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Fotógrafo: Daniel Gil Producción: Agencia La Luz
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21 de Octubre de 2024

Néstor Cantillana y su rol inspirado en el agente de la CNI, Álvaro Corbalán: “En algún momento pensé entrevistarlo, pero no tuve guata para hacerlo”

El actor vive hace tres años en Valdivia pero eso no ha sido impedimento para participar en los grandes estrenos chilenos del streaming este año. En conversación con The Clinic, repasa su más reciente papel en "Vencer o Morir" de Amazon Prime Video.

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Néstor Cantillana ha tenido un 2024 lleno de estrenos. El más reciente es “Vencer o Morir“, una producción de Amazon Prime Video inspirada en hechos reales que gira en torno al Frente Patriótico Manuel Rodríguez. En la serie, Cantillana interpreta al jefe de la Central Nacional de Informaciones (CNI), un rol que, según explica, está basado en Álvaro Corbalán.

Este papel llega 10 años después de uno de sus roles más recordados en la televisión chilena. En 2014, TVN emitió la segunda temporada de “Los archivos del cardenal“, donde el actor interpretó a un joven revolucionario. La serie, al igual que “Vencer o Morir”, fue creada por Josefina Fernández. “Este trabajo tan particular te hace ver la historia desde dos puntos totalmente distintos”, comenta Cantillana a The Clinic.

Como si todo fuera parte de un ciclo, Néstor Cantillana vuelve a trabajar en una serie con Daniela Ramírez, quien interpretaba a “Laura Pedregal” en la serie de 2014. Pronto comenzará a grabar “La isla“, una serie de ciencia ficción escrita por Felipe Carmona.

El actor también está próximo a estrenar “Patio de chacales“, opera prima del director nacional Diego Figueroa. Un proyecto de menor presupuesto que la mencionada serie de Amazon o “El lugar de la otra”, de Maite Alberdi, donde el actor también participa. “Aunque no era una súper producción, hicieron el esfuerzo para que pudiera participar y estar ahí durante tres semanas filmando”, dice el actor.

Estos estrenos ocurren mientras el actor vive en Valdivia junto a su familia. Hace tres años tomó la decisión de mudarse, y ahora compagina las grabaciones en Santiago con su trabajo en el Centro Cultural de Osorno, lo que describe como una experiencia que lo ha “vinculado con gente del territorio y las artes”. Además, adelanta que comenzarán los ensayos de una obra que se estrenará en enero en el Teatro Cervantes de Valdivia.

¿Cómo es compaginar la vida familiar con las grabaciones en Santiago?

—El primer año viajaba para todos los proyectos. Con el tiempo han aparecido cada vez más proyectos en el sur. Esta zona aparece como una nueva locación llamativa para grabar producciones de alto nivel. Por ejemplo, el primer trabajo audiovisual que hice tras la pandemia fue 42 Días en la Oscuridad, que fue en el sur, y luego El Castigo, que filmamos en el Lago Ranco.

—¿Y cuándo viene a Santiago?

—Vengo para los proyectos grandes. Una de las apuestas al irnos al sur fue demostrar que era posible que la distancia no fuera un inconveniente para trabajar en producciones. Que si querían trabajar conmigo, asumirían que vivo en Valdivia, y eso implicaría el traslado y hospedaje. Hasta ahora he tenido la suerte de que eso no me ha hecho perder trabajo.

—Hace 10 años era un joven guerrillero de izquierda y ahora le toca ser un jefe de inteligencia, al otro lado de la historia..

—Era el joven revolucionario. Un personaje muy bonito que, para mí, era lo que yo conocía a través de la historia, desde la óptica de los miristas. Conocía un poco esos relatos de jóvenes revolucionarios. Y ahora me toca estar al otro lado, ya más grande, más viejo, interpretando a este hombre siniestro, Álvaro Corbalán. Entonces es algo este trabajo tan especial, tan particular, que te hace ver la historia desde dos puntos totalmente distintos.

— ¿Y cómo fue el desafío de interpretar a un personaje tan oscuro?

Vencer o Morir fue un súper desafío para mí. Con el tiempo, cada producción o trabajo tiene distintas maneras de enfrentarse. Ya sea teatro, cine o televisión, en general responden a una misma ética en mi caso: no juzgar a los personajes. No porque interprete a un asesino o un pedófilo voy a juzgarlo como lo haría en la vida real. No puedo interpretarlo desde ese juicio. Tengo que ser imparcial para que el público saque sus propias conclusiones. Tengo que defender a esa persona. Pero era muy difícil con este personaje tan siniestro, que hizo tanto daño y que representa la oscuridad total.

— ¿Cómo fue el proceso de investigación para este personaje?

— Vi mucho material, leí bastante. Había varios archivos y videos. En algún momento pensé entrevistarlo, pero no tuve guata para hacerlo. No me atreví realmente. Además, los guiones estaban muy bien escritos, entonces era muy claro el rol de mi personaje. No necesitaba llenarme de teoría, pero aún así estaba un poco atrapado porque es un ser muy oscuro. Es distinto, por ejemplo, al personaje de Pacto de Sangre, que también era un villano, pero era ficción. Este personaje es responsable de la muerte de muchas personas, existió y sigue existiendo. No es lo mismo.

— ¿Hubo algo que le ayudó especialmente a conectar con el personaje?

— Por suerte, en la búsqueda de material, encontré muchas fotos y armé un archivo de fotos de Corbalán. Las imprimí, las puse una al lado de la otra y me di cuenta de un patrón. En general, siempre aparecía con corbata, con pistola, un ser oscuro y duro. Había un gesto de desprecio hacia el resto. Pero encontré unas pocas fotos donde sonreía o mostraba algo de luz, como las fotos de él con la guitarra o con chicas de la noche. Este tipo amaba la noche. Eso me ayudó a interpretarlo desde un lugar más concreto. Una persona que vive trasnochado, que le gusta la farra, está con una caña terrible al día siguiente. Me agarré de ahí. Traté de interpretar esa esencia, ese desprecio, pero también la idea de un hombre deprimido, que tenía una pega de mierda, atrapando marxistas cuando lo que realmente le gustaba era la guitarra, cantar, la noche y las chicas.

— ¿Se pierde algo en las producciones actuales en comparación con aquellas que se hacían, por ejemplo, en TVN, como en el caso de Los Archivos del Cardenal?

Los Archivos del Cardenal fue una producción preciosa. El CNTV proporciona una cantidad de dinero, aunque en ese tiempo no era mucho. En Los Archivos del Cardenal, había muy pocos exteriores; casi todo era en interiores, y teníamos uno o dos autos de época que circulaban. Eso era porque no había más presupuesto. Pero como industria chilena, estamos acostumbrados a hacer magia con poco dinero. Sin embargo, también es muy agradable ver que, cuando existe un presupuesto más grande, el director de arte tiene más material para trabajar. El trabajo de Sebastián Muñoz en Vencer o Morir es fantástico. En las locaciones en las que estuve y en los sets que armaron, era realmente impresionante.

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