Opinión
21 de Julio de 2024
Columna de Gabriela Villalobos: Isapres, entre jubilados y debutantes
Gabriela Villalobos, columnista de The Clinic, escribe sobre el nuevo camino que están tomando las aseguradoras de salud privada: la integración vertical. Esta consistiría en "unir distintas partes de la cadena del negocio. En este caso, la Isapre (que financia a las clínicas) con los centros de atención, que captan al público", escribe. Y añade: "Un integración vertical no es mala per se, pero tiene riesgos. Ya en 2015 hubo acusaciones por este tema ante la Superintendencia de Salud, que terminaron en un informe técnico. Hay al menos tres iniciativas legales que buscan terminar con ella. Por ley, en rigor, no se puede. Pero hay vacíos como operar a través de empresas holding".
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Un ejecutivo del mundo de las AFP una vez me comentó que una broma recurrente era comparar cuál industria era la menos querida. La salud o la de las pensiones. La respuesta queda a gusto del lector. Pero si miramos las encuestas, tras la PGU y los retiros, la imagen de las administradoras de pensiones mejoró. Otra cosa es la reforma previsional y su paso de tortuga.
Mientras, las Isapres en Chile parecen estar viviendo en realidades paralelas. Empresas Banmédica, el grupo de salud privado más grande de Chile anunció la venta de su negocio, presente también en Perú y Colombia. Claro, dirán algunos, es obvio por la incertidumbre regulatoria en la salud privada. Pero al mismo tiempo nacen otras aseguradoras: la red de clínicas UC Christus anunció la creación de una nueva Isapre, sumándose con eso a la fórmula de Clínica Alemana con su aseguradora Esencial. ¿Hay oportunidades de negocio entonces en la salud privada? Veamos.
En mayo al menos hubo alivio. Tras un año de tramitación, la ley corta de Isapres salió del Congreso. Un año claramente no es un tiempo acotado, el adjetivo de “corto” responde más a la temática que a los tiempos.
Intentó poner en práctica el fallo de la Corte Suprema que forzaba al sistema a devolver a los afiliados años de cobros en exceso. Unos US$1.200 millones. Se intentó dar viabilidad el sistema privado que acoge a dos millones de chilenos. Pero la verdad es que se trataba de salvar al sistema completo, porque sin las Isapres, el sistema público tendría que haber recibido a dos millones de nuevos pacientes. Con alrededor de 2.800.000 personas a la espera de un tratamiento en el sector público, es evidente que el Estado no era capaz de recibir a todos.

Por lo mismo, en mayo se celebró el acuerdo, aunque fuese solo un respiro. Rápidamente se alertó que no todas las aseguradoras sobrevivirían. Por eso se podría haber previsto la decisión de la estadounidense United Health Group de vender Empresas Banmédica.
Para ponerlo en contexto: Chile es la operación más importante en Sudamérica, con sus clínicas y la aseguradora. Sus ingresos fueron de $1.536.739 millones en 2023, tres veces más de lo que destinó para este año el Estado en atención hospitalaria. La empresa siempre fue una de las más duras a la hora de enfrentar al Gobierno por el retraso en la ley corta y la aplicación del fallo GES. Por lo mismo, tomó un rumbo propio en material de negociaciones con el mundo público y abandonó la Asociación de Isapres y la de las clínicas el año pasado. Nuevamente, no debiese sorprendernos la venta.
Y la otra noticia ¿la de la nueva Isapre asociada a la red de clínicas? Acá hay otro riesgo más silencioso. El rumbo que han tomado las clínicas para adaptarse a los nuevos tiempos post fallo. Esencial ha dicho en diversas entrevistas que su negocio es atractivo y tiene potencial.
El camino de UC Christus parece mostrar que es el único para hacer viable a una aseguradora de salud privada. Se trata de una integración vertical. Es decir, unir distintas partes de la cadena del negocio. En este caso, la Isapre (que financia a las clínicas) con los centros de atención, que captan al público. Es lo que hace la misma Banmédica, Cruz Blanca (Bupa), MasVida, Red Salud, Esencial (Clínica Alemana) y ahora UC Christus.
Un integración vertical no es mala per se, pero tiene riesgos. Ya en 2015 hubo acusaciones por este tema ante la Superintendencia de Salud, que terminaron en un informe técnico. Hay al menos tres iniciativas legales que buscan terminar con ella. Por ley, en rigor, no se puede. Pero hay vacíos como operar a través de empresas holding. Han pasado años de la última discusión legislativa y de la opinión pública. La realidad tras el fallo y las espaldas financieras del sector son diferentes ahora. Se debe buscar un nuevo modelo, pero debatiendo los riesgos. La sostenibilidad, imagen y legitimidad del sistema lo agradecerá.
* Gabriela Villalobos. Editora y conductora de Pauta de Negocios y Mercado Central de radio Pauta.



