Escritores, académicos y libreros deconstruyen las dos obras cumbres de José Donoso en su centenario
Autor central de las letras latinoamericanas, quien retrató en su ficción las grietas de la sociedad chilena con protagonistas de identidades travestidas. Le preguntamos a académicos y escritores cómo proyectan sus novelas más estudiadas y traducidas: El lugar sin límites y El obsceno pájaro de la noche. Además, un grupo de libreros habla sobre la vigencia de sus libros entre los lectores.
Por Javier García Bustos 5 de Octubre de 2024
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“Yo era incapaz de producir mil dólares con mi trabajo literario”, anota José Donoso en ese breve, pero revelador libro, tan íntimo como colectivo, que es Historia personal del “Boom”. Corría el año 1960 y la editorial Zig-Zag, propietaria de la revista Ercilla, donde el autor chileno era asiduo colaborador, le entregó al narrador aquella suma de dólares “exorbitante”, diría, para asegurar la publicación de una novela que aún no escribía.
“Quedé con la deuda, tratando desesperadamente de pagarla”, contó Donoso, un autor que se ha convertido en un longseller en el continente: entre cientos de novedades que llegan a librerías cada semana. De su producción literaria, sus novelas más leídas, estudiadas y traducidas son El lugar sin límites y El obsceno pájaro de la noche. Son obras hermanas, distintas, pero emparentadas. La primera llega a las 130 páginas. La segunda supera las 500 páginas.
Avanzaba la década del 60 y Donoso tenía una deuda pendiente. En tanto, pasó tres meses junto a su mujer Pilar, en la casa de Carlos Fuentes, en México. “No debía seguir obsesionado por mi novela larga”, escribe lejos del país y en plena efervescencia del Boom latinoamericano, “con el fin de desembotellarme era necesario escribir otra cosa. Para ello desgajé un episodio de cerca de una página de largo de una de las tantas versiones de El obsceno pájaro de la noche”.
Así fue como nació y se publicó, en la editorial mexicana Joaquín Mortiz, en 1966, la primera edición de El lugar sin límites. Cuatro años más tarde, y después de recuperarse de una dolorosa hemorragia de úlcera, publicó El obsceno pájaro de la noche (1970). Novela que este año apareció en una nueva edición en inglés, una versión íntegra, traducida por Megan McDowell, en la editorial New Directions, con prólogo de Alejandro Zambra.
El legado de José Donoso sigue vivo cuando se cumple un siglo desde su nacimiento, ocurrido el 5 de octubre de 1924. El narrador, quien falleció con 72 años, en 1996, regresa como un fantasma entre sus lectores. Un ser complejo, obsesivo, hipocondríaco, paranoico y homosexual reprimido, que se entregó por entero a la literatura. Autor de una obra excepcional, donde nada es lo que parece, protagonizada por múltiples identidades y máscaras, ambientada en escenarios precarios y misteriosos, que muestran las grietas de una sociedad desigual: el Chile encantado y monstruoso que habitamos. Sobre su figura y alcance de su obra, esta semana habrá seminarios y charlas en la Universidad Alberto Hurtado y la Universidad Diego Portales. Conversamos con algunos autores y académicos que participarán en estas actividades.
Piel hambrienta de otra piel
“El infierno no tiene límites, ni queda circunscrito a un solo lugar, porque el infierno es aquí donde estamos”, dice el epígrafe, al comienzo de El lugar sin límites, novela protagonizada por la Manuela, donde los juegos de poder atraviesan la historia, situada en un prostíbulo ubicado en el pueblo El Olivo -“un desorden de casas ruinosas”-, cerca de Talca. Allí, donde la Manuela, un hombre travestido, que se peina con las pocas mechas que le quedan, hace reír a los borrachos. El lugar sin límites es una obra precursora del trabajo literario que desarrollaron autores como Pedro Lemebel.
