa excusa nos echaron. Me dieron 200 euros por las dos jornadas que había trabajado y listo. Estábamos desesperados”, contó él.
En la desesperación, buscaron ayudar en las redes sociales. De esta forma, un italiano les ofreció trabajar en una heladería en el sur de Alemania. Pero el sujeto no era tan diferente al anterior: quería que trabajaran gratis la temporada entera en agradecimiento.
Gracias a la ayuda de un grupo de argentinos en el extranjero, pudieron salir adelante. A través de ellos, la familia contactó heladería Eiscafé Venezia en Bühl, Alemania, así el terrible momento con mafia quedó atrás.
“Sé que es la puerta que se me abrió para formar el futuro que pensábamos”, cerró con optimismo Bossia.



