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18 de Octubre de 2024

Impacto por la muerte de Liam Payne: el cuestionado luto de las personas que viven el deceso de un famoso como el de alguien cercano

En este texto, una fanática de Liam Payne describe su duelo por un artista que nunca vio, pero que la ha acompañado durante su vida desde la adolescencia. "He visto comentarios en redes sociales que dicen: 'Ay, él ni siquiera sabía que existías, no lo conocías de verdad'. No me importa. A mi modo yo lo conocía. Y sobre todo, sabía lo importante que él era para mí", relata.

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“Después de la muerte de un famoso, la gente expresa sentimientos de dolor. El shock inicial, la incredulidad, el entumecimiento y la búsqueda de comprensión mientras busca respuestas. La efusión de la emoción mientras intentan aceptar esta nueva realidad. Pueden estar sintiendo que su mundo nunca volverá a ser el mismo”.

Así empieza el texto escrito por Jane Murray y Jason Davidson, dos trabajadores sociales y consejeros del centro de apoyo al duelo Marie Curie en Estados Unidos. Lo que describen podría simular perfectamente el dolor que miles de fanáticas y fanáticos de la banda One Direction sintieron el día miércoles 16 de octubre, tras la muerte de uno de sus cinco integrantes, Liam Payne, con 31 años de edad, tras lanzarse del tercer piso de un hotel en el barrio Palermo de Buenos Aires.

Hay algunos que cuestionan ese dolor. ¿Cómo enlutar a un artista musical o a un famoso va a poder provocar un dolor tan parecido al que sucede cuando muere un familiar?, se pregunta la gente en redes sociales, tras los homenajes que fans de todo el mundo han hecho por Payne.

En Chile, el velatorio que organizaron las fanáticas del cantante y de la banda se hizo el día de ayer frente a la embajada de Gran Bretaña en la comuna de Las Condes. Lo mismo se ha hecho por otros artistas o conocidos como Gustavo Cerati, Diana la princesa de Gales o quien fue el reconocido animador de la televisión nacional, Felipe Camiroaga.

Ana Cabezas (36), fan desde 2011 de One Direction y de la carrera de cada uno de sus integrantes por separado, incluido Liam Payne, no pudo asistir a la velatón. “No me dio el alma”, relata, mientras agradece a sus amigas y su familia por contenerla en un momento que para ella, es tan duro como la muerte de alguien cercano.

“Para ellos, es como si se hubiese muerto un amigo mío. Así lo han manejado, con ese nivel de respeto. Me han dado el espacio para llorar, para estar sola, para abrazarme, para estar en silencio al lado mío. Incluso mis amigos que no comparten mi fanatismo o el vínculo que tengo con ellos y con Liam, me han apoyado. En eso me siento súper afortunada, porque sé que no todo el mundo ha tenido ese privilegio”, relata desde su casa.

La muerte de Payne a significado “un dolor que escapa el cuerpo”, según cuenta Cabezas. Lo conoció como artista en 2011 cuando empezó a escuchar los primeros sencillos de la banda One Direction. Después de que se tomaran un descanso en 2015, volvió a conectar con ellos durante la pandemia.

“Pasé por situaciones personales angustiantes en 2020 y encontré consuelo en la música de la banda y en su música como solistas”, relata, mientras enumera los discos solistas de cada uno de ellos y sus fechas de lanzamiento, como una buena fanática. “Niall saca su segundo disco en marzo del 2020, Louis su primer disco en enero del 2020. Liam sus primer disco y Harry su segundo en diciembre de 2019….”, y así continúa por un buen rato, recordando todos los hitos de esta historia musical.

Paula Pavez, psicóloga y docente en la cátedra de Desarrollo en el Ciclo Vital de la USS, explica cuándo empieza a formarse este vínculo emocional con alguien a quien no necesariamente se ha visto o conocido en persona. “En la adolescencia, una de las tareas evolutivas que uno cumple tiene que ver con la búsqueda de identidad. Uno transita en esa búsqueda y en el viaje, busco ciertos líderes que me ayuden a conformar lo propio”, comienza a explicar.

“Desde ese punto de vista, un líder como un artista musical, puede representar para alguien una persona importante en esa búsqueda de identidad. Si esa persona muere, por supuesto que significará un golpe fuerte en el sentir de la persona”, dice Pavez.