“Considero que El lugar sin límites tiene una mayor proyección en el siglo XXI, pues constituye un antecedente de la discusión sobre las identidades en el marco de la diversidad sexual. De seguro que los lectores actuales pensarían quién sería hoy la Manuela”, señala el académico Rodrigo Cánovas. “Al personaje de la Manuela, de los años 60, le sigue, en los años 90, el propio Lemebel y los personajes que animan sus relatos; sería como decir, entonces, que la Manuela se traslada del campo a la ciudad letrada y allí actúa en un marco de visibilidad mayor”, agrega.
En la misma dirección opina el profesor Sebastián Schoennenbeck, quien ha estudiado varios aspectos de la obra de Donoso: “El lugar sin límites es una novela cuyo formato más breve y esquemático es más abarcable para un lector. La cuestión de género creo que también cobra mucha vigencia”. El escritor y también académico, Ignacio Álvarez (El último neógrafo), dice que “El lugar sin límites es una breve obra maestra. Después de la muerte de Donoso se ha releído sobre todo la cuestión de las identidades disidentes, y en ese dominio la Manuela es una creación superior”.
El mismo Donoso sentía que había escrito su novela más perfecta, “más completa y con menos errores”. Traducida a una docena de idiomas, con una adaptación cinematográfica en 1978, Cecilia García-Huidobro, responsable del renovado interés en la obra donosiana, al estudiar y rescatar los diarios y manuscritos del autor desde la Universidad de Iowa y de la U. de Princeton, cree que: “No es casual que El lugar sin límites haya surgido de un episodio que se escindió de El obsceno pájaro… De hecho, en algún momento de los borradores de esta novela, Boy va al prostíbulo de la Manuela… una escena más que luego adquirió su propio vuelo”.
El escritor Roberto Brodsky, quien entrevistó a Donoso a inicio de los 90, asegura que El lugar sin límites “es su mejor novela, sin duda. Pero El obsceno pájaro… explica y abunda en la anterior, con sus miedos, su imbunchismo chileno, sus cobardías y valentías. Una novela va con la otra, como debe ser”.
A Donoso no le fue fácil publicar sus libros. Tampoco fue un bestseller como Gabriel García Márquez. Sin embargo, con los años sus novelas han tenido varias ediciones en distintos países y abundan las tesis en universidades de Hispanoamérica. Pero nada era suficiente para Donoso.
Había otras obras del Boom latinoamericano que le producían “envidia”, como le sucedió tras la lectura de La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa. “¿Para quién escribir, entonces?”, se preguntaba el atormentado escritor Premio Nacional de Literatura 1990.
“Es posible que sea la novela de Donoso que más perdure”, asegura la doctora en Literatura, Macarena Areco, sobre El lugar sin límites y agrega que “es una novela breve, perfectamente construida -como si fuera un mecanismo de relojería- que apunta al centro de los nudos ciegos -según la visión de su autor- económicos, políticos y sociales que han determinado gran parte de la historia del país”.
La opinión del escritor Marcelo Mellado es rotunda: “El lugar sin límites es precisa a nivel de propuesta narrativa, además, corresponde o responde plenamente a su subjetividad. Tiene todos los elementos que después fueron clave en el imaginario cultural latinoamericano, como la cuestión travesti y cierta mascarada carnavalística”.
El narrador, esa voz que Donoso manejaba con maestría, podía ser feroz. La Manuela, protagonista de El lugar sin límites, nació como Manuel González Astica. Una “loca” marginal y padre biológico de la Japonesita. En el prostíbulo del pueblo, los hombres llegaban borrachos, y como escribe Donoso en la novela: “embrutecidos por el vino y con la piel hambrienta de otra piel, de cualquier piel con tal que fuera caliente y que se pudiera morder y apretar y lamer, los hombres no se daban cuenta ni con qué se acostaban, perro, vieja, cualquier cosa”.

