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La Piojera sin ley seca
Fotos: Francisco Paredes / The Clinic

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26 de Octubre de 2024

Un terremoto después de votar: cómo vivieron La Piojera y botillerías la primera elección tras fin de ley seca

En la primera jornada electoral sin ley seca en décadas, botillerías y locales comerciales aprovechan el fin de esta restricción para proveer de alcohol a visitantes y electores. La Piojera, a metros de un local de votación, es testigo de este beneficio. "Voté en Estación Mapocho y vine acá a tomar un terremoto a La Piojera", comenta un cliente.

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Esta jornada por primera vez en décadas se desarrolló una jornada de elecciones sin ley seca. Cada años en las votaciones se prohibía la venta de alcohol a partir de las 5 de la mañana del día electoral, pero este sábado, las botillerías y restaurantes que ofrecen alcohol pudieron operar sin problema.

El balance de si sirvió o no esta política es variado. Algunos locatarios aseguran que tuvieron mayor concurrencia, mientras otros dicen que no marcó diferencia.

Un histórico local que experimentó los beneficios del fin de la ley seca fue La Piojera. Ubicada a metros de la Estación Mapocho, sede electoral con alta concurrencia, el clásico terremoto que se sirve todos los días del año en el restaurante suena como una buena oferta.

Así al menos lo vio Enrique y su pareja, votante con doble nacionalidad que por primera vez votó en Santiago.

“Voté acá en Santiago por primera vez, en Estación Mapocho. Después vine acá a tomar un terremoto a La Piojera. Nos sorprendió que acá no había la ley seca y se podía tomar sin problema”, comenta, con el vaso ya vacío.

La piojera sin ley seca

En preparación el icónico terremoto de La Piojera. Foto: Francisco Paredes/ The Clinic.

La terraza de La Piojera que da hacia Aillavilú se ve vacía. Con las altas temperaturas no es una atractiva alternativa para los visitantes. Pero por dentro, se mantiene con la vida que la caracteriza. Son pocos los visitantes que cuentan a The Clinic que fueron a votar. Algunos se guardan para el domingo, y otros apuntan a que prefieren pagar la multa.

Un hombre en evidente estado de ebriedad asegura que no visitaba el local desde el plebiscito de 1988. Aunque no aparenta una edad suficiente para haber tenido derecho a sufragio, al intentar conocer más de su historia, apenas se distinguen sus palabras. Lo que si, se ve que lo está pasando bien.

Uno que si fue a votar sostiene que su pareja tuvo la idea de tomarse un terremoto, luego de un fallido intento de ir a un museo. “Íbamos al Museo de Santiago pero está cerrado. En el camino encontramos La Piojera y decidimos entrar”, señala entre risas.

Carmen, administradora del icónico restaurante, aclara de todas formas que el flujo de personas ha sido normal. Según sostiene en el último tiempo no han recibido muchas visitas por diferentes eventos de violencia que se han registrado cerca del local.

Y su visión es que “hoy por votaciones no va a ser diferente. Puede ser que ahora más tarde, después de las 4, 5 de la tarde, que ya la gente ha empezado a salir. Porque a las 6 creo que cierran, comiencen a pasar acá al local los que vienen aquí a la Estación Mapocho“, cuenta.

Si bien reconoce que la ley seca hubiese afectado seriamente al local, no es contraria a esta política. “Lo que más se consume es licor. Y hubiese sido diferente, totalmente, porque no estaríamos trabajando. Pero yo creo que es más complicado porque así como no hay ley seca la gente puede ir bebida a votar”, asegura.

El balance de las botillerías

Para las botillería, es muy pronto para definir si se vieron realmente beneficiados por la ley seca. Un locatario que atiende a pasos del Liceo de Aplicación sostiene que, menos mal pudieron abrir, pero que no ha tenido demasiados visitantes durante el sábado.

Las personas que ha podido distinguir que se dirigen a votar en la mañana del sábado y cerca de la hora de almuerzo son, en su mayoría, de la tercera edad. Eso explica, a su gusto, que no ha logrado tantas ventas.

Sobre el fin de la ley seca, lo valora y asegura que “está bien porque somos un país maduro y tenemos que empezar a tener cultura etílica. La verdad es que el sábado ha sido muy normal, demasiado normal. Han habido otros sábados mejores que estos. No ha habido un auge en lo que llamamos la venta de alcohol”, comenta.

Otro dueño de una botillería cercana a Estación Mapocho tiene un balance “normal” de la jornada. “Por ahora ha sido normal, no se nota un cambio en masa como que llegue más gente, no. Es un sábado normal”, reitera.

Del fin de la ley seca postula que es bueno para las ventas, pero que “lo veo por los dos lados también, para descansar un día. Acá trabajamos todos los días. Si tienes un día de feriado legal ya, descansamos ese día”, señala y confirma que mañana estará operativo.

Un balance positivo dejó una botillería ubicada en la salida del Metro Cal y Canto. A su alrededor el mercado que lo rodea funciona con normalidad, y también el comercio ambulante. El comercio se ve concurrido, y los vendedores tardan en dar declaraciones por la alta demanda.

Pero uno de ellos se da el tiempo de responder a The Clinic en medio de la atención, y señala que hay “más movimiento. Con el tema de que no hay ley seca, igual se ve más movimiento en la calle. Igual son dos días de votaciones, como que la gente lo toma como un chipe libre, igual, como antes no se podía beber, todo con la ley seca, ahora como que igual más movimiento”.

Asegura que juega a favor de la venta de alcohol el calor. Así, comenta que ve gente que sale de Estación Mapocho de votar, y pasa por una cerveza, aunque su público predominante sigue siendo gente de la zona y trabajadores, incluso de locales aledaños, que con optan por cervezas con el fin de superar los secos 30 grados que experimenta la capital.

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