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12 de Junio de 2024

Un 63% de los chilenos aprueba la gestación subrogada de un hijo: en qué está el proyecto de ley que se presentó en la Cámara de Diputados

Cadem reveló en su última versión que más de la mitas de los encuestados está de acuerdo con esta práctica, pero en el país aún no hay ley que proteja ni a quien subroga, ni a quien espera a ese hijo. El peligro, se da principalmente porque hoy se está viralizando hacer un negocio por "vientre de alquiler" debido a la llegada de mujeres que vienen de países donde ésta práctica está permitida. "Para hacer un paralelo, esta legislación debería ser paralela a la Ley de Donación de Órganos. Éstos no se pueden vender" explica la doctora en Salud Comunitaria, Margarita Bernales.

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La pregunta sobre la posición valórica respecto a la “gestación de hijos por una tercer persona” comenzó a ser medida por Cadem recién hace un año. Un 63% de las personas encuestadas está de acuerdo con esta práctica. La cifra se mantuvo casi igual entre 2023 y 2024.

Aunque la Cámara de Diputados ingresó en 2018 un proyecto de ley, la materia no está ni cerca de ser legislada aún. Lo que propusieron fue “regular el derecho de las personas a optar como mecanismo de reproducción humana asistida, a la gestación por subrogación o gestación subrogada, para enriquecer las formas de desarrollar la familia y al mismo tiempo, fomentar la natalidad”. El proyecto permanece estancado en primer trámite constitucional desde entonces.

“Para hacer un símil, esta legislación debería ser paralela a la Ley de Donación de Órganos. Está legislado que un menor de edad no puede donar órganos, por ejemplo. También dice que éstos no se pueden vender”, explica Margarita Bernales, PhD en Salud Comunitaria de la Universidad de Auckland, profesora de la Facultad de Medicina UC y Magister en Psicología de la Salud.

Qué pasa en los otros países

El caso de Argentina es casi igual al de Chile, ya que carece de legislación -a pesar de que se han presentado varios proyectos de ley-, así como también Brasil. Sin embargo, en 2010 aprobó una de las medidas complementarias más importantes al momento de regular este método. Que la donación temporal del útero no pueda tener carácter rentable o lucrativo.

“A nivel internacional, la mayoría de los países concibe esta posibilidad como un acto de generosidad por parte de una mujer hacia una familia, pero jamás como mecanismo de supervivencia económica. Necesitamos una ley que resguarde esta acción pero que no avale que se mercantilice o se permita el intercambio económico“, comenta Bernales.

“Han habido algunos avances en relación a otras normas sobre fertilidad. Pero la gestación subrogada no está ni siquiera la agenda urgente de la Sociedad de Medicina Reproductiva”, cuenta la doctora Abril Salinas del Instituto de Investigación Materno Infantil. “Ponerle prioridad implicaría hacer un cambio profundo en Chile sobre la inscripción del hijo. Porque no necesariamente la mujer que tiene el parto es la madre del recién nacido”, agrega.

El único recurso legislativo que podría acercarse a ser una medida de protección para quien subroga el vientre y de las familias que esperan un hijo, es el artículo 182 del Código Civil.

Pero solo “regula la filiación del hijo concebido mediante técnicas de reproducción asistida y define quién es el padre y madre”, según la asesoría técnica parlamentaria realizada en 2019 para abrir este debate en el Congreso.

Esto no es suficiente, dice la doctora Abril Salinas, porque “se regula que el padre o madre del recién nacido tiene que tener si o si una filiación genética. O sea, al menos uno de los progenitores tiene que aportar su material genético para la subrogación”. Esto no es la realidad de todos los casos donde se necesita gestación subrogada.

Cuando la gestión subrogada es un negocio

En Colombia se presentó en 2017 un proyecto de ley para prevenir la práctica lucrativa de la gestación subrogante. En este caso, no necesariamente hay un gen de la familia que recibirá al recién nacido, adentro del niño. El método, es usado para lucrar sin considerar esos factores. “En Colombia (…) es una práctica en auge. En internet, se encuentran cientos de anuncios de mujeres de todas las edades que ofrecen su vientre, se lee en el documento del proyecto.

La población migrante que ha llegado a Chile desde Colombia ha comenzado a incurrir en esta práctica ilegal. En distintos avisos por grupos de Facebook hay mujeres entre los 22 y los 36 años ofrecen sus vientres a modo de “alquiler”. Por 20 millones de pesos. En Estados Unidos y en Europa Occidental el alquiler de vientre va entre los $100 o 150 mil dólares. Mientras que en Colombia, el mismo procedimiento puede costar entre $ 4 mil – 10 mil dólares, según la investigación del Senado colombiano.

La práctica ilegal, según explica Margarita Bernales, se da en las mujeres migrantes que llegan a Chile. “Las embarazadas tienen la posibilidad de tramitar sus visas. Al menos de manera temporal para tener cobertura de salud. No es que ellas “elijan” hacer esto, es que no tienen otra posibilidad económica o de regularización y esto se convierte en una salida”.

No hay ningún mecanismo que regule la subrogación de vientre por transacción económica. Aunque ésta se haya convertido en una práctica que sucede tras la llegada de mujeres migrantes colombianas. “La falta de legislación es lo que posiciona a las mujeres que van a cumplir este rol subrogante en una posición de vulnerabilidad. También, a las familias que puedan ser víctimas de estafa”, concluye Bernales.

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