La lucha de escribir
Apuntó varios nombres provisorios. Pensó llamarla Palabras de gárgola, Tres metros de cuerda, El sueño de nadie o El último de los Azcoitía. Donoso comenzó a trabajar en El obsceno pájaro de la noche tras presenciar una escena en la calle: vio pasar un niño deforme vestido de traje, en 1959. Escribió 40 borradores de la novela. No podía avanzar. “Mi úlcera siempre ha estado conectada a mi literatura”, le dijo Donoso a Joaquín Soler en la Televisión Española. “Era un dolor terrible: una lucha cada vez que me ponía a escribir”, añade quien terminaba en la cama o en el hospital.
“No podía elegir una estructura determinada porque las estructuras me estaban eligiendo a mí”, dijo el autor sobre El obsceno pájaro de la noche, texto que se despliega en varios planos. Protagonizada por Humberto Peñaloza, el Mudito, un imbunche, quien intenta construir la biografía del aristócrata Jerónimo de Azcoitía, padre de Boy, un niño deforme, quien vive en el fundo La Rinconada, habitado por viejas sirvientas, monstruosas, chismosas y brujas. “Hace años y años que las viejas cuchichean (…), pero las viejas duran poco porque tienen muchos años y se mueren pronto”, leemos en la novela.
El obsceno pájaro de la noche se editó en 1970, en la editorial Seix Barral. Harold Bloom la consideró una de las obras esenciales del canon de la literatura occidental del siglo XX. Postulada al Premio Biblioteca Breve -carta de presentación de los autores del Boom-, debido a una crisis financiera del sello, no pudo obtener el reconocimiento. El mismo Donoso describiría la novela como “laberíntica, esquizofrénica, donde realidad, sueño, vigilia, lo onírico y lo fantástico se mezclan y entretejen”.
El autor Alejandro Zambra escribió el prólogo a la nueva edición, que recoge por primera vez la novela completa en inglés publicada por New Directions. “Aunque es posible clasificar El obsceno pájaro de la noche como ‘realismo mágico’ -una categoría que Donoso detestaba, probablemente por reductiva y simplificadora- o cotejarla con la conceptualización de Alejo Carpentier acerca de ‘lo real maravilloso’ o meterla en varios otros cajones, la novela se resiste de antemano a ser clasificada y hasta es refractaria a su mera condición de ‘novela’”.
El libro concentró los elogios de los pares de Donoso y figuras como el cineasta Luis Buñuel, quien la consideró “Una obra maestra”. Carlos Fuentes dijo que Donoso era “el más literario de todos los literatos del ‘boom’”. Mientras que Robert Coover escribió en The New York Times sobre la trama “es como un gran rompecabezas que contiene de todo, desde lo burlesco hasta el romance, la magia y el asesinato, a menudo extraño, pero siempre -porque el propio Donoso está poseído por una imaginación asombrosamente ágil- dotado de una realidad vibrante, casi tangible”.
Cecilia García-Huidobro resume su lectura de El obsceno pájaro de la noche: “Es una lectura en la que se entra, pero no se sale nunca más… Una hondonada en el envolvente mundo donosiano. Es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”. El escritor Rafael Gumucio se refiere a sus múltiples recursos narrativos: “Es más una propuesta inacabable, un gesto literario monumental, un desafío imposible. Creo que se harán cada vez más tesis de El obsceno pájaro de la noche, pero que se leerá siempre más El lugar sin límites”.
Mientras que el académico Rodrigo Cánovas, comenta que sin duda El obsceno pájaro… es “la obra más compleja y ambiciosa de Donoso” y agrega que es “un laberinto de la condición humana colmado de puertas falsas selladas por prejuicios. Ahora bien, esta novela es extensa y a ratos, extenuante”.
La profesora Macarena Areco complementa y señala que la obra “se construye como una máquina que se va desbordando y complejizando todo el tiempo. Lo cual hace posible un acercamiento más amplio y abierto a las mismas cuestiones vistas por el autor como indisolubles, e incorporando, además, recursos fantásticos e incluso góticos, junto a mitos y leyendas”.
A su vez, Ignacio Álvarez afirma que “El obsceno pájaro de la noche es una obra de una ambición formal y temática enorme, y tal vez la novela del siglo XX se trata sobre todo de intentar esos imposibles. Está por verse, eso sí, que pasará con los Diarios. Cómo saberlo, quizá sean una de sus obras definitivas”.
