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4 de Junio de 2024“Eric”: la historia real detrás de la nueva serie de Benedict Cumberbatch que es de las más vistas de Netflix
La nueva serie de Netflix sigue al personaje de Benedict Cumberbatch uno de los principales titiriteros de Nueva York y creador de un popular programa infantil, mientras lucha por salir adelante cuando su hijo, Edgar, desaparece. La serie aborda temas de gran calado, como los sin techo, la homofobia, el racismo, la epidemia de sida y otros.
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Benedict Cumberbatch está de vuelta en la pantalla chica con “Eric”, el último thriller psicológico de Netflix. En esta miniserie de seis capítulos, el ganador del Oscar interpreta a Vincent Anderson, un titiritero que busca a su hijo desaparecido en el Nueva York de los años 80. En un intento desesperado por traerlo a casa, Vincent recurre a un monstruo marioneta azul llamado Eric, al que también pone voz Cumberbatch, y que fue dibujado originalmente por su hijo de nueve años.
Lleno de odio hacia sí mismo y de culpa por la desaparición de Edgar, Vincent está convencido de que si consigue que Eric aparezca en las pantallas de televisión, su hijo volverá con él. Sin embargo, su comportamiento progresivamente destructivo aleja a su familia, a sus compañeros de trabajo y a los detectives que intentan ayudarle. Finalmente Eric, su propio delirio, será su único aliado en la persecución para traer a su hijo a casa.
La búsqueda pública de su hijo resucita el caso de Marlon Rochelle, un chico de 14 años cuya desaparición sin resolver meses antes apenas atrajo la atención de los medios de comunicación, poniendo de relieve la desigualdad racial en la cobertura mediática y policial.
La epidemia de secuestros y asesinatos infantiles en los 80
Aunque Eric no se basa en un caso real, la creadora de la serie Abi Morgan se inspiró en una serie de casos de niños desaparecidos que ocurrieron en los años 80. Edgar se pierde cuando va de camino al colegio, al igual que ocurrió con el caso de Etan Patz en 1979. Patz, que entonces tenía 6 años, caminó solo hasta la parada del bus escolar en Manhattan por primera vez y nunca regresó.
“Al crecer en el Reino Unido en los años 80, recuerdo haber sido perseguida por esas historias de niños que habían desaparecido, y luego, cuando fui a Nueva York, cuidé a un niño en Nueva York a mediados de los años 80. Cuando estaba allí, vi a los niños en los cartones de leche y a las personas desaparecidas. Así que eso siempre ha sido muy inquietante“, dijo a RadioTimes.
La naturaleza detallada no sólo del caso de Edgar, sino también del de Marlon Rochelle, resulta escalofriante a medida que avanza la serie. “No creo que se basara en un caso concreto, pero creo que al elegir volver a esa época, quise retroceder a ese periodo tan vívido de la historia en el que, obviamente, se produjeron esos casos“, señaló Morgan. “Creo que eso es lo que está en el corazón de ‘Eric’, la búsqueda de un padre para encontrar a su hijo, pero también la de un hombre que tiene que explorar los monstruos que hay en sí mismo y en la ciudad en la que ha crecido”.
La inspiración de Eric
Por supuesto, otro aspecto destacado de la serie es el monstruo de dos metros de Eric, que sigue a Vincent como una extensión de su psique. Vincent es el creador de Good Day Sunshine, una serie parecida a Plaza Sésamo que insta a los más pequeños a “ser buenos, ser amables, ser valientes, ser diferentes”. Aunque sabemos que la marioneta no está basada en nada en particular, es emblemática de los programas infantiles de televisión de los años 80.
“No es un calco de nada que se haya visto antes. No es una recreación histórica, pero al mismo tiempo se siente inspirada por todo lo que es esta época“, señala Raymond Carr, quién manipuló a Eric durante la serie.



