Ciudad
11 de Octubre de 2024“Pasaba metida en la casa y sufría mucho”: la realidad de una cuidadora en Chile y el proyecto impulsado en la municipalidad de Santiago
Delia Osorio pasó los últimos seis años de su vida cuidando a su esposo. Para ello, renuncio a muchas cosas, entre estas, su trabajo. Hoy es parte de la Casa Igualdad de Santiago, centro que trabaja con más de 145 mil cuidadoras que viven en situaciones similares. Este programa activó una campaña para visibilizar y acompañar a quienes ejercen labores de cuidado,
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Delia Osorio tiene 65 años, trabajó 37 años en educación escolar, y hace seis años su día a día consiste exclusivamente en cuidar a su marido de 66 años. Él tiene una amputación de una pierna, una enfermedad renal, retinopatía diabética, tuvo tres accidentes cerebrovascular, sufre de tensión y es diabético.
Delia comenta que la condición de su esposo la ha alejado de muchas cosas. “Me ha impedido ejercer mi profesión debido a que 24/7 estoy con mi esposo. No solo no puede realizar muchas cosas, sino que es una persona depresiva entonces no puede estar sin su medicina”, cuenta.
Llegó en 2017 proveniente de Venezuela, y la salida de su país le generó mucho estrés a su marido.
“La vida me cambió completamente. Mi esposo entró en un cuadro depresivo demasiado fuerte, por la situación de Venezuela. Y luego el cambio radical de venirse para acá fue muy fuerte. Hasta agresivo se puso mi esposo. Ahí dije ‘no puedo trabajar, ejercer mi profesión en Chile porque tengo que cuidar a mi esposo’“, cuenta.
Según la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia de 2022, el 9,8% de la población adulta de Chile se encuentra en situación de dependencia. Esto equivale a 1,5 millones de personas. De estos 420 mil están en situación de dependencia severa. Actualmente se está discutiendo crear el Sistema Nacional de Cuidados, para atender esta problemática.
En Santiago, comuna en la que reside Delia, hay 145 mil mujeres que viven una realidad similar. Sus hijos, de 35 y 37, le buscaron una alternativa para que pudiera mejorar su calidad de vida. Según cuenta, el encierro y el trabajo intenso de cuidadora le estaba afectando tanto, a tal punto de llegar enfermarse.
Tras una búsqueda, conoció Casa Igualdad, un programa impulsado por la municipalidad, para acompañar y asesorar a las casi 150 mil cuidadoras de la comuna.

El trabajo de Casa Igualdad con las cuidadoras
Este programa entrega ayuda psicológica y legal, asistencia de salud y terapias, capacitaciones, actividades culturales y comunitarias a cuidadoras. Desde 2023 ha realizado 2.963 atenciones.
“Me la pasaba metida en la casa. Sufría mucho porque yo soy una persona que me gusta estar en movimiento (…). La casa Igualdad me dio la oportunidad de que entonces era muy limitante. Casi no podía salir con mis amigas, ir a darme un gustico con un helado. Me sentía demasiado amarrada a mi casa, yo creo que me estaba enfermando”, asegura.
El centro, explica Rosario olivares, subdirectora de igualdad de género, diversidad sexual e inclusión de Santiago, se centra en la cuidadora. “Le ofrecemos ayuda psicológica, autocuidado a través de talleres, actividades de salud mental comunitaria, terapias complementarias, cosas de belleza, un área bien amplia. También se les ayuda con conocimiento, algunas ya han sido certificadas como cuidadoras oficialmente”, afirma.
Junto al Centro Carter la Municipalidad de Santiago estrenó esta jornada la campaña “Activa tu Red”. La iniciativa busca apoyar y acompañar a las cuidadoras no remuneradas. Esto, promoviendo el acceso a la información, así como el intercambio de experiencias, aprendizaje de técnicas de relajación, primeros auxilios, crianza respetuosa, autocuidado, entre otras cosas.
“Esta campaña tiene como objetivo esto, acercar y aumentar las atenciones de Casa Igualdad, pero también educar en torno al cuidado y asistir a un aporte a Santiago, pero también en Chile”, explica Olivares.
Tamara Acosta, actriz rostro de la campaña, agrega que “uno de los objetivos de esta campaña es informar sobre cómo llevar a cabo un cuidado que también les permita a ellas cuidarse a sí mismas”.
“Existe muchísimo estrés, la familia se empobrece porque hay una persona que no puede trabajar. Son varias situaciones que hacen de estas mujeres muy abandonadas y muy precarizadas. Y eso también es otra forma de un abandono de la mujer que ha persistido durante muchísimo tiempo”, concluye la actriz.