Recibir la noticia de la muerte de Liam Payne

“El miércoles estaba trabajando en mi casa. Cerré el computador a las 17:00. Me vine a mi pieza a poner un programa en streaming y a escrolear en el celular. Y bajando en X, de repente me aparece el tweet de un periodista argentino de espectáculos hablando sobre el fallecimiento de Liam Payne.

Después, empezaron a llegar notificaciones de mensajes de amigas y una sobrina preguntándome si era verdad. Me puse a investigar y a hablar con mi mejor amiga, que es una amiga que me dio el fandom. Ella vive en Perú, nos conocimos por One Direction.

En primera instancia estábamos todas en negación. Todas esperábamos una voz oficial, que el manager o la productora hablara. Pero empezó a salir demasiada información en redes sociales. TMZ publicó un artículo con fotos del cuerpo. Los medios argentinos publicaron la llamada del 911 con supuestos empleados del hotel. Todo fue tomando forma y certeza”, relata Ana Cabezas.

La mayoría de las personas, no tiene una relación bidireccional con una celebridad. “Pero puede parecer que lo hacemos, especialmente porque las redes sociales nos brindan un acceso cada vez más directo a sus reacciones, su vida diaria y sus opiniones”, dicen los consejeros del centro de duelo Marie Curie.

“La muerte de una celebridad en ese sentido, puede resultar incluso más impactante que la muerte de alguien dentro de nuestros propios círculos sociales y familiares, si sentimos que los conocíamos mejor. Nuestras reacciones y sentimientos son reales para nosotros y deben ser reconocidos y respetados”, añade Jane Murray.

Ana Cabezas describe eso mismo como algo presente, latente y real. “Creo que lo único que pude sentir en ese momento, fue un vacío en el pecho”, dice entre lágrimas. “Lo único que podía hacer era llorar y llorar e inconscientemente, pedirle al universo que no fuese verdad. Que fuese una noticia falsa o que se hubiesen confundido de persona”, dice.

Desde que se enteró de la muerte de Liam Payne, son pocos los espacios en los que no ha llorado. Cada memoria, cada tributo, cada posteo de los integrantes de la banda o de algún famoso, lo hace más real para ella. Lo que terminó por hacerlo más real fue que el día de ayer, sus compañeros de banda se despidieron de él desde sus cuentas personales.

“Esa fue la sentencia. Es real, no va a volver. No vamos a tener música nueva, no vamos a tener otro Live de él, ni vamos a poder escuchar su risa. No vamos a poder ir al tour. En 10 años más no vamos a tener la reunión de One Direction con sus cinco integrantes. Es triste. Habían demasiadas cosas que les faltaban por hacer y que ya no va a pasar”, dice.

“Un dolor para toda la vida”

Cuando Cabezas analiza de dónde viene este dolor punzante, lo primero que menciona es la deuda que los fanáticos pueden sentir con sus artistas favoritos. “Ellos te acompañan y no tienen idea. Uno trata de retribuirles como sea el amor. He visto comentarios en redes sociales que dicen: ‘Ay, él ni siquiera sabía que existías, no lo conocías de verdad’. No me importa. A mi modo yo lo conocía. Y sobre todo, sabía lo importante que él era para mí“, explica.

Rebecca Soffer, autora norteamericana del libro “Pérdida moderna: conversación sincera sobre el duelo. Bienvenidos principiantes”, explica que “cuando alguien a quien admiramos pero no conocemos muere, la conexión con esa persona, solo puede continuar”.

Lo dice, a modo de contención en un duelo que puede sonar extraño, pero que en su opinión es igual de válido que todas las otras formas de dolor. “Es muy probable que haya una gran cantidad de metraje o contenido adicional relacionado con la persona que aún no hayas experimentado”, dice. Algo que puede ser particularmente real cuando se trata de artistas que generan música y contenido en el extranjero.

Ana Cabezas reflexiona sobre cómo seguirá su vínculo con Liam Payne después de su muerte. “Sé que puede sonar un poco loco, pero yo sé que este va a ser un dolor que me va a acompañar para siempre. Es como cuando uno pierde un familiar. Que ya no esté en este plano y que se haya ido de la forma en que se fue me va a doler toda la vida. Es algo que recordaré año a año en su cumpleaños o en los aniversarios de la banda. O cada vez que vuelva a escuchar sus canciones”. Algo que aún no puede hacer.

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