Ciudad
25 de Noviembre de 2025Hombre demandó al Hospital de Osorno por negligencia médica: se fracturó el pie, estuvo 90 días hospitalizado y se lo amputaron tras un mal diagnóstico
Abelino González sufrió un accidente mientras trabajaba podando un árbol en Purranque. Cayó de más de dos metros de altura, fracturándose el pie, y seis meses después le amputaron el pie en Santiago. Hoy está en medio de un proceso judicial, tras presentar una demanda contra el Hospital Base San José de Osorno y la Clínica Alemana de la misma ciudad, recintos que tanto González como su abogado y dos informes médicos responsabilizan de una serie de negligencias médicas que derivaron en una amputación que desde un principio no era necesaria.
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El 31 de mayo en Purranque, Abelino González (61 años) tuvo un accidente que le terminó cambiando la vida por completo. Mientras trabajaba podando un árbol en una parcela del sector, labor que realizó por años junto a otras funciones de jardinería en terrenos de la zona y construcción de cercos, se cayó de 2,5 metros de altura, y tuvo una fractura en el pie. Fue llevado de urgencia al Hospital Base San José de Osorno, en el cual debió haber sido operado en el momento, pero se pospuso su intervención porque el material quirúrgico estaba contaminado.
El primer diagnóstico arrojó que González tuvo fractura del malar y del hueso maxilar superior, y fractura de la epífisis inferior de la tibia. Recién fue operado días después, en la Clínica Alemana de Osorno, ya que el mismo médico que le iba a hacer la primera intervención trabajaba en ambos recintos. Tras la operación estuvo por semanas con yeso, yendo regularmente a controles, y en un momento comenzó a infectarse su herida.
“Se le empezó a infectar la pierna, por la herida que quedó por la operación. Fue varias veces al Cesfam de Purranque a hacerse curaciones, y también a atenciones con el propio médico que lo operó. Lo atendieron varias veces durante el mes de junio, julio, agosto, y llegó a un punto que su hija se da cuenta que hay un olor putrefacto y decide cortarle el yeso. Ahí ve que la pierna estaba en un estado horrible, muy mal”, cuenta Juan César Kehr, que representa hoy a Abelino junto a su estudio Kehr Abuid abogados.
Tras notar que no estaba avanzando en el Hospital de Osorno, decidió viajar a Santiago. En un Cesfam de Puente Alto lo derivaron inmediatamente al Hospital Sótero del Río, ante la gravedad de la situación. Ahí, cuenta su representante legal que “desde el primer día le dieron antibióticos, y después lo dejaron hospitalizado tres meses tratando de salvarle la infección, de salvarle la pierna que estaba muy mal”.
En todo el periodo previo nunca le dieron antibióticos ni algún tratamiento para la infección. Apenas llegó a Santiago, esa fue la principal preocupación. Sin embargo, era muy tarde. Después de 95 días hospitalizado, el 2 de diciembre, a más de 6 meses del accidente, le amputaron el pie.
La demanda por negligencia médica
Para Kehr, que en su firma se especializan a ver casos de negligencia médica, este caso automáticamente le pareció llamativo. En su experiencia era, a todas luces, un error de diagnóstico en el que la amputación no era una opción en un principio. “Es un tema de mala praxis, por negligencia. En el sentido de no haber detectado una infección. De ni siquiera haber hecho las dos cosas mínimas que se tenían que hacer, que era la detección de la infección y la suministración de antibióticos“, señala.
Por esto, presentaron una demanda contra el Hospital Base de Osorno y la Clínica Alemana. En primera instancia, en la Corte de Valdivia, la demanda fue rechazada por motivos técnicos. Para comprobar que hubo negligencia médica, se realizaron dos informes médicos por parte de peritos sobre la situación de Abelino, pero el tribunal estimó que no cumplían con los criterios. Sin embargo, ahora derivaron el caso a la Corte Suprema.

El abogado estima que “puede haber algo raro. Contamos con dos informes, nos parecía bien evidente, no era tan discutible. Fue varias veces a hacerse curaciones, y la pierna la tenía con pus, era visible. Cualquier médico se habría dado cuenta que estaba infectada“.
Ahora, exigen una indemnización por perjuicios, no solo para Abelino, sino para su familia. El accidente generó un cambio radical en sus vidas, partiendo por el hecho de que ya no puede trabajar en lo se desempeñó por años porque, pese a tener una prótesis, no tiene la misma movilidad.
“Él ya no puede trabajar en el campo o, bueno, no de la manera que lo hacía antes. Tuvo que juntarse con una persona que conocía, y hoy trabaja como part time en una botillería”, asegura Juan César Kehr.
Indemnización de prejuicio
Por todo este caso, Abelino González exige una indemnización de cerca de $150 millones. Para decretar este monto se consideran diversos factores, como gastos médicos, traslados, y por supuesto, daño moral y psicológico.
“Negligencias pueden haber en hartos lugares, pero una continuada en el tiempo solo se da en casos donde al paciente no lo toman en cuenta en reiteradas ocasiones. Porque, en mi opinión, una negligencia específica puede ocurrir en la mejor clínica de Chile o en la peor. Pero una que se mantiene en el tiempo, durante dos, tres meses la persona va, le muestra al médico, va a los Cesfam, va a los controles, esas mantenidas en el tiempo son más usuales cuando el paciente derechamente no lo toman en cuenta. Yo creo que acá el tema económico sí influyó. El tema que es una persona de escasos recursos influyó“, dice su abogado.
Hasta el momento, ni el Hospital de Osorno ni la Clínica Alemana han contactado al paciente afectado. Con ello, se han distanciado del caso, según comenta el Juan César Kehr, mientras esperan que avance el proceso legal.



