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Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos.

Negocios

13 de Enero de 2025

“Go woke, go broke”: el listado de gigantes estadounidenses que desmantelan sus programas de diversidad a días del ascenso de Trump

Meta, Walmart, Amazon, McDonald's y Disney son algunas de las empresas estadounidenses que recientemente se han sumado a la ola de compañías que están eliminando sus programas de diversidad e inclusión -calificados como woke-. Esto, en línea con la presión de activistas en ese país para que las compañías abandonen este tipo de esfuerzos, y en vísperas del ascenso de Trump a la Casa Blanca, fijado para el 20 de enero.

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Una de las aparentes consecuencias de la victoria de Donald Trump en las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos tiene que ver con la creciente ola de empresas norteamericanas que han optado por desmantelar sus políticas de diversidad e inclusión -calificados de woke-, coincidiendo con la presión de activistas en ese país para que las compañías abandonen este tipo de esfuerzos.

Vale mencionar que la próxima investidura presidencial está programada para el 20 de enero de 2025. Durante esta ceremonia, se espera que el magnate Trump asuma oficialmente su cargo y comience su nuevo mandato.

El próximo mandatario de Estados Unidos ya ha advertido que su gobierno suspenderá los subsidios federales para los establecimientos que promuevan la ideología woke. Y tendrá en su gabinete a dos acérrimos críticos de las políticas de diversidad e inclusión: uno es Pete Hegseth, próximo secretario de Defensa que barrerá estas políticas de la milicia, y el otro es Stephen Miller, un abogado que combatió estas políticas a través de su grupo de defensa legal conservador America First Legal.

El término woke, utilizado de forma despectiva por los conservadores, dice relación con el pensamiento que defiende el fin de las desigualdades raciales, del sexismo y la discriminación anti-LGTBQ+, y que reflotó tras la muerte del afroestadounidense George Floyd, quien fue asfixiado por un policía en 2020.

Con todo, la lucha “anti-woke” en Estados Unidos se vio reforzada por la decisión de la Corte Suprema en 2023 de eliminar la discriminación positiva en las universidades. Militantes de tendencias más conservadoras han utilizado dicho dictamen para abrir procesos contra empresas o instituciones públicas y frenar sus programas de promoción de la diversidad, que otorgan cuotas por sexo, género, etnia y otros criterios.

En rigor, una de las últimas firmas que se sumó a la lista a la que ya pertenecen marcas como Harley-Davidson, Tractor Supply y John Deere, fue el gigante tecnológico Meta, propietario de WhatsApp, Instagram y Facebook, sociedad que apuntó a los “cambios” legales y políticos que se están dando en este ámbito en Estados Unidos.

¿Los motivos? Según ha trascendido, ahora se sostiene que dichas políticas son discriminatorias y que sugieren un tratamiento preferente de unos grupos sobre otros.

Es por esto que la empresa liderada por Mark Zuckerberg anunció que eliminará a su equipo dedicado a los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI, por sus siglas en inglés), y que también suprimirá sus cuotas de representación de mujeres y minorías étnicas. Lo anterior, se produce poco después de que la empresa suspendiera su programa de verificación, y en medio de un acercamiento del sector a las ideas del presidente electo Donald Trump.

Lo que está haciendo Meta, ya lo están implementando en otras grandes corporaciones, como Walmart. De hecho, la cadena de supermercados, que cuenta con la mayor planta de empleados del sector privado en Estados Unidos, anunció que dejará de utilizar las siglas DEI, que pondrá fin a un programa para fomentar la diversidad entre sus proveedores y que cerrará un centro para la igualdad racial, entre otras medidas.

Por su parte, Amazon también está frenando algunos de sus programas de diversidad e inclusión. En un memorando dirigido a los empleados, Candi Castleberry, una alta ejecutiva de recursos humanos, señaló que Amazon estaba “eliminando programas y materiales obsoletos” como parte de una revisión de cientos de iniciativas, incluidas algunas que habían completado su trabajo. El equipo esperaba completar la consolidación para fines de 2024.

“En lugar de que grupos individuales creen programas, nos centramos en programas con resultados comprobados, y también pretendemos fomentar una cultura más verdaderamente inclusiva”, escribió Castleberry, vicepresidenta de Experiencias Inclusivas y Tecnología de Amazon.

Asimismo, cuatro años después de lanzar una campaña para aumentar la diversidad en sus filas, McDonald’s indicó la semana pasada que terminó con algunas de sus prácticas en esa línea, citando una decisión de la Corte Suprema que prohibió la discriminación positiva en las admisiones universitarias.

McDonald’s declaró que retirará los objetivos específicos para lograr la diversidad en los niveles de liderazgo senior, y que a su vez eliminará un programa que anima a sus proveedores a desarrollar formación sobre diversidad y aumentar el número de minorías en sus propias filas directivas.

El CEO de Disney, Bob Iger, en tanto, dio a conocer, hace unos días, un cambio de rumbo en la estrategia de la compañía, enfocándose en el entretenimiento como su misión principal y dejando de lado las agendas políticas y sociales que han generado divisiones entre su audiencia. “Nuestra prioridad debe ser entretener, no promover agendas“, afirmó Iger en el marco de una reunión con inversionistas.

Qué implica el término “go woke, go broke”

Sebastián Goldsack, académico de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Los Andes, explica que “la frase ‘go woke, go broke’ es un eslogan que se ha popularizado en Estados Unidos para criticar a las empresas que adoptan posturas o iniciativas sociales y políticas percibidas como progresistas o ‘woke’ (un término que alude a estar “despierto” frente a injusticias sociales, raciales o de género)”.

“Esta crítica sostiene que, aunque dichas posturas buscan alinearse con valores de inclusión y justicia, muchas veces terminan siendo artimañas publicitarias carentes de autenticidad, desconectadas del quehacer y los valores reales de esas empresas. Este fenómeno es conocido como wokewashing, una estrategia oportunista en la que las empresas aparentan preocuparse por causas sociales únicamente para mejorar su imagen o impulsar sus ventas, sin generar un impacto genuino en las áreas que dicen defender”, añadió Goldsack.

El académico también precisó que “cuando los consumidores perciben esta falta de coherencia entre el discurso y las acciones de una marca, se genera desconfianza y rechazo, que en muchos casos ha derivado en boicots y fuertes reacciones adversas en redes sociales y medios de comunicación. Estos episodios suelen amplificarse rápidamente en la era digital, afectando tanto la reputación como el desempeño comercial de las empresas implicadas”.

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