Lo cierto es que quedan muchas páginas de Donoso por descubrir. En ese magnífico libro llamado Historia personal del “Boom”, donde se junta el Donoso escritor, cronista, viajero, el íntimo y el representante de una voz Latinoamericana, leemos al final una frase que podría aludir a lo que está ocurriendo en estos días con su legado: “Hay que comenzar a prepararse para envejecer, para ingresar a la historia de la lengua antes de transformarse en busto olvidado en un parque, salvo por las palomas que lo encanecen”.

La vigencia de José Donoso en librerías
Gerardo Jara, dueño de La Inquieta Librería: “Se siguen pidiendo El lugar sin límite y El obsceno pájaro de la noche, y en menor medida Coronación o sus cuentos. A pesar de que su lectura siempre estará dentro de lo más importante en la narrativa chilena, no ha permeado en las nuevas generaciones. Autores como Bolaño, Nona Fernández, o incluso Alejandro Zambra son más nombrados y pedidos. Tampoco sé si la esfera de la popularidad sea un lugar cómodo para la obra de Donoso. La publicación de sus cartas con Carlos Fuentes, el nuevo tomo de sus diarios trabajado por Cecilia García-Huidobro, y la reedición de Correr el tupido velo son buenas maneras de entender la amplitud y características del autor. Lo bueno es que nada es definitivo y así como se renuevan intereses, se termina volviendo a aquellos que han sabido narrar ese espacio que sólo puede ser enmarcado en la literatura, con los libros”.
Eduardo Bustamante, librero de la librería Nueva Altamira: “Dentro de la literatura chilena, Donoso ya es un clásico. Sus libros son constantemente buscados, aunque unos más que otros. Destacan El obsceno pájaro de la noche, considerada como su obra maestra, lo que se nota en el acercamiento de nuevos lectores a su obra; y también El lugar sin límites. El prólogo de Alejandro Zambra a la nueva edición del primero ha contribuido a que otros lectores se acerquen a sus libros. Y, creo que hay un interés que se mantiene y renueva, con la publicación de nuevos inéditos del autor: lo he visto con los tomos de sus diarios que ha publicado Ediciones UDP e incluso cuando la editorial de la U. de Talca publicó su libro sobre Jane Austen. He notado que Coronación, un libro importante en su época y su primera novela, no causa mucho interés. Podría perfilarse como el autor chileno de narrativa más buscado, obviando el caso de autores vivos y más recientes, donde la cosa es más cambiante, y pasando por alto el fenómeno Bolaño, que también es muy distinto”.
Francisca Fouillioux, librera de la librería Catalonia: “El obsceno pájaro de la noche es casi, sin duda, su libro más solicitado, seguido de El lugar sin límites. Creo que hasta hace muy poco el interés era más o menos sostenido, pero las publicaciones recientes de sus diarios y correspondencia han hecho resurgir la atención sobre su obra. Este gran trabajo de archivo ha permitido a sus lectores conocer aspectos tanto de su compleja vida personal como de sus procesos escriturales, hasta ahora desconocidos, que dan nuevas luces e invitan a realizar una relectura de sus libros”.
Luis Cruz, dueño de la librería La Flor de Papel: “Los libros más solicitados de José Donoso durante 2024 son Coronación y los Diarios centrales. A Season in Hell 1966-1980. Donoso es un autor que siempre ha despertado interés entre los lectores que nos visitan, en especial los diarios que ha publicado Ediciones UDP con el trabajo de Cecilia García-Huidobro. Sin embargo, pienso que la obra de Donoso es más apreciada por los lectores avezados. Me llama la atención lo que ocurre con El obsceno pájaro de la noche, su obra maestra, es un libro que siempre piden, pero que no se reimprime mucho. Hay largos periodos en los que es más fácil conseguir nuevas ediciones de sus otras novelas que de El obsceno pájaro…”.



