Negocios
4 de Octubre de 2024Desde “impacto positivo” hasta “pésima medida”: las disímiles reacciones por proyecto que busca adelantar cierre de supermercados y malls
Mientras algunos valoran y ven con buenos ojos la moción que busca adelantar el horario de cierre del comercio, otros temen que esta produzca un efecto negativo en la economía y el mercado laboral.
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Diversas reacciones ha generado el proyecto de ley que busca ajustar el horario de cierre del gran comercio, anticipando la baja de cortinas tanto en malls, como en supermercados y otros establecimientos. Mientras para algunos es un incentivo, para otros la medida genera preocupación dado el contexto económico actual y el estancamiento del mercado laboral.
En rigor, la propuesta apunta a modificar el inciso tercero del artículo 24 del Código del Trabajo para “implementar una regulación más justa, equitativa y segura en las condiciones laborales de las y los trabajadores dependientes del comercio desde la perspectiva de género. Los cambios propuestos están fundamentados en la doctrina jurídica, y apoyados por normas nacionales e internacionales ratificadas por Chile”, se lee en el texto.
De esta manera, la iniciativa busca establecer que el horario de término de dependientes del comercio sea a las 19.00 y 20.00 horas entre los días lunes y sábado, y a las 17.00 y 18.00 horas los días domingo o festivos. Además, estipula que dichos límites no son aplicables respecto de las trabajadoras y trabajadores que se desempeñen en recintos clasificados como microempresas, siempre que estas sociedades no se ubiquen en centros o complejos comerciales administrados bajo una misma razón social.
Junto con ello, establece el horario de término de la jornada extendida por la festividad de Navidad a las 21.00 horas y a las 18.00 horas los días inmediatamente anteriores al 25 de diciembre y al 1 de enero. Asimismo, con este cambio se pretende ampliar el universo de las y los trabajadores del comercio que gozarán de feriado en los días en que se realicen elecciones o plebiscitos.
Las disímiles reacciones
Para Juan Nagel, académico del Centro ESE de la Universidad de los Andes, “la restricción de los horarios va en contra de los consumidores, que verían limitadas sus opciones. El proyecto habla de que se vería beneficiado el comercio electrónico, pero decir que eso no afectaría la productividad es un sinsentido. Precisamente, las grandes tiendas del retail tienen mejores precios para los consumidores porque tienen mayor escala. Obligar a los consumidores a acudir al comercio local después de ciertas horas es antojadizo, y los llevará a pagar precios mayores”.
“Ciertamente, este proyecto probablemente será bienvenido por los trabajadores del sector, que verán disminuir sus jornadas. Sin embargo, pierde la economía chilena, y pierden los consumidores”, añadió Nagel.
Por otro lado, el académico manifestó sus reparos respecto de cómo los horarios extendidos afectan la salud mental. En este sentido, señala que “no se presenta evidencia de que este sea un tema que merezca ser atacado. Si bien pueden haber problemas de agotamiento y de salud mental en los trabajadores, pareciera un tema que podrían solucionar los trabajadores y las propias empresas”.
“De hecho, la reducción de la jornada laboral a 40 horas hace aún menos urgente pensar en limitar la habilidad operacional de los comercios”, indicó Nagel.
Experto pide flexibilidad
Carlos Smith, docente del CIES-UDD, en tanto, plantea que “no es un buen proyecto”, especialmente considerando que restringiría los horarios de venta para las personas que, por ejemplo, terminan su jornada laboral en torno a las 18-19 horas, y no tienen posibilidad de acudir a otro medio para abastecerse.
“Creo que aquí la palabra tiene que ser más flexibilidad, más que acortar los horarios. Si algunas de las razones son pro seguridad, la verdad es que lo que están haciendo es esconder a las personas, cuando lo que hay que hacer es mejorar la seguridad para que las personas transiten libremente a la hora que sea”, subrayó Smith.
El docente también apuntó que “para la actividad económica no es una muy buena noticia, después de la pandemia los horarios ya se acortaron, los mall están cerrando más temprano, y yo creo que es un horario más razonable el de hoy día. Pero con horarios más cortos, creo que podrían generar un problema a muchas más gente, y además menos oportunidades laborales, en un contexto donde hacia adelante el mercado laboral se ve con muchos problemas”.
Cierre anticipado afectaría al sector gastronómico
El presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), Máximo Picallo, también se refirió al proyecto, asegurando que se trata de “una pésima medida para nuestro país”.
De acuerdo a Picallo, “en momentos que nuestra economía está realmente estancada, que hay pocas perspectivas de crecimiento en el futuro, una medida que restrinja la libertad de funcionamiento del comercio, obligándolo a cerrar más temprano, simplemente va en la dirección totalmente contraria a lo que este país necesita. En el último tiempo hemos visto que lo que más crece es la informalidad, y a la larga, lo que va a ocurrir con una medida como esta es que vamos a ir cada vez generando menos puestos de trabajo formales”.
“En el caso del sector gastronómico, el cierre anticipado de los malls también va a afectar fuertemente a aquellos que operan en los centro comerciales, que hoy día son un fuerte motor del desarrollo de estos centro comerciales”, acotó el presidente de Achiga.
Productividad y extensas jornadas
Mientras que el presidente del sindicato Interempresas Lider Walmart y consejero de la CUT, Juan Moreno, destacó que “Chile está entre los 10 países menos productivos del grupo, sin embargo, es de las naciones con jornadas laborales más extensas, entonces uno debería preguntarse si más horas significa más eficiencia o hay otros factores que inciden en la productividad. En el mundo sindical hemos planteado insistentemente que tenemos un grave problema que es la informalidad laboral”.
“Debemos generar políticas públicas que generen incentivos para aumentar el empleo, pero de calidad y también que favorezcan la conciliación entre vida familiar y laboral, que es lo que busca este proyecto. Solo así podremos revertir estas cifras que no son buenas para el país”, acotó Moreno.
A su juicio, “lo que el país necesita es que se reconozca que un modelo laboral basado en largas horas de trabajo es insostenible, pero desgraciadamente estamos ante la negativa sistemática de un sector que se opone siempre a iniciativas sociales, argumentando incertidumbre en el crecimiento económico cuando lo que realmente sucede es que dejan de ganar los mismos que han ganado siempre, los que generan grandes utilidades. Sin embargo, este proyecto también puede tener un impacto positivo en la economía, al permitir un fortalecimiento de negocios locales, de pequeñas y medianas empresas que representan más del 50% de la distribución del mercado en comparación a un 3,2% del que representan las grandes del total”.



