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Nacional

8 de Julio de 2024

Un muerto en la Alameda y el reflejo de la violencia detrás del volante: la pelea entre un taxista y un chofer de Transantiago que terminó en homicidio

Homicidio

En agosto de 2017, un conductor del recorrido 106 del Transantiago atropelló a un taxista en plena Alameda. El hecho ocurrió luego de que ambos iniciaron una pelea, que se extendió entre Vicuña Mackenna y Manuel Rodríguez por la Alameda. Si bien la defensa intentó convencer que se trató de un accidente de tránsito, el Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago determinó que fue un homicidio simple y condenó al chofer a 7 años de prisión. El caso gráfica la ira y el descontrol de los automovilistas chilenos, los mismos que según expertos en seguridad vial del Automovil Club, son los más violentos de Latinoamérica.

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El 2 de agosto de 2017, a plena luz del día, transeúntes de la Alameda y pasajeros del Transantiago fueron testigos de lo que en un principio fue considerado un accidente de tránsito, pero que el Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago determinaría, siete años después, que fue un homicidio.

Aproximadamente a las 14:30 de ese miércoles, Carlos Pérez, conductor del recorrido 106 del Transantiago, y Manuel Contreras, taxista, iniciaron un pelea en plena Alameda. Lo que en un principio fue un ida y vuelta de un altercado vial, terminó rápidamente en una tragedia.

Todo comenzó en la intersección de Vicuña Mackenna con la Avenida Bernardo O’Higgins. Pérez dejó a dos pasajeros en el paradero a pasos de la Plaza Baquedano. En un intento de seguir avanzado -de acuerdo con la declaración de propio conductor-, se le cruzó Contreras en su taxi, y le impidió avanzar.

La disputa se originó con un bocinazo. Luego, en un tramo de aproximadamente 2.6 kilómetros, se fueron disputando la primera vía de la columna vertebral del Gran Santiago. Uno avanzaba y el otro frenaba. El punto de quiebre llegó cerca de la intersección de la Alameda con Manuel Rodríguez, cuando la micro que conducía Pérez impactó en la parte trasera del vehículo de Contreras.

Movimiento con ánimo homicida

La colisión llevó a Contreras a descender de su taxi para encarar al conductor de la micro oruga, a través de su ventanilla. Tras manifestar su molestia, el taxista fue atropellado por el bus oruga de 14 metros de largo, y en segundos perdió la vida.

“Venía un taxista con una micro, las personas comentaba que venían peleando. El chofer de esta micro chocó el taxi. El conductor se bajó, solo y sin nada en sus manos. Fue a encarar al micrero, quien a su parecer se quería escapar, momentos en que pasó una segunda micro y este primer micrero
arrolló al taxista
“, relató una testigo.

La defensa del victimario intentó convencer en el estrado que se trató de un simple accidente de tránsito, también se deslizó que el taxista bajó armado a atacar al chofer de la micro, versiones que fueron desestimadas.

Lo que vieron los presentes, es que tras el choque, Manuel Contreras descendió del taxi, manifestó sus molestias a Carlos Pérez, y al volver a su vehículo, fue aplastado por el bus.

Contreras Mínguez descendió del taxi que conducía para luego desplazarse a pie por la calzada, situándose al costado izquierdo del bus conducido por Pérez, específicamente entre la 1° y 2° pista de circulación, a efectos de representarle lo antes descrito. Acto seguido, Pérez Mora, con ánimo homicida, procedió a mover el bus que conducía, en dirección al cuerpo de la víctima –esto es, hacia el costado izquierdo– produciendo que la víctima fuera aplastada entre la estructura del bus que conducía Pérez Mora y la estructura de un segundo bus“, detalla el fallo.

Uno de los testimonios, acusó que el “chofer de la micro hizo una maniobra como si empujara al taxista, indicando “le tiró la micro encima”.

7 años de presidio por homicidio

En su defensa, Carlos Pérez señaló que Manuel Contratas estuvo dos minutos evitándole el paso. Sobre el movimiento que provocó la muerte del taxista, desacreditó que fuera su intención impactarlo. Su versión es que perdió la visibilidad de Contreras.

De todas formas, el uno de julio de este año, casi exactamente siete años después, el Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a Carlos Pérez a 7 años de presidio mayor en su grado mínimo, “en calidad de autor del delito consumado de homicidio simple”.

Violencia desmedida al volante

Alberto Escobar, director de movilidad y experto en seguridad del Automóvil Club de Chile, cuenta que junto a sus colegas alrededor del mundo hicieron una encuesta en la que consultaron a peatones y automovilistas si habían vivido episodios de violencia vial. Los resultados lo sorprendieron, un 93% de los encuestados aseguraron haber sido insultados o haberse enfrentado a una pelea, luego de una discusión con algún conductor.

El dato posicionó a Chile como el país más violento detrás del volante en Latinoamérica, una situación muy compleja, ya que una simple discusión puede tener consecuencias fatales como en el caso de homicidio en contra del taxista, Manuel Contreras.

“Un auto puede terminar siendo un arma, porque efectivamente una persona pesa en promedio, no sé, 75 kilos y un auto pesa una tonelada y media. Además puede ser un bus, un camión y todos esos vehículos pesan muchas veces más que un ser humano y por lo tanto son un arma, evidentemente”, indica Alberto Escobar.

Para el experto existe una situación delicada detrás de la violencia de los conductores chilenos, la que según su percepción es mucho más delicada cuando se trata de conductores profesionales. “Tenemos serios problemas con el control de la ira en conductores profesionales. Ahí nosotros debiéramos poner una exigencia mayor en la emisión de licencias profesionales a estos conductores para evitar tener este tipo de conductas que terminan, como bien decías, en resultado de muerte”, añade.

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#homicidio#taxi#Transantiago

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