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5 de Diciembre de 2024Indemnizan por más de $260 millones a mujer que se operó con implantes mamarios en una clínica en Providencia y terminó con una pierna amputada
En 2022, The Clinic reveló la impactante historia de Lisette Silva, quien tras someterse a una cirugía de aumento mamario en la Clínica Miguel Claro, en Providencia, despertó semanas después en otro centro de salud con su pierna izquierda amputada. Luego de un extenso proceso judicial que incluyó cuatro demandas, la justicia ordenó una indemnización de $260 millones para Silva. Además, el tribunal determinó compensar a su pareja y a su madre por daño moral, con montos de $30 millones y $15 millones, respectivamente.
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A fines de agosto de este año, el Segundo Juzgado Civil de Santiago condenó a la Clínica Miguel Claro de Providencia a pagar más de $260 millones a una mujer que se sometió a una cirugía estética de implantes mamarios, y que terminó con una pierna amputada. Según dictaminó el Juzgado, la clínica deberá pagar $38.034.009 a la víctima por concepto de daño emergente y $225.000.000 por concepto de daño moral.
The Clinic contó su historia el año 2022, en ella se detalló que tiempo después del nacimiento de sus dos hijos, la educadora diferencial Lissette Silva le planteó a su marido Alaín Duchens, la idea de someterse a una cirugía de aumento mamario. La pareja reunió el dinero para el procedimiento y cotizó la realización de la intervención en distintos centros clínicos.
Ambos determinaron que una clínica estética ubicada en Providencia y liderada por el médico Tito Blanco era la mejor opción. Una mujer cercana a la pareja, que se había operado allí, la había recomendado y el presupuesto que cotizaron en el lugar, “ni el más barato, ni el más caro” de todos los que vieron, les brindó confianza.
Luego de dormirse por el efecto de la anestesia Lissette despertó ocho días después en la Clínica Dávila, en Recoleta, ubicada a más de cuatro kilómetros de la clínica en Providencia. Recobrar la consciencia para ella fue como una pesadilla: además de los implantes colocados en sus mamas, a la mujer le habían amputado su pierna izquierda, desde la rodilla hacia abajo.
Cronología de una negligencia en una clínica de Providencia
La serie de hechos que culminaron con la amputación de la extremidad inferior de Lissette fueron narrados por sus abogados del estudio Kehr-Abuid, en la demanda civil presentada en contra de los médicos que realizaron la cirugía, y de las clínicas Miguel Claro y Dávila donde fue atendida con posterioridad.
Según la demanda, luego de que Lissette ingresara al pabellón, pasaron más de dos horas sin que su madre tuviera noticias sobre el estado de salud de su hija. Se agrega que apenas a las 2:30 pm de ese día le informaron que “Lissette había sufrido un paro cardiorrespiratorio, que se encontraba intubada, pero en buenas condiciones”, según se lee en el escrito judicial.
Luego de aquella notificación, su pareja, Alaín Duchens, aseguró que fue con otros familiares a la clínica, alertados por Viviana. Alaín agregó que en el lugar no recibió mayor información hasta pasadas las cinco de la tarde, cuando le informaron que su pareja había sufrido un segundo paro cardiorrespiratorio, por lo que estaban en busca de una urgencia en otro recinto para trasladarla.
Según la ficha clínica consignada en la demanda, el equipo médico llamó a la Posta Central, el Hospital Salvador y la clínica de la Universidad Católica, donde no había cupo para recibirla. Se agrega en el escrito que aproximadamente media hora después les informaron sobre un convenio que la Clínica Miguel Claro tenía con la Clínica Dávila y que estaban haciendo las gestiones para el traslado, movilización que recién se terminó concretando a las 19:15 en una ambulancia de alta complejidad. Según consta en la demanda, el traslado sucedió siete horas después del primer paro cardiorespiratorio.
Lissette fue trasladada desde Providencia a la UCI coronaria de la Clínica Dávila. Según se lee en la demanda, el equipo médico de la clínica decidió “instalar asistencia ventricular: ECMO veno-arterial”, y luego “debido a la evolución de Lissette, la madrugada del día 16 de septiembre, se hizo necesario la instalación de un marcapaso externo”.
La ausencia de anticoagulantes habría sido la causante de la reducción del flujo sanguíneo (isquemia) en la pierna izquierda de Lissette, quien luego de seis días, una vez retirada la asistencia ventricular, ya padecía una isquemia irreversible.
Producto de ello, el 21 de septiembre del 2021, ocho días después de la operación de implantes mamarios, a Lissette le amputaron la pierna izquierda desde la rodilla hacía abajo. Cuando lo hicieron, ella aún no recuperaba la consciencia. Cuando despertó tenía sus implantes y le faltaba una pierna.
El detalle de la sentencia
Más allá de la indemnización a Lissette, el juzgado civil resolvió además indemnizar a su pareja y su madre, por daño moral, con montos de $30 millones y $15 millones, respectivamente.
El tribunal decidió condenar a Clínica Miguel Claro de Providencia, ya que consideró que esta Clínica había incrementado el riesgo del estado de salud de Lissette.
Por su parte, el tribunal decidió no condenar a Clínica Dávila, ya que estimó que considerando el estado en el que entró Lissette a la Clínica, los esfuerzos fueron dirigidos a salvar la vida la paciente, y que la instalación del ECMO per sé puede traer aparejadas ciertas consecuencias en la salud de cualquier paciente.