Tiempo Libre
24 de Enero de 2025La respuesta de la SCD al ingeniero comercial que cuestionó el cobro de derechos de autor por escuchar música en su minimarket
En un intercambio de cartas en El Mercurio, el director general de la institución respondió a las preguntas que cuestionaban el criterio para cobrar derechos de autor a los comerciantes.
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La Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) respondió a la queja de un comerciante que manifestó su preocupación por el cobro que le solicitó la institución por escuchar música en su minimarket.”Cada vez que alguien utiliza una obra musical para —como en este caso— aportar al desarrollo de un negocio, complementando un espacio de atención al público y mejorando la experiencia de sus clientes”, aseguraron en una carta a El Mercurio.
Se trata del ingeniero comercial Juan Pablo del Sante Cruz. El profesional mostró su inquietud a través de una carta publicada en El Mercurio, titulada “Ciudad en silencio”, que apareció ayer. En ella, lanza la pregunta: “¿Es la música un bien exclusivo e individualista?”
“Trabajo día a día en un minimarket del sector oriente y, considerando las largas jornadas, con el equipo sintonizamos la radio, para hacer del día un lugar más agradable para trabajar”, escribió del Sante Cruz.
“Resulta que el día martes 22 de enero nos llegó un correo desde Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) indicando que si queremos escuchar radio o música, debemos pagar los derechos respectivos. Plop”, agrega el texto. Luego escribe: “o pagamos o nos silenciamos”.
Entre los cuestionamientos del comerciante están: ¿Cuál es el criterio utilizado? ¿Si escuchamos música socialmente es condenado, pero individualmente es permitido?
“¿Se imaginan al Gato Alquinta, Nicole o Beto Cuevas silenciando a los feriantes, talleres, florerías, almacenes, peluquerías, mercados y caletas por escuchar música libre y gratuitamente por medio de la radio? Yo no, la verdad”, prosigue la carta.
Responde la SCD
A través del mismo medio, la SCD respondió a los cuestionamientos planteados mediante una misiva firmada por Juan Antonio Durán, director general de la institución.
“En carta publicada el jueves 23 de enero (‘Ciudad en silencio’), el señor Juan Pablo del Sante expresa su disconformidad tras recibir una notificación de SCD relacionada con la comunicación de música al público en su minimarket. Agradecemos la exposición del caso, ya que nos presenta una valiosa oportunidad para educar respecto de un tema esencial en nuestro quehacer, como es el Derecho de Autor”.
“Este derecho es la forma que se han dado casi la totalidad de las naciones, mediante legislaciones y tratados internacionales, para compensar el trabajo creativo de los autores y compositores, partiendo de la evidencia de que la actividad musical constituye también un oficio que, como cualquier otro, debe ser remunerado”, explica Durán en la carta enviada al citado medio.
Aportar para el desarrollo
“Cada vez que alguien utiliza una obra musical para —como en este caso— aportar al desarrollo de un negocio, complementando un espacio de atención al público y mejorando la experiencia de sus clientes y trabajadores, está obteniendo un provecho del trabajo de otras personas, lo que amerita una debida compensación”, aclara el director general de la SCD.
“Esto se expresa a través de una licencia para comunicación pública de música y el consiguiente pago de una tarifa, situación que en Chile se encuentra regulada por la Ley de Propiedad Intelectual. Dichas licencias, efectivamente, son provistas por SCD”, agrega.
“Junto con aclarar la situación, invitamos a que miradas como la expresada en la carta puedan cambiar: Licenciar la utilización pública de música no es en absoluto una forma de restricción, sino —por el contrario— la manera que la ley establece precisamente para permitir que las obras suenen de forma libre”, continúa la carta.
“Un negocio no es el mismo con o sin música, e incluso puede distinguirse según el tipo de música que reproduce. Es razonable que quienes permiten tan importante beneficio, entre ellos y ellas los artistas que el lector menciona, sean retribuidos de manera justa”, plantea Durán para cerrar el tema